Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta imagen ráster. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta imagen ráster. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de julio de 2015

espejos, imágenes rasterizadas y pingüinos: Daniel Rozin

peng-1


Imaginaos que sustituís el espejo del vestidor por una pantalla de video que os muestra lo que registra una videocámara desde le punto de vista del propio espejo, invirtiendo oportunamente la simetría de la escena. Sería un modo rematadamente complicado de emular un espejo usando una manera mucho más compleja de devolvernos nuestra propia imagen que un puro reflejo en una superficie plana, pero se parecería mucho.
Ahora pensad en el hecho de que una imagen de televisión, de video analógico o de video digital son esencialmente el registro en mosaico de puntos de luz y puntos de oscuridad sobre una pantalla que coinciden con la distribución de puntos de luz y oscuridad de la escena registrada por la lente de la cámara. Pues bien: sustituid los puntos de luz de la pantalla, o los píxeles luminosos o apagados de una imagen bitmap por objetos físicos blancos o negros, como en un mosaico de banderas reversibles, y habréis dado con el concepto básico de los trabajos de Daniel Rozin, que se sirven de la tecnología de la imagen para deconstruir de alguna manera sus formas y recursos para que nos cuestionemos nuestra percepción comprendiendo el alcance de la credibilidad de su emulación tecnológica. 
Y por si quedase duda alguna de que estos ejercicios del arte son los que caracterizan nuestra particular animalidad, recurre a los animales para mostrárnoslo, concretamente a reproducciones realistas de pingüinos (tanto que parecen disecados) que ofrecen su cara anterior blanca o su cara posterior negra para reconstruir como una imagen de dos bits algo similar a un reflejo especular a través de unos movimientos que desde una perspectiva cerrada parecen responder a los movimientos colectivos propios de cardúmenes o bandadas zoológicas, pero que con la adecuada distancia componen una imagen que nos recuerda nuestra propia condición orgánica como un reflejo del organismo natural que habitamos al que llamamos biosfera. 

La poesía visual puede ser un puro divertimento o algo mucho más serio dependiendo del espectador.


Hace tiempo que descubrimos los montajes de Rozin a través de COLOSSAL, cons us espejos de peluche o fur mirror pero cuando, a principios del mes pasado,  daba cuenta de su trabajo con pingüinos rotatorios (Penguins Mirror), sabíamos que lo reunía todo para incluirlo en los archivos del Animal Invisible. Estas obras forman parte de una serie de trabajos sobre la esencia de las imágenes raster o bitmap que reconstruyen constantemente nuestra realidad a través de las tecnologías digitales (Descent with Modification) en una interesante muestra de la bitforms gallery de Nueva York.


Disponéis de más imágenes e información en la entrada original publicada por Jobson en COLOSSAL



An Interactive Mirror Built from 450 Rotating Penguins by Daniel Rozin



dr_penguins_23-w
peng-2

It’s only been a week since we featured Daniel Rozin's new fur mirror, and lucky for us there’s also a second mirror artwork currently on view at bitforms. The Penguins Mirror is an interactive mirror constructed with 450 stuffed penguins atop rotating motors. If you think the idea sounds ludicrous, it is. Ludicrously amazing. As with many of his other kinetic mirrors, Rozin makes use of the black and white color tones found on the stuffed animals to generate moving silhouettes in response to movements captured by video cameras. You can see the Penguins Mirror through the end of the month as part of Rozin’s Descent with Modification exhibition at bitforms gallery in New York.


Fuente:

http://www.thisiscolossal.com/2015/06/penguins-mirror-daniel-rozin/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+colossal+%28Colossal%29

lunes, 8 de diciembre de 2014

Imagen y percepción. Los principios de la imagen raster, los telares y el ejemplo de los retratos bordados de Cayce Zavaglia




Siguiendo la estela de nuestra anterior entrada, volvemos a los mundos fronterizos entre pintura y fotografía, pero ahora no desde la recreación fotográfica de pinturas ilustres  o la sustitución digital de elementos o personajes de imágenes bien conocidas de la historia del arte sino desde el análisis de los elementos físicos que componen el soporte ópticamente visible, perceptible, de la imagen.
Del mismo modo que Seurat analizó mediante el puntillismo la composición del color, o, tal y como constataron los primeros experimentos de Du Hauron para componer imágenes fotográficas en color (que le llevaron casualmente al redescubrimiento de los anaglifos de Rollman para patentar el primer sistema 3D con gafas), los artistas han experimentado con todo aquello que sirve a nuestro cerebro para identificar objetos y colores en la realidad y en sus diferentes formas de reproducción y representación.
La pintura impresionista delataba las enseñanzas de la fotografía y de los nacientes sitemas fotomecánicos de reproducción de imágenes en una nueva era marcada por la revolución industrial y los descubrimientos científicos. El tiempo se aceleraba al acelerarse los medios industriales utilizados por los medios de difusión cultural escritos e impresos, así como los transportes de los que se servían para su distribución. Nacía la locomotora, la fotografía y los sistemas industriales de producción, cuyo primer representante indiscutible fue el telar. Pero el telar no solamente constituye la primera máquina que encarna el espíritu de la revolución industrial y el advenimiento de una nueva sociedad, sino que produce telas estampadas bajo pautas ortogonales que constituyen una forma embrionaria de imagen digital rasterizada, como ya lo fueran en su día las pautas aplicadas a los cartones para la elaboración de tapices.
Hoy en día, tanto los sitemas de estampación como en general todos los procesos de reproducción de imágenes han evolucionado tanto y se han combinado tanto entre sí que a menudo no somos del todo conscientes de lo poco que han cambiado sus principios básicos. El ojo sigue siendo engañado por la aliteración de partículas cromáticas que componen la imagen, y, con esta premisa, artistas como Don Eddy, Chuck Close, John de Andrea o Ron Mueck imitan hasta el más mínimo detalle las texturas que creemos observar en la realidad o en sus repoducciones fotomecánicas para darnos lecciones de hiperrealismo. Y es en este sentido que hallamos una artista que, literalmente, lo borda: se trata de Cyce Zavaglia, que se mueve entre los terrenos propios de la pintura y la fotografía a través del retrato de fuerte carga psicológica, de empático cruce de miradas, pero Zavaglia retorna a la composición cromática de las imágenes de los telares. No obstante, aunque recurre al uso de hilos multicolores para componer multiplicidad de matices cromáticos, su mano es libre de direccionar dichos hilos al igual que un mosaico romano se adapta a los contornos de las figuras que compone, a diferencia de la rigidez ortogonal de las rejillas de píxeles de las imágenes digitales de mapas de bits. El resultado, no obstante, resulta sorprendentemente exacto y "fotográfico".
Lo que me decide a traer a Cayce Zavaglia a nuestro blog no es tanto la hiperrealista y pseudopictórica calidad de sus retratos bordados, sino su decisión de mostrar como obra de aunténtico interés el reverso de éstos, que apuntan tanto a su exactitud como a su mera sugerencia visual, recordándonos todavía más a una pintura, a medio camino entre el impresionismo y el expresionismo, como si Kokoschka sustituyese sus pinceles por carretes de hilo, agujas y bastidores de tela.

COLOSSAL ha dedicado ya tres posts a esta artista, de los que extraemos parte de las imágenes de nuestra entrada, junto con algunas seleccionadas de su página web, que os recomiendo visitéis, así como las entradas de COLOSSAL para disfrutar al completo de los comentarios de Chrsitopher Jobson y de los videos que muestran los procesos de trabajo de Zavaglia.








COLOSSAL


http://www.thisiscolossal.com/2014/11/thread-paintings-densely-embroidered-portraits-by-cayce-zavaglia/


Cayce Zavaglia creates these impossibly layered embroidered portraits using methods more akin to delicate brush strokes with perfectly mixed paint than your mother’s cross-stitch. Via her website:
Initially, working with an established range of wool colors proved frustrating. Unlike painting, I was unable to mix the colors by hand. Progressively, I created a system of sewing the threads in a sequence that would ultimately give the allusion of a certain color or tone. The direction in which the threads were sewn had to mimic the way lines are layered in a drawing to give the allusion of depth, volume, and form. Over time the stitches have become tighter and more complex but ultimately more evocative of flesh, hair, and cloth.


 Stitch by stitch and color by color St. Louis based figurative artist Cayce Zavaglia (previously) utilizes her background as a painter to embroider excruciatingly detailed portraits that look almost like photographs. The process, which she refers to as a “renegade approach to embroidery”, begins with a photo-shoot consisting of 100-150 portraits from which she selects the best image and then moves to the canvas where she works with one ply embroidery thread on Belgian linen to create each piece which is often not larger than 8″ x 10″. Her four most recent works, some of which are included above, will be shown at Art Miami through Lyons Wier Gallery in December. I highly encourage you to watch the video above by Garrett Zavaglia to see quite a bit more detail about how she works.

When scouring through the minute details of artist Cayce Zavaglia’s embroidered portraits (previously), it’s difficult imagine each work is scarecely larger than 8″ x 10″. Her process, which she refers to as both “thread painting” and “renegade embroidery,” begins with a photoshoot of each subject, namely friends, family, and fellow artists. Roughly 100-150 photos are winnowed down to a single selection which she then begins to embroider with one-ply embroidery thread on Belgian linen. She shares via her artist statement:
Over the years, I have developed a sewing technique that allows me to blend colors and establish tonalities that resemble the techniques used in classical oil painting. The direction in which the threads are sewn mimic the way brush marks are layered within a painting which, in turn, allows for the allusion of depth, volume, and form. My stitching methodology borders on the obsessive, but ultimately allows me to visually evoke painterly renditions of flesh, hair, and cloth.
Zavaglia is also interested with the backs of her portraits, a tangled mesh of thread and knots resembling a more abstract version of the exacting portrait on the reverse. In a return to her roots as a painter, she creates gouache and large format acrylic paintings of the backsides, effectively creating a painting of an emboirdery of a photograph. Included here are several works from the last two years including works that will be on view at Art Miami this December through Lyons Wier Gallery. (via Booooooom)

http://www.caycezavaglia.com/

http://www.thisiscolossal.com/2012/10/new-photorealistic-portraits-hand-embroidered-by-cayce-zavaglia

http://www.thisiscolossal.com/2014/11/thread-paintings-densely-embroidered-portraits-by-cayce-zavaglia//