Ben Young es un artista neozelandés que aborda, a través de la escultura, la problemática relación existente entre la materia y nuestra capacidad para identificar sus características a través de los límites de nuestra percepción. Ya sabéis que este es uno de los temas de interés en este blog, además de la asociación entre arte, animales y ciencia, sencillamente porque atañe directamente al sentido fundamental de cualquier forma de arte: analizar y medir el mundo que nos rodea más allá de nuestras limitaciones sensoriales (condicionadas por nuestra propia animalidad, nuestras capacidades específicas como especie concreta) e intentar imaginar posibilidades alternativas. En definitiva, ampliar nuestras opciones potenciales como especie más allá de nuestra trayectoria evolutiva. Tal vez por ello el arte está vinculado al placer estético, en absoluto gratuito y seguramente acicate de nuestro conocimiento.

Hace mucho tiempo que tenemos archivado entre nuestros borradores a Ben Young sin haberle dedicado una entrada específica porque siempre ha estado a la cola de artistas que, al margen de su calidad, eran más oportunos para ilustrar nuestra visión antrozoológica y naturalista del arte.
Young no encaja exactamente en dicha perspectiva.
No obstante, en sus obras nos recuerda que la representación realista del fondo marino en analogía con la representación gráfica tradicional del paisaje terrestre, vetada a los escasos buzos de la antigüedad que lo habían contemplado, no llegó hasta las primeras muestras decimonónicas de acuarios de cristal.
Las criaturas marinas abandonaron para siempre el modo de ser representadas fuera del agua o sumergidas vista desde arriba. El paisaje horizontal representando el medio acuático tal y como se representa el medio terrestre llegó a la pintura, el dibujo y los libros ilustrados a través de las recreaciones subacuáticas en peceras transparentes.
El cristal y el vidrio siempre han fascinado a la humanidad por compartir la transparencia del líquido elemento cuna de la vida y la dureza de la roca. Sólo el frío extremo congela el agua hasta equiparar el agua a la roca. Young parece ser muy consciente de este acervo cultural a la hora de contrastar en sus peculiares dioramas la interacción entre la roca sólida y el agua para comprender la naturaleza desde un punto de vista geológico. Conecta sus recreaciones tridimensionales con la representación planográfica de los relieves geográficos mediante cotas resultantes de interseciones planas horizontales. Él lo hace mediante secciones verticales al aprovechar el recurso material de las planchas de vidrio aliteradas, a las que practica estudiados recortes para reproducir los perfiles volumétricos de las olas en la superficie y del relieve de los fondos sobre los que asienta sus mares imaginarios. No obstante, los volúmenes sumergidos que percibimos tan sólo son amplificados por la densidad del vidrio tal y como lo haría el medio acuático. Young, pese a ejecutar sus obras mediante la juntura de capas planas de cristal, deja que esta muestren su nitidez sin extraños obstáculos que sugieran volumetrías a partir de pinura o dibujo plano por secciones, tal y como hacían los
artistas que habíamos recopilado bajo el ambiguo título de "collage tridimensional", como Juan Carlos Robles, Dustin Yellin, Keng Lie y otros.
De la
página web del artista extraemos la siguiente información resumida y traducida para la ocasión:
Residente en Mount Maunganui, Nueva Zelanda, Ben Young es un artista
autodidacta que ha estado haciendo esculturas de cristal desde hace más de 15
años y ha expuesto junto a artistas del vidrio conocidos tanto a nivel
internacional como en Australia.
Después
de haber pasado la mayor parte de su vida en la hermosa Bahía de Plenty
(Isla Norte, Nueva Zelanda) parecía natural para él explorar el
paisaje de la zona y sus alrededores en busca de inspiración. Surfista y constructor de barcos de profesión, está influenciado
en gran parte por el océano y conjunta estas pasiones en sus formas
sugerentes de vidrio.
Cada
una de las obras escultóricas de Young están dibujadas a mano, cortadas a
mano y hechas a mano, en hojas de vidrio, consecutivas,
capa laminada capa para crear la forma final.
Construye los modelos, dibuja las plantillas, plantillas dibuja, las personaliza y luego corta las capas con la herramienta manual de un
cristalero.
La
complejidad viene de la fase de planificación, donde dice 'sí, quiero
pensar mucho antes de ponerme a dibujar o recortar'. A
continuación, esboza el concepto con la mano y crea un plan utilizando
técnicas tradicionales de dibujo técnico: "Yo trabajo con formas 2D y
tienen que encontrar la manera de traducir eso en un 3D que representa la
pieza terminada. A veces mi punto de partida cambia de manera espectacular ya que tengo
que encontrar una manera de estratificar el vidrio para crear ciertas
formas."La forma en que uso el cristal me permite retratar tantos elementos diferentes de mis ideas conceptuales", dice. "La iluminación juega un papel importante en la presentación de mis piezas. Cuando están iluminadas desde abajo, la luz se refleja y emite la ilusión de que la pieza cobra vida. Espero
que los espectadores puedan imaginar el trabajo como algo "vivo" que
crea la ilusión de espacio, movimiento, profundidad y sensación
de bienestar espacial. Me gusta jugar con la ironía con el vidriocomo material sólido y cómo puedo formar dichas formas naturales y orgánicas '.
El momento de la adquisición de una gran cantidad de vidrio reciclado
de una antigua casa de vidrio provocó nuevos pensamientos e ideas en torno
a la creación de la vida, de la vida dentro de la serie. El
concepto de que el vidrio se haya utilizado previamente a la vida y
crecimiento de la casa le inspiró para crear sus propias formas de vida y
formas, tales como una figura femenina embarazada, dentro del vidrio. El proceso de laminación complementa esta idea, ya que cada trabajo
creció partiendo de una sola capa de vidrio aislada a una serie de
capas que en conjunto forma una creación completa.
Su trabajo reciente explora el uso de materiales industriales para complementar las formas orgánicas de vidrio. Le gustaba la idea del hormigón como material de construcción
básico, y también los contrastes físicos y visuales entre las texturas y
los colores de ambos materiales -aún notablemente influenciada por el océano y las masas de agua- las
formas concretas se han convertido en una parte integral de sus formas
de arte al igual que las pequeñas esculturas de bronce que esculpe
inicialmente a partir de cera y usa para ayudar a retratar la narración
sugerida por sus paisajes.
http://www.brokenliquid.com/
Para poneros en contexto respecto a alguno de los autores mencionados usando capas de vidrio en sus obras, os ofrezco un extracto resumido de
nuestra entrada original al respecto, que podéis visitar si queréis contemplar un muestrario más amplio de imágenes, en el
enlace adjunto.
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/02/arte-y-percepcion-collages.html
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| Juan Carlos Robles (Anys 90. Distancia zero, 1994, Centre d'Art Santa Mónica, Barcelona) |
En dos ocasiones, a lo largo de mis reflexiones y escritos sobre arte y percepción, he mencionado esta obra de
Juan Carlos Robles,
un artista Sevillano formado en Barcelona y en Berlín que actualmente
ejerce como profesor de artes plásticas en Málaga. La pudimos contemplar
por primera vez en una exposición colectiva que se realizó en los
buenos tiempos del Centre d'Art Santa Mónica de Barcelona, allá por el
año 1994, en la que, además, el artista presentaba una ponencia (
Anys 90. Distancia zero).
En
un principio, la idea del artista consistía en ofrecer una versión
peculiar de autorretrato mediante métodos científicos, basados en
tecnología clínica, pero pronto descubrió que conseguir un "tac"
completo, de cuerpo entero, de uno mismo, sin motivos estrictamente
médicos, es bastante complicado, aunque, sin descartar el propósito
original de la idea, acabó contactando con una empresa fabricante de
máquinas de escáner por resonancia de uso clínico que le facilitó una
muestra de placas con las múltiples secciones consecutivas de un cuerpo
humano completo.
Una vez en posesión de este material, Robles
transfirió los contornos resultantes a un soporte de plástico adhesivo,
y, cuidando el registro de su posición respecto al cuadro, los
transfirió a sendos cortes cuadrangulares de vidrio que,
convenientemente apilados, reconstruían la visión tridimensional del
cuerpo, que surgía fantasmagóricamente del interior del bloque
resultante.
Curiosamente, cuando la pieza es observada de frente,
al estar las secciones vistas de canto, es imposible ver nada: la figura
humana desaparece, se invisibiliza, y es necesario un cierto ángulo
para que su apariencia vuelva ser evidente. De hecho, la ubicación de la
pieza en la exposición que la dio a conocer, la situaba en un rellano
del edificio, al final de una escalera desde la cual el volumen virtual
de la escultura era visible, y desaparecía gradualmente al descender
hasta su nivel.
En uno de los
capítulos originales del texto de "El animal invisible", ("La imagen como animal capturado") trasladado a la
entrada de este blog titulada "Superhéroes de carne y hueso", nos referíamos a esta obra por otros motivos.
También lo hacía durante la
conversación mantenida con Joan Fontcuberta y Pere Formiguera alrededor de los temas sugeridos en su trabajo "Fauna Secreta", de la que extraigo el siguiente fragmento:
Tal vez sólo sea una exigencia del impacto de las imágenes zoológicas,
en guerra con las nuevas visiones de lo orgánico.
Esto me recuerda dos trabajos artísticos que particularmente me dejaron
bastante impresionado. Las dos obras estaban en una exposición
genérica, de artistas modernos, que se montó hace unos años en el centro
de arte Santa Mónica, aquí en Barcelona.
Uno de los trabajos era de un amigo mío, sevillano, Juan Carlos Robles,
que recuerdo que se pasó un tiempo intentando conseguir que algún
organismo médico le hiciese un escáner de cuerpo entero. No sé ahora
mismo si el término "escáner" es correcto; me refiero a estas vistas en
sección del cuerpo. Juan Carlos se pasó bastante tiempo hasta conseguir
un cuerpo entero escaneado en una serie de secciones transversales que
calcó sobre papel adhesivo blanco, y las pegó en sucesivos cristales,
cuadrados, apilados uno sobre el otro.
El resultado era una torre de planchas de cristal que aparentaba
contener un cuerpo humano, siempre y cuando adoptases un cierto picado, o
contrapicado, por así decirlo. De frente no se veía nada: sólo la
sombra de las secciones, que al estar de canto no se apreciaban. Es lo
más parecido al hombre invisible que he visto en mi vida, y como objeto
meramente decorativo era muy hermoso. Parecía un holograma humano a
tamaño natural, una crítica muy directa a los límites de nuestra propia
percepción, de nuestro organismo, y de la percepción de éste.
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| Dustin Yellin |

Pues bien, una vez puestos en contexto los antecedentes, hemos de decir que serían muchas otras las obras de
Juan Carlos Robles
que podríamos comentar, puesto que en todas ellas se interviene en el
espacio poniendo a prueba las expectativas de la percepción del
espectador. De hecho, recomendamos
revisar su trayectoria, y como es lógico,
su obra más reciente,
puesto que nos estamos refiriendo a un trabajo de hace más de veinte
años y que no es del todo representativo del alcance y variedad de sus
trabajos. Su constante análisis de cómo conocemos el mundo a través de
la mediación de nuestros sentidos y cómo estos recurren a la mediación
de las técnicas y tecnologías del arte y las artes visuales es más que
evidente en su reciente exposición
"Máquinas de mirar". Lo que ocurre, sencillamente, es que no he podido evitar recordar esta pieza al contemplar las obras de
Dustin Yellin,
a quien ya hacía un tiempo que quería dedicar un comentario, y que,
aunque también desarrolla obra en campos más cercanos al performance, ha
adquirido reconocimiento sobre todo por sus peculiares
escenografías/esculturas/dioramas que materializan el sistema de capas
de photoshop, por así decirlo, en objetos reales de planchas de cristal
acopladas, idea en sí sencilla, en absoluto nueva (no hay más que
contemplar el antecedente claro -y de mayor contundencia- de Robles)
pero sin duda fascinante y estéticamente muy atractiva. Aunque la
temática de sus trabajos es variada, las referencias a los recursos
expositivos de los museos de historia natural, a los dioramas, a los
acuarios y a los terrarios, además de todo tipo de contenedores
transparentes para la conservación de especímenes biológicos son más que
evidentes. De hecho, son estos aspectos los que más nos llaman la
atención respecto a su obra, que conecta con más de una inquietud del
animal invisible: nuestra manera de observar la naturaleza y los
organismos vivos, y las pautas que rigen los esquemas de nuestra
percepción sensorial, especialmente la visual. En este sentido, Yellin
desgrana aspectos técnicos del dibujo y la fotografía, como la
perspectiva o la profundidad de campo, a los que otorga potenciales
escultóricos y escenográficos a través de la tercera dimensión.




El
recurso de capas de registros gráficos bidimensionales que adquieren
profundidad tridimensional también nos recuerdan a los utilizados por
Thomas Medicus,
quien disponía las piezas planas de forma más poiliédrica para
deconstruir la imagen cuando no era contemplada desde el águlo preciso.
Asimismo, ya habíamos contemplado
en entradas precedentes algunos trabajos de Chris Dorosz, a quien habíamos asociado con los recursos expresivos de Medicus:
Chris Dorosz:

Sus obras nos recuerdan conceptualmente a algunos trabajos de la
fotógrafa Sandy Skoglund, aunque sirviéndose de recursos anamórficos
presentes en la obra de George Rousse. El resultado, a medio camino
entre la pintura puntillista y el diorama tridimensional, también evoca
ciertos ecos de
Gerard Richter.
(En entradas anteriores comentábamos algún trabajo de similares características a cargo de Thomas Medicus.)


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| Keng Lye |
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| Keng Lye |
Tampoco debemos olvidar a
Keng Lye,
que lleva su pintura multicapas en resina transparente a extremos que
la igualan con la escultura hiperrealista de carácter naturalista,
aunque los trabajos peculiares de este coreano han sido emulados por
Riusuke Fukahori
con resultados similares. Tanto Lye, artista coreano, como Fukahori,
artista japonés, señalan la cercanía cultural entre los animales como
seres vivos fascinantes o como alimento. Ambos artistas constatan, en un
ejercicio de antrozoología artística entre lo crítico y lo decorativo,
que la presencia de animales acuáticos en acuarios, relativamente tardía
en occidente como para influir, por ejemplo a partir de las primeras
exposiciones con acuarios del siglo XIX, en la manera de representar
gráficamente el mundo subacuático visto en horizontal, contribuye al
realismo naturalista de sus particulares muestras zoológicas pintadas en
tres dimensiones.
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| Riusuke Fujahori |
En la cultura asiática, la gran variedad de criaturas
marinas, especialmente costeras, consumidas en la gastronomía es muy
variada y se consume desde tan antiguo en estado fresco o vivo, que su
presencia cotidiana en los mercados acaba por relacionar icónicamente al
animal con el recipiente, que contribuye, de algún modo, a dotar de
mayor relismo a este híbrido hiperrealista de pintura y escultura. Del
mismo modo, y basándose en la misma técnica, pero con un estilo más
personal con respecto al coreano y al japonés, más centrados en la
reproducción zoológica de animales a los que acostumbramos a ver en
recipientes, viveros, acuarios o menaje de cocina, nos encontramos a
Xia Xiaowan, que, como podéis ver en los comentarios a este post, nos lo descubrió Javier Fuentes, de
"El Hurgador (arte en la red)", antes de dedicarle una entrada específica en su excelente blog-galería de arte.
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| Xia Xiaowan |
Gracias a él os puedo dejar un pequeño anticipo de su
obra y una primera referencia antes de que el propio Fuentes nos
deleite con uno de sus suculentos artículos más profusos en detalles,
imágenes, información general y referentes, como, por ejemplo, el
americano
MFN Kaylan, otro artista que hace
su propia versión de esta tipología de imágenes tridimensionales basadas en sucesivas .capas transparentes de técnicas gráficas planas.
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| MFN Kaylan |