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lunes, 28 de octubre de 2019

El bosco, los monstruos zoológicos y las piñatas de Roberto Benavidez.

Roberto Benavidez

El artista Roberto Benavidez focaliza en el arte de hacer piñatas gran parte de su producción escultórica, realizando principalmente pájaros, especialmente agradecidos a la hora de ser cubiertos de un aparenet plumaje de papel multicolor (posiblemente los trabajos de Benavidez más obvios en relación a las selecciones habituales en nuestro blog, si nos centramos exclusivamente en su calidad de reproducciones zoológicas) calaveras de azúcar y pinturas con la misma técnica utilizada para crear el icónico objeto de fiesta lleno de dulces.

Roberto Benavidez
Tal y como recogemos de COLOSSAL, su última serie de piñatas se centra en el trabajo del pintor holandés del siglo XV Hieronymus Bosch, la cual reinventa las figuras 2D de Bosch como esculturas de tamaño natural.

Aunque la mayoría de las piezas se centran en las diversas figuras de pájaros en el trabajo de Bosch, Benavidez también ha esculpido una rana azul sin brazos y un niño alado de su famoso trabajo, El jardín de las delicias


Podéis ver más de sus piñatas escultóricas en su Instagram y sitio web. (a través de Hi-Fructose)

De hecho, recientemente COLOSSAL ha vuelto a dedicarle un comentario a su obra y sus nuevas piezas y muestras expositivas, reincidiendo en el interés por su particular manera de recrear escultóricamente las criaturas surgidas de la creatividad pictórica de El Bosco. Sin duda, el calado simbólico y la alusión al impacto del holandés en la historia del arte forma parte del peso específico de los trabajos del artista de origen mexicano, así como la sorprendente adecuación de la estética de las pinturas de el Bosco a la recreación en papel que el artista realiza, no sin colaboración de artesanos especializados por lo que deducimos de sus muestras y documentación on line.

Roberto Benavidez
Lo interesante de los trabajos de Benavidez radica en su reflexión acerca de la reinterpretación gráfica y plástica de los animales y las distorsiones que se mezclan con la exactitudes en su descripción, lo que da a los artistas en general la oportunidad de crear criaturas nuevas en los límites de los conceptos de monstruo, donde la observación y la imaginación se mezclan con el miedo y la ensoñación.

Hemos creído oportuno pasar de nuestros comentarios acerca del análisis de Concepción Cortés Zulueta sobre la presencia de los animales en la historia del arte a la recreación artística de dicha visión a manos de un artista contemporáneo, pero aquí termina la coincidencia entre el contenido temático de ambos artículos.

Sí que es cierto que icluso Cortés nos regala un artículo sobre la iconografía del pavo real blanco en el arte, y que a la postre Benavidez es destacable por su esmerada recreación en papel de diversas especies de aves, pero, en esta serie, el artista, aunque sin duda tiene en mente la tradición de los ilustradores naturalistas del pasado y la doble vertiente documental y decorativa de sus trabajos, aporta su propia visión del concepto ornamental que siempre ha rodeado a los pájaros como nota musical y colorista de la naturaleza.

Roberto Benavidez
La estructura y disposición de la piezas de color que componen el plumaje de las aves justifica el empleo de la técnica aplicada a las piñatas, de piezas de papel multicolor que remiten a la composición cromática aditiva en la pintura trasladada al ámbito de la tridimensionalidad escultórica, y apuntando, además, a la tradición cultural depositada en ciertas manifestaciones de las artes aplicadas que recogen de alguna manera, o más bien testimonian, el conocimiento que de las criaturas del mundo natural observamos desde cada cultura en un momento histórico y un ámbito geográfico y antropológico concreto.

Por eso hemos de distinguir entre el decidido esfuerzo por respetar la exactitud zoológica de sus recreaciones ornitológicas y su conexión con la colorista tradición de la representación gráfica de los animales incluso en el ámbito de la ilustración consagrada a la divulgación científica, que, al fin y al cabo, supone una conexión con el afán coleccionista que siempre hemos observado en las compilaciones naturalistas.

Roberto Benavidez
Benavidez no es ajeno a ambas concepciones o ambas utilidades de dichas imágenes, y encamina sus trabajos tanto al ámbito de la observación naturalista como al arte con pretensiones evocadoras, esteticistas o simplemente decorativas, y, en este caso, también lúdicas, dado que la piñata se basa en una tradición que implica juego, un juego en que la vista y la anulación del sentido de la vista son copartícipes de una manifestación tradicional del arte efímero.

Hyeronimus Bosch: El jardín de las delicias (fragmento)
La técnica que combina las livianas esculturas de escayola o de papel maché huecas y rellenas de golosinas (una cierta asociación simbólica entre el atractivo visual de los animales y el aprovechamiento de los recusros materiales que aportan) es utilizada, como decimos, con especial don de la oportunidad en el caso de sus recreaciones ornitológicas, en las que la superposición estructurada de fragmentos de papel multicolor establece una clara analogía con la disposición de las plumas de las las aves y por tanto señalan también a los límites de nuestra percepción visual y táctil. No obstante, es indudable que el irreprimible deseo de visualizar las fantásticas criaturas del jardín de las delicias de El Bosco en la realidad puede acercarse a extraerlas de la bidimensionalidad de la tabla pintada a la tridimensionalidad de la escultura policromada. Los misterios que encierran las enigmáticas criaturas del pintor de la antigüedad tal vez inviten a Roberto Benavidez a asociarlos con las golosinas encerradas por estas sofisticadas bomboneras efímeras de la tradición cultural mexicana.


Roberto Benavidez
Cuando Benavidez aplica el mismo recurso técnico a la recreación de criaturas imaginarias pero ya conocidas por la documentación iconográfica de la historia del arte, establece un nuevo nivel de lectura en sus trabajos que es interesante desde un punto de vista cercano a lo pedagógico, pero también nos recuerda diferentes niveles de realidad, dado que pasar de la bidimensionalidad pictórica a la tridimensionalidad escultórica evoca el deseo de hacer realidad natural aquello que representamos mediante recreaciones artísticas.

En el más reciente artúculo de COLOSSAL mencionado, Kate Sierzputowski nos explica así las recreaciones del Bosco y de Luttrell a cargo del artista americano:

El artista contemporáneo Roberto Benavidez encuentra inspiración en imágenes y literatura de hace cientos de años. Influenciado por obras como el Jardín de Delicias Terrestres de Hieronymus Bosch, logra fusionar los famosos materiales fuente con elementos que son importantes para su propia vida. Benavidez creció en el sur rural de Texas, donde la piñata de fiesta es común. Utiliza las creaciones de papel crepé como base para sus esculturas.  

En el pasado, Benavidez recreó las extrañas bestias encontradas en el tríptico de Bosch, pero más recientemente recurrió al Salterio Luttrell (Luttrell Psalter), un famoso manuscrito medieval.

Entre los escritos en el Salterio Luttrell hay ilustraciones de santos e historias bíblicas. Sin embargo, van más allá de las escenas cotidianas y representan muchas criaturas híbridas fantásticas, un hecho que Benavidez elige resaltar. 

Él llama a esta serie Piñata iluminada, y crea tridimensionalmente las bestias contenidas en las páginas. Incluyen rarezas como una liebre con cuello de jirafa y patas con pezuñas, así como un roedor punteado con solo una pata trasera y una lengua que se parece a la rama de un árbol.

"Siempre he admirado y gravitado hacia las viejas técnicas de pintura", dice Benavidez sobre sus piñatas. “La rareza de las criaturas y las personas, la extraña perspectiva, eran cautivadoras. Como escultor, el desafío de tomar estas extrañas formas 2D y recrearlas en 3D es el desafío más satisfactorio para mí en este momento ".

Las esculturas de Benavidez de su serie Bosch estarán a la vista en el Riverside Art Museum en Riverside, CA a partir del 2 de febrero de 2019.
Roberto Benavidez crea esculturas de arte de piñata basadas en las peculiares figuras encontradas en el Salterio Luttrell, un famoso manuscrito medieval.










































https://www.thisiscolossal.com/2018/12/new-pinatas-by-roberto-benavidez/


Robert Benavidez: Website | Instagram | Facebook
  

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martes, 2 de julio de 2019

¿entomología iconogràfica no es lo mismo que iconografía entomológica? Richard Wilkinson responde.





Kate Kato
Entre nuestras entradas relacionadas con los términos Insecto y Entomología contamos con ejemplos de trabajos artísticos muy significativos e interesantes acerca de la precisión iconográfica relacionada con el mundo de los insectos, los arácnidos y los artrópodos en general.

Su desubicación de su entorno natural para asociarlos a las maneras expositivas típicas de los muesos y colecciones de historia natural quedaba patente por ejemplo en los trabajos en papel de Kate Kato, o el realismo y naturalismo en los insectos de bambú de Noriyuki Saitoh, por no mencionar las piezas a la cera fundida de Justin Gilday.En todos estos casos, el respeto por el realismo y la exactitud anatómica es admirable, pero los animales de papel de Kato consiguen convencer al espectador menos instruido gracias al convincente formato museístico y coleccionista de sus anaqueles, vitrinas y cajas transparentes.

En los trabajos de Kato, el realismo, el naturalismo, incluye no sólo a los "animales" expuestos sino al modo de exponerlos, a la tipología de soportes expositivos asociados a un ámbito concreto que aporta un plus de credibilidad científica, y aunque sus insectos de papel reproducen con admirable fidelidad el aspecto externo de especies existentes, bien podría inventarse alguna que pasaría desapercibida para los legos en entomología al contextualizarlos en expositores que evocan la credibilidad científica de un museo.

Noriyuki Saitoh
La belleza de las piezas compuestas de Saitoh radica en el uso de materiales naturales, Estos facilitan la asociación con seres vivos a la vez que evidencian el artificio, y en dicho artificio radica el asombro perseguido ante el parecido y la minuciosa observación de las especies representadas.

El observador reconoce la complejidad de los exoesqueletos articulados de los insectos y artrópodos en el particular despiece de elementos tallados por Saitoh, y ni siquiera el artista se preocupa por oscurecer ciertas piezas con barnices o tintes para lograr un efecto más realista, porque le satisface dejar ese margen de sorpresa en el reconocimiento del bambú que utiliza para sus creaciones.

Allan Drummond

Allan Drummond
Allan Drummond
Las reproducciones de ejemplares auténticos como las realizadas por Justin Gilday, más aptas para testimoniar fielmente la anatomía de los ejemplares, son usadas sin embargo para evocar escenas de carácter más bien alegórico Es como si necesitasen de un pretexto artístico para su exhibición tras un proceso que al fin y al cabo sólo reproduce la huella testimonial y exacta de los cuerpos de los insectos recolectados por el autor, como si con ello les proporcinara una nueva vida escénica y simbólica,

De alguna manera, quien unifica ambos conceptos procedimentales (el de Saitoh estudiando, observando y tallando, y el de Gilday extrayendo calcos volumétricos del original) en busca de precisión y excatitud taxonómica es Allan Drummond a partir del escaneado y el diseño digital 3D que desemboca en procesos de fundición de joyería análogos a los de Gilday, plagados de detalles y exactitudes anatómicas, pero añadiendo la pulcra articulación de elementos al modo de Saitoh adaptándose a las exigencias del metal fundido, limitándose a recordarnos nuestra asociación visual con el aspecto cuasimetálico de muchas de estas criaturas pero recalcando la uniformidad tonal del material empleado para resaltar el artificio en su exquisitez.

Recordemos que Drummond lo hace desde el ámbito de los estudios científicos y en busca de la reproducción principalmente de artrópodos extintos, sólo conocidos en estado fósil y aportando la visibilidad de las regiones anatómicas blandas normalmente invisibilizadas en dicho registro y salvando su rigidez al aportarnos piezas articulables que evidencian las capacidades móviles y motrices de dichas criaturas.

Cuando reproduce especies todavía existentes y bien conocidas, prediseña las partes donde se produciría una articulación para que sus esculturas puedan adoptar diversas poses coherentes con las posibilidades anatómicas y kinésicas de los insectos reales, tal y como podemos observar en su concienzudo diseño de una mantis religiosa.

Sin embargo, por mucho que atienda a una observación rigurosa y científica, Drummond, como Gilday, es consciente de utilizar técnicas propias de la joyería y la orfebrería y trata sus piezas con este criterio, apuntándonos la asociación frecuente entre insectos brillantes y joyas de la naturaleza, lo que exige ofrecer criaturas caras de ver o cuando menos peculiares y sorprendentes.

Levon Biss: Microsculpture
Y es que no podemos dejar de apreciar dos aspectos coexistentes en la apreciación estética de los insectos, que oscila entre dos extremos entre la repugnancia atávica (mezcla de asco y miedo) y sorpresa y admiración ante criaturas vivas de un orden más antiguo, más primigenio, cuyo aspecto físico, cuyas texturas, asociamos al aspecto que ofrece el mundo vegetal con el que se suelen mimetizar y al que tanto se parecen en tantas ocasiones.

De hecho, el método de observación directa de ejemplares naturales para ser minuciosa y tranquilamente reproducidos a escala natural en cuadernos de campo o en álbumes naturalistas, es válido para todo tipo de ejemplares naturales coleccionables como objetos, y dicha condición coleccionable, como observábamos en el caso de Kate Kato, suele facilitar que los artistas naturalistas registren también los soportes, cajas, elementos de mobiliario, placas y rotulaciones explicativas, etcétera, que acentúen la sensación de encontrarnos ante el objeto real, y recalcando el carácter de forma alternativa de preservación que otorgamos a las artes gráficas y a la ilustración naturalista, muy detallada y proverbialmente precisa cuando estudiamos ejemplos de libros ilustrados de malacología, botánica y entomología.

Hiroshi Shinno
Por ello, para enlazar con el tipo de trabajo artístico inspirado en la ilustración naturalista de carácter científico como la que practica nuestro protagonista de hoy, creo que sería oportuno recordar las analogías practicadas en sus trabajos escultóricos por Hiroshi Shinno (analogías orgánicas: insectos y plantas de Hiroshi Shinno), o la Macrofotografía alternativa del Insectario fotográfico de Levon Biss en  Microsculpture. 

Hyungko Lee
Deberíamos recomendaros también recordar lo comentado sobre monstruos, especulación y recreación para el cine en nuestra entrada dedicada a la trascendencia del monstruo de la laguna negra ("la mujer y el monstruo") homenajeado por Wilkinson en la imagen con la que abrimos el presente artículo.

En este mismo sentido, tendríamos que asociar las ilustraciones entomológicas de Richard Wilkinson con los trabajos escultóricos de Hyungko Lee, al establecerse una relación entre el arte de inspiración naturalista y el humor entroncado con la cultura popular y las caricaturas de inspiración zoológica.


Hyungko Lee
Y tampoco deberíamos dejar de lado la trascendencia irónica de trabajos científicamente meticulosos, aún siendo mera especulación humorística inspirada por personajes de la cultura popular y los dibujos animados que hemos observado en autores como el mencionado Hyungko Lee, a quien consideramos ejemplar en dicho sentido.

Se trata de un representante de lo que entendemos como una sofisticación antrozoológica de la anatomía comparada a traves de la caricatura, y una auténticamente interesante reflexión sobre qué es la hipérbole, la síntesis y la caricatura gráfica y plástica.

Richard Wilkinson
Richard Wilkinson practica una ilustración naturalista especulativa, de un fotorrealismo que en realidad ya observábamos en artistas e ilustradores anteriores a la aparición de la fotografía (véase la página de este blog dedicada a Bibliografía Naturalista Comentada) y que juega con todas las posibilidades estéticas de las técnicas pictóricas tradicionales y con sus versiones en soporte digital, por lo que se evidencia una decisión estética que apunta a un pasado, a un proceso histórico de asimilación y reconocimiento de las especies animales, y muy particularmente de los insectos, con preferencia histórica por coleópteros y lepidópteros y fascinación por ejemplares raros y llamativos, o sorprendentes como ciertos fásmidos.

Se trata de apuntar a aspectos de nuestra percepción que condicionan simultáneamente nuestra manera de percibir las formas de la naturaleza y las representaciones gráficas de la naturaleza por reducción al absurdo de forma inteligente y aguda. Así, Wilkinson se mueve con maestría entre los grandes ilustradores de libros sobre mimetismo animal y los grandes creadores de fantasías y ficciones científicas de la talla de Dougal Dixon.

Volvamos a la cuestión acerca de las percepciones encontradas que producen los insectos dependiendo del entorno cultural y particular, desde su colorida belleza propia de lepidópteros asociados a flores en movimiento, hasta la apreciación de su alteridad extrema, sobre todo cuando los observamos despojados de su pequeña escala y apreciamos sus numerosísimas diferencias.

El arte se suele servir de los insectos como criaturas de belleza y ensoñación o como objetos convertidos en joyas de la naturaleza, pero también es cierto que insectos, arácnidos y artrópodos en general suelen agrupar el campo genérico de "bichos" desde una perspectiva negativa, temerosa, repugnante o desconfiada.

Por ello, la cosa cambia al introducir como concepto simbólico la imagen de insectos en retratos fotográficos como los de Xènia Lau.

Concretamente, su proyecto "Entomología onírica", un ejercicio de entomología fotográfica, busca intencionadamente el contraste entre los estereotipos de belleza a menudo ambiguos y la presencia de animales generalmente asociados al rechazo atávico, como insectos y caracoles, recurso frecuente en la fotografía como bien hemos hecho constar en múltiples ejemplos en este mismo blog. Xènia Lau también ha añadido la presencia de animales en otros trabajos suyos, pero su presencia era tan anecdótica o decorativa como paradójicamente protagonista. Incluso, en algún caso puntual, observamos una inevitables carga simbólica, casi literaria, añadida al personaje retratado al asociarlo a algún animalillo extraído de la mitología fantástica, como en el caso de la joven de estudiada mirada monocular, culminando un triángulo compositivo, y estilismo de sobriedad canónica luciendo una insólita mascota reptiliana, pero no una pogona o una iguana de las que nos han habituado a la posibilidad de compañías draconianas, sino de un auténtico (falso) dragón alado portador de expectativas elevadas encarnado por una notable polilla que nos sirve para iniciar la presentación de su serie de retratos entomológicos, un reto personal en el que la autora busca incluir en su iconografía intencionadamente bella aquello que más rechazo atávico le produce, en un intento, tal vez, de restar al atavismo el componente negativamente estético y restituirlo de algún modo mediante una contemplación serena.

Lo que la autora consigue es impregnar de un cierto estado de ánimo peculiar tanto al espectador como a lo que emana del retratado, y es que la belleza física, con todas sus connotaciones comerciales asociadas a las modas y las tendencias, no es un tema en absoluto ajeno a las reflexiones que se pueden extraer de sus fotografías, cosa que ya había hecho anteriormente mezclando la estética de la tecnología como objeto de deseo y la propia animalidad humana como una suerte de maquinaria encaminada a adoptar nuevos criterios estéticos basados en el artificio.


Al preguntarle si cuando utilizaba mariposas, uno de los símbolos más evidentes de la belleza natural, cambiaba de algún modo su actitud ante su trabajo, Lau dejaba claro que personalmente no establece diferencia alguna entre la mayoría de invertebrados, a los que respeta y tolera, pero le producen disgusto por igual. De hecho, me manifestaba que todo consiste en una cuestión de escala, y dejar de considerarlos objetos que se mueven y verlos como individuos con sus peculiares rostros, sus ojos y sus miradas. Lo que apreciemos en ellos es inevitablemente subjetivo, y Xènia reconoce que subjetivamente el rostro de una mariposa le parece igual de monstruoso y horripilante que el de una araña o una avispa, así que, aunque un cierto número de espectadores de su obra sientan un alivio o incluso un placer peculiar al ver mariposas en vez de orugas o enormes cochinillas de la humedad, lo cierto es que Lau está con los que siguen sintiendo inquietud ante cualquier tipo de insecto. No establece categorías, como sí manifiestan otras personas, entre polillas y el resto de mariposas diurnas. Todas le producen el mismo rechazo, pero le parece interesante la rápida conexión psicológica con la presencia del insecto que distorsiona o transforma la percepción de otro rostro humano de premeditada empatía.

Sin duda esto nos recuerda a las observaciones sobre el cartel promocional de "El silencio de los corderos" de Johnnatan Demme, en el que se recurre a la presencia de una especie concreta de polilla famosa por ostentar una pauta "gráfica" en su cuerpo que recuerda a un rostro, o más concretamente a una calavera, pero que un bucle iconográfico se sirve para ello en su versión del cartel de la imagen creada en su día por Salvador Dalí y el fotógrafo Philip Halsman en 1951, de tal manera que se ofrece simultáneamente una referencia entomológica real y una especulación artística basada en las preferencias de nuestra percepción que explica el principal motivo de fascinación por esta especie concreta.

El aleteo espasmódico de las polillas irrita a muchas personas y evoca una sensación táctil molesta y atávicamente amenazante. El posicionamiento de dicha criatura sobre la boca del personaje encarnado por Jodie Foster en el film conecta con un disgusto igualmente atávico relacionado con el rechazo a la ingesta de pequeñas criaturas que nos repugnan, especialmente si están vivas y se siguen moviendo en nuestro interior, simbolizando el ataque o intervención de una amenza interior, cosa que también asociamos a la muerte y a la intervención de los organismos necrófitos que intervendrán en la descomposición de nuestro cuerpo.

La apreciación del dibujo del tórax del coleóptero como una calavera, a su vez epítome de la imagen de la muerte, es subjetiva, humana, pero no por ello menos universal y fácilmente entendible y por tanto utilizable como recurso expresivo de gran potencia.

Por lo tanto, ¿quién mejor que uno de los padres del surrealismo asociado a uno de los grandes de la ensoñación fotográfica para realizar un trampantojo visual tan atávico?


Istvan
Llegados a este punto, es interesante observar el calado de trabajos entre lo científico y lo artístico como los de Adam Tram, un peculiar maestro del origami como método de estudio de la ingeniería natural,  o la falsa apariencia de origami de las creaciones digitales, contemplada en los interesantes trabajos de entomología de papiroflexia virtual mediante programas 3D de Istvan.


En el caso de Adam Tran, la maestría y la innovación técnica en el campo del origami pasa por una concepción científica y naturalista del estudio de las estructuras y formas de los seres vivos. La ingeniería y la volumetría adquieren valores añadidos entroncándose con una inteligente concepción didáctica del juego  y el placer asociados al aprendizaje y al pensamiento constructivo.


Comprenderéis, pues, que al descubrir los trabajos de Wilkinson a través de COLOSSAL, no nos hayamos limitado a exponerlos como un curioso alarde técnico, o un llamativo recordatorio de los monstruos y criaturas de la cultura popular, del cine de terror, la ciencia ficción y los dibujos animados, porque como observadores del arte antrozoológico nos gusta escarbar un poco en la trascendencia de cierto tipo de trabajos gráficos que implican la presencia de animales, de especulación sobre ellos o de observación de recursos de exposición científica.


Resultado de imagen de adam tran origami insects
Adam Tran
En este sentido, Richard Wilkinson reúne todos estos requisitos y además plantea muy bien la cuestión que da título a esta entrada: utiliza los recursos tradicionales de la entomología ilustrada para realizar una especulación de aspecto convincente y a la vez rápidamente reconocible o asociable (dependiendo de la cultura visual del observador). Parte, por lo tanto, de una iconografía entomológica para darle la vuelta y generar una suerte de entomología iconográfica basándose en las expectativas generadas por las imágenes más memorables y llamativas de los libros ilustrados sobre colecciones de insectos, que al fin y al cabo son vicarios de la memoria selectiva de cualquier observador de la naturaleza. La clasificación y la memoria necesitan analogías e hitos sorprendentes, parecidos razonables y presencias insólitas para establecer marcas mnemotécnicas. La sorpresa, en este caso, se combina no el hábito, aunque se trate de habituarse a las frecuentes sorpresas que nos depara la naturaleza, por lo que a veces, el recurso de una coincidencia insólita nos puede parecer plausible porque sabemos que se dan, y que la realidad supera a la ficción.

Mafa Alborés


Os ofrecemos, a continuación, los comentarios a la obra de Wilkinson por Christopher Jobson traducidos por nosotros desde COLOSSAL:

El ilustrador británico Richard Wilkinson  imagina nuevas especies de insectos inspiradas en caras conocidas de la cultura popular. Dos de sus series más recientes cubren ambos extremos de un espectro fantástico, con bichos diseñados después de villanos de películas de terror y personajes de dibujos animados infantiles.

Para sus íconos de terror, en su colección  Family: Timorpersonae, Wilkinson rinde homenaje a los slashers clásicos y los nuevos terrores como Jason Voorhees, Pennywise el payaso, la criatura de la Laguna Negra y el demonio Valak. Para la nomenclatura zoológica de cada insecto, Wilkinson crea una frase en latín que sirve como una descripción del personaje o de su película respectiva. Por ejemplo, su pieza de Freddy Krueger "Una pesadilla en la calle Elm" se titula Insomnium ulmusvicus: insomnio del latín insomnis (sueño), ulmus (calle) y vicus (olmo).  

(es posible que aquí Christopher Jobson se líe un poco con los términos latinos)

Para su serie Family: Insanusmelodiae, Wilkinson incorporó las caras de los personajes icónicos de Looney Tunes en los cuerpos de escarabajos e insectos que heredaron rasgos desafortunados pero divertidos de sus homólogos de dibujos animados. "Sus características distintivas incluyen vocalizaciones ruidosas y a menudo extrañas y los movimientos muy rápidos y erráticos muy distintivos", escribió el artista en un comunicado. Añadió que "el aspecto más peculiar del comportamiento de Insanusmelodiae es su torpeza. A menudo encuentran su final debajo de una piedra o ramita que cae, o después de caer de una larga caída. "Sus alas, también vestigiales, pueden producir suficiente elevación para mantenerlas en el aire por un momento o dos antes de que caigan".

Para ver más de los mashups de buggy de Wilkinson, vuele a su página de Instagram.

Anteriormente en colossal: El ilustrador británico Richard Wilkinson creó una serie de insectos fantásticos basados ​​en los personajes más famosos de Star Wars. Es fácil imaginar estas representaciones increíblemente reales que realmente existen como criaturas que se arrastran en un planeta lejano, y cada una recibe un nombre científico con raíces latinas que se relacionan con su homólogo de ciencia ficción como Roboduobus Deoduobus para R2D2 o Chaetebarbatus Bonamicii para Chewbacca . Wilkinson tiene experiencia previa en la creación de ilustraciones científicas para publicaciones como New Scientist y Intelligent Life Magazine.

Estas primeras 10 ilustraciones tituladas Insects From A Far Away Galaxy son solo el primer conjunto de un trabajo mucho más amplio para un libro planeado, Arthropoda Iconicus Volume I, que hará referencia a otros personajes de la cultura pop como Pokemon, Marvel Comics y Disney. 

Las piezas que se ven aquí ahora están disponibles como copias de edición limitada, y puede seguir más del trabajo de Wilkinson en Instagram.


































https://richard-wilkinson.com/mainsite/

https://www.facebook.com/richardwilkinsonart/


Enlaces de referencia:

https://www.thisiscolossal.com/2018/05/imagined-insects-camouflaged-as-star-wars-characters-by-illustrator-richard-wilkinson/

https://www.instagram.com/arthropoda_iconicus/

https://richard-wilkinson.com/mainsite/

https://www.arthropodaiconicus.com/horror-gallery 


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