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miércoles, 14 de octubre de 2015

Más sobre los tiburones del arte


The emperor is naked:: Visitors look at Damien Hirst's 'The Kingdom' featuring a tiger shark in formaldehyde at Sotheby's auction

Los tiburones de las finanzas no se diferencian de los tiburones del mercado del arte, que inflan o devalúan el valor monetario de las obras independientemente de su calidad artística, si es que esta es en absoluto mensurable.
La metáfora más oportuna de este hecho la constituye la obra de Damien Hirst, quien en 2008 se convirtió en el artista vivo más altamente cotizado por el precio alcanzado por una de sus obras, constituída, precisamente, por un ejemplar de tiburón conservado en un tanque transparente. La polémica alrededor del uso de ejemplares zoológicos en obras de arte ya ha sido expuesta por Steve Baker, cuyos textos críticos hemos comentado anteriormente en este blog, y ya en otra ocasión hicimos referencia a la emblemática obra de Hirst por el uso, precisamente, de un tiburón. en nuestra entrada Arte, Mercado y Tiburones.
En esta ocasión queremos dar cuenta de la publicación de un artículo de una fuente tan poco seria desde el punto de vista de la crítica artística o la profundidad intelectual como es el Daily Mail y que se centra, principalmente, en la supuesta caída en desgracia de la cotización mercantil de las obras de Damien Hirst.


El artículo, bastante superficial y sensacionalista, afirma que, "finalmente, el precio de mercado para el arte de Damien Hirst está cayendo y algunos de sus trabajos está siendo retirados sin vender de las subastas."
"Mientras que las pinturas de algunos de los grandes artistas del siglo XX como Picasso y Matisse siguen aumentando en valor a pesar del colapso financiero, los precios de Hirst se han reducido en un 30 por ciento desde su máximo de 2008 y una de cada tres de sus piezas no ha logrado venderse en todas."

Estableciendo una analogía con el contenido metafórico de "El traje nuevo del emperador" de Hans Cristian Andersen, el artículo menosprecia intrínsecamente la calidad de las obras de Hirst con la que pretende arropar su propia identidad como artista, basada supuestamente en una perversa convención entre marchantes y coleccionistas para justificar las grandes sumas que alimentan el mercado del arte:
"No todo el mundo reconoce que el artista emperador está desnudo, pero en el mundo del arte hay una inquietud creciente de que sus ropas podrían estar mostrándose un poco gastadas."

El diario hace constar que Damien Hirst ha anotado una fortuna estimada en unos 350 millones de £ por su obra, pero ahora los precios han bajado en un 30 por ciento desde su máximo 2008, y a lo largo del texto que sigue continúa poniendo en duda los motivos para cotizar al alza las ocurrencias plásticas del artista, motivo por el cual estamos ejerciendo desde aquí de abogados del diablo, dado que resulta demagógico calificar sus instalaciones como intentos de "pasar por arte" tal y como antaño se calificaron de excentricidades las edificaciones de Gaudí, o como garabatos y manchurrones los logros de grandes artistas abstractos como Picasso o Pollock, conectando desde la ignorancia con un público ignorante. Mi opinión personal, que no tiene mayor trascendencia en esta cuestión, sigue siendo crítica y reticente hacia la obra de Hirst, pero no creo que no maneje con inteligencia el discurso expositivo de la Historia del Arte en que se inscribe y en el que se ha ganado un hueco, nos guste o no.

El tono despectivo del artículo (por cierto, firmado por un reportero del diario sin concretar su acreditación) no cuestiona éticamente el uso de ejemplares zoológicos en el arte, o si eso lo convierte en mera taxidermia o una forma peculiar de arte aplicado, sino que alude a un supuesto buen gusto que debería rechazar ciertas formas de expresión considerables como "basura" y no como arte: "En las próximas décadas, la gente va a mirar atrás y preguntarse por qué, en los círculos de moda a finales del siglo 20 y principios del 21, basura como esta se muestra como arte."

En artículos previos vinculados al que comentamos el mismo Daily Mail da muestras del mismo estilo y posicionamiento en contra del arte no comprensible como tal para el público no formado, lo cual, no nos engañemos, también nos alerta sobre los peligros del elitismo intelectual y artístico que, lejos de comunicar o aportar nada, se limita a producir incógnitas incomprensibles y caras pedanterías, cosa que comparto pero que creo se ha de argumentar de forma inteligente y clara.

"¿Cómo, se preguntarán, podría la gente educada promover y comprar este tipo de cosas? ¿Cómo podrían las escuelas de arte decir a los estudiantes que no se molestaran en aprender a dibujar o pintar? ¿Cómo podrían nuestros museos haber confinado grandes obras al almacenamiento con el fin de hacer espacio para lo que más tarde generaciones encontrarán como una broma de mal gusto?"

"Por encima de todo, podrían preguntar por qué Sir Nicholas Serota, director del museo más influyente de su época -educado en una escuela pública exclusiva, la Universidad de Cambridge y el Instituto Courtauld- utilizó su poder como jefe de la Tate Gallery para promover auto-publicistas sin talento y fomentar la proliferación de lo feo y lo inútil."

¿Es lo bello y lo útil lo que define una obra de arte como tal?


En fin, sencillamente he creído oportuno traer el tema a colación y presentaros los contenidos e imágenes publicados en los artículos originales.

Podeis ver nuestros comentarios de las obras de Hirst en los siguientes enlaces:

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2013/07/arte-mercado-y-tiburones.html

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2014/12/presa-de-los-animales-haunted-by-animal.html


 Y podeis acceder al contenido publicado por Daily Mail en el enlace y el extracto que ofrecemos a continuación.



http://www.dailymail.co.uk/news/article-2239504/As-prices-Damien-Hirsts-works-plummet-pity-credulous-saps-spent-fortunes-tosh.html

At last, the real shark is exposed: As prices for Damien Hirst’s works plummet, pity the credulous saps who spent fortunes on his tosh

Finally! The market price for Damien Hirst’s art is falling and some of his work is being withdrawn unsold from auctions.

While paintings by some of the 20th- century’s great artists such as Picasso and Matisse are still increasing in value despite the financial collapse, Hirst’s prices are down by 30 per cent since their 2008 peak and one in three of his pieces has failed to sell at all.

Not everyone recognises that the artist emperor is naked, but in the art world there’s a growing unease that his clothes might be looking a bit threadbare.
Scroll down for video
The emperor is naked:: Visitors look at Damien Hirst's 'The Kingdom' featuring a tiger shark in formaldehyde at Sotheby's auction
The emperor is naked:: Visitors look at Damien Hirst's 'The Kingdom' featuring a tiger shark in formaldehyde at Sotheby's auction
Damien Hirst
Threadbare: Damien Hirst has netted a an estimated £350million fortune from his work, but now prices are down by 30 per cent since their 2008 peak
Hedge-fund multi-millionaires who bought works by Hirst — whether they were his trademark spot paintings  consisting of symmetrically placed rows of dots, or the medicine cabinet installations that he passed off as art — now wonder if they mightn’t have been better off with a picture they actually liked.

In decades to come, people will look back and wonder why, in fashionable circles at the end of the 20th century and the beginning of the 21st, rubbish such as this was displayed as art.
How, they will ask, could educated people promote and buy this kind of stuff? How could the art schools tell students not to bother learning to draw or paint? How could our museums have consigned great works to storage so as to make space for what later generations will find a bad joke?

Above all, they might ask why Sir Nicholas Serota, the most influential museum director of his age — educated in an exclusive public school, Cambridge University and the Courtauld Institute — used his power as head of the Tate galleries to promote talentless self-publicists and to encourage the proliferation of the ugly and the pointless.

Nonsensical

A shark exposed: Hirst's work has begun to dramatically drop in value and desirability
A shark exposed: Hirst's work has begun to dramatically drop in value and desirability
Serota’s MA thesis was on  J.M.W. Turner, an innovative painter of genius. Yet from 1990, under his chairmanship, the Turner Prize that was named after J.M.W. and is based at the Tate, has been awarded regularly to exhibits that are at best pathetic.

Who in the future will see the point  of Gillian Wearing’s 60-minute video of immobile actors dressed in police  uniforms, which won the Turner Prizer in 1997, or Martin Creed’s winning offering in 2001 — an empty room with lights going on and off?

I’ve tried to unravel some of these mysteries in my new crime novel, in which I ridicule that whole nonsensical art world. Central to the novel, much of which is based on fact, is the astonishing story of how Hirst — a salesman with no artistic ability — made more than £300 million from the ‘art’ he  has sold.

With just an ‘E’ in his Art A-level, Hirst was delighted to be admitted to an art school that did not seem to rate skill — his tutor at Goldsmiths College, Michael Craig-Martin, was a ‘minimalist conceptualist’ whose most notorious work is a half-full glass of water entitled An Oak Tree.
Hirst, who had a placement at a mortuary while a student, decided to make death his unique selling point. Now,  many great artists have painted the dead and the dying, but Hirst’s approach was more that of a butcher.
Damien Hirst's work
Damien Hirst's 'For the Love of God' which sold for £50 million at auction is a platinum cast of an 18th century human skull encrusted with 8,601 flawless diamonds
He wowed the art dealer and collector Charles Saatchi (now husband of Nigella Lawson) with an exhibit involving  maggots and flies feeding off the head of a dead cow.

Saatchi offered Hirst a £50,000 commission to do whatever he liked and the result was the famous shark in formaldehyde in a giant glass cabinet (pictured), which he called The Physical Impossibility Of Death In The Mind Of Someone Living — a pretentious title that impressed the gullible.
Sir Nicholas Serota, (right), seen here with Hirst (left), has used his power as head of the Tate galleries to promote talentless self-publicists and to encourage the proliferation of the ugly and the pointless
Sir Nicholas Serota, (right), seen here with Hirst (left), has used his power as head of the Tate galleries to promote talentless self-publicists and to encourage the proliferation of the ugly and the pointless
There was a setback for Saatchi when a fin fell off, the liquid went murky and the shark turned green and wrinkled. But his curators skinned it, got rid of the decomposing body and stretched the skin over a fibreglass mould and it was sold to an American collector for around $12 million.

Hirst followed up the shark by having a dead cow and calf  split in two and exhibited in separate glass containers. He then diversified into dead sheep, and there was publicity beyond price when an exhibit featuring a rotting cow and bull was banned by New York public health officials.
Controversial: The Enfant terrible of the modern art world has caused a fuss with some of his work including Away From The Flock, pictured
Controversial:Hirst has caused a fuss with some of his work which involves the preserving of dead animals in formaldehyde, including Away From The Flock, pictured
When he moved on to spot paintings (rows of randomly coloured circles), Hirst candidly explained that he was useless at painting, so it was left to his assistants to produce them in their hundreds.
They also applied themselves industriously to the spin paintings (paint dribbled onto a revolving surface).

All this time, critics and curators were treating his work with reverence, galleries and auction rooms were screaming for more and he became the toast of London society.

Contempt

Hirst, originally a salesman with no artistic ability (he got at E in his A-level art) has made more than £300¿million from the 'art' he  has sold
Hirst, originally a salesman with no artistic ability (he got at E in his A-level art) has made more than £300¿million from the 'art' he has sold
The story is told that at a party the famous theatre director Sir Trevor Nunn met Hirst and told him he had bought one of his spin paintings. Hirst, who can’t be bothered concealing his contempt for the gullible, said that the painting was  the work of his two-year-old son, with some help from a ten-year-old.

Nunn got over his disappointment when he later sold the thing for almost twice as much as the £27,000 he had paid for it.

Hirst is equally frank about plagiarism, of which he is convincingly accused. His artist friend John LeKay, for instance, had exhibited animal carcasses for years before Hirst did, and had even lent him a science catalogue showing a cow bisected lengthways, and had stuck (artificial) diamonds on skulls years before Hirst famously did it.

Spots are old hat in art, and Hirst admits he’d seen spin paintings on Blue Peter. But when an interviewer pointed out to him that other artists claimed he had stolen their ideas, Hirst’s response was: “F**k ’em all!”

All this time, bobbing in Hirst’s wake, was the flotilla  of what were known as the YBAs, the Young British Artists who competed with each other in vulgarity and vacuousness and were treated by the art establishment with the greatest of respect.

There was Tracey Emin and her filthy unmade bed, which was considered a landmark, and her badly executed but explicit drawings of her own genitalia.

In thrall to the YBA, the  British Council appointed Emin to represent the UK at a great Venice art fair. Incredibly, she has since been appointed  professor of drawing in the Royal Academy, a distinguished institution founded in the  18th century to promote artistic excellence.
Artist: Damien Hirst poses in front of his artwork entitled 'The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living' in the Tate Modern art gallery earlier this year
Hirst poses in front of his artwork entitled 'The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living' in the Tate Modern art gallery earlier this year
Meanwhile, in the National Gallery, ‘visual artist’ Sam  Taylor-Wood’s film of David Beckham sleeping has a reverential curator’s note about how this is inspired by Michelangelo; and Jake and Dinos Chapman’s many disgusting creations — including mannequins of  children with genitalia where their faces should be — are hailed as masterpieces.

One of the tragedies of all this is that young people even now are being encouraged by the art establishment to believe that self-promotion and controversy matter more than talent and hard work, and real artists are being ignored or sidelined because they don’t fit the conceptual template. But the tide is turning at last.
Tracey Emin became famous for her 'unmade bed' and for a series of sketches in paint of her own genitalia
Tracey Emin became famous for her 'unmade bed' and for a series of sketches in paint of her own genitalia
This year, a wonderful exhibition by the great David Hockney had 700,000 visitors compared with Hirst’s 463,000. And Nicholas Serota, who was recently appointed ‘employee for life’ by the Tate board he chairs, may already be yesterday’s man.

Patronising

In recent weeks even the BBC’s arts editor has admitted that many curators secretly despise much conceptual work, and  critics have begun tentatively to query if it hasn’t been overrated.
People are challenging lofty and disdainful voices such as those of Serota and his colleagues and point out that they’re peddling rubbish.
Underworld
Underworld, which sold for £241,250 at the Beautiful Inside My Head Forever sale in 2008, failed to sell at Christie's in October
Artists should be able to draw, paint or sculpt, says the ordinary person, but all Hirst and his ilk can do is shock.

The patronising art establishment and its self-satisifed  hangers-on have been shown up for what they are by the  market’s rejection of Damien Hirst and the Young British Artists: naked emperors who deserve nothing more than  our derision.

Ruth Dudley Edwards’s Killing The Emperors, a satire on the world of conceptual art, has just been published by Allison and Busby.

VIDEO: A selection of Hirst works that have sold in the past... 

domingo, 27 de septiembre de 2015

Acto divino, acto canino.








La dedicación y esfuerzos necesarios para elaborar una imagen reivindicativa, documental y artística se viraliza al tiempo que se diluye y desvirtúa en el medio digital e internet. Producir imágenes por medios digitales es tan rápido y en muchos aspectos tan sencillo que el valor de la obra queda al margen de su pura iconicidad, lo cual pone a las artes tradicionales, matéricas, sobre soportes físicos y basadas en las habilidades y maestría técnica del ejecutante, en productoras de auténticos monumentos a los temas representados. Adquirir una pieza del "Museum of compassion" es una forma de contribuir económicamente a la salvación de perros cautivos con los días contados antes de su sacrificio. El proyecto "An Act og Dog" (un juego de palabras que con una simple inversión del orden alfabético convierte un acto de Dios/God en un acto de Perro/Dog) busca materializar la presencia de los perros a rescatar y de la compasión a reivindicar por parte de la comunidad humana, mediante la venta de pinturas y reproducciones de retratos de perros con una historia detrás, una historia de sacrificio provocado por causas e intereses humanos. Antrozoología artística en estado puro, pero también una estrategia de mercado y promoción de la obra artística de Mark Barone, en complicidad con las capacidades profesionales y comunicativas de Marina Dervan y Brenda Cooper, artífices más visibles de la iniciativa, encaminada a la concienciación y a la recaudación de fondos para promover educacionalmente la erradicación del maltrato animal con los perros como baluarte de nuestros cómplices zoológicos. Sin duda la iniciativa y su forma de gestarse me parece destacable, inteligente y respetable, aunque mi instinto arácnido vibra.

Os facilito la información que también podéis encontrar en los enlaces a la página web y al blog de "Act of Dog".



MARK BARONE 

Prior to starting this charity, Mark had been an Artist for over 30 years, with his work featured in top art publications, awarded and exhibited throughout America, with much of his work hanging in private and corporation collections all over the World.
In addition to this his art career, Mark is the CEO of "ArtSmartCities" and a national award winning Consultant to cities across America, showing them how to use the arts to revitalize blighted neighborhoods, and is revered for his successful creation and implementation of the “Paducah Artist Relocation Program,” in Paducah, Kentucky. This cutting edge program won the Governor’s Award in the Arts, the Kentucky Chapter of the American Planning Association Distinguished Planning Award, the Kentucky Earth Day Award for Preservation, the national award from the American Planning Association for a Special Community Initiative, and the Rudy Bruner award for Urban Excellence.                                                     Mark donates 100% of the money from his consulting to An Act of Dog!

MARINA DERVAN

Marina Dervan is the CEO of "The Honesty Coach" and a twenty year veteran of coaching corporate executives from Wall Street and North America, to the city of London and Continental Europe. Renowned as a dynamic, powerful, and inspiring coach, she devoted her life to finding compassionate solutions to “people problems” and developed her own system- "The Conflict Cure" for helping leaders, celebrities and couples, identify and successfully navigate through the deluge of human emotions and harmful mental constructs, back to a place of peace and personal power.     Marina donates 100% of the money from her sessions to An Act of Dog!

BRENDA COOPER 

Brenda is an Emmy award winning costume designer and celebrity stylist. She is renowned for "The Nanny" and "Happily Divorced" with Fran Drescher, and is the go to style guru for the Hollywood elite. She is currently creating the look for "Better Late Than Never," a new NBC show starring William Shatner, Henry Winker, Terry Bradshaw, George Foreman and Jeff Dye. Brenda is lending her big heart to our cause and is committed to helping us make the world a more compassionate place for animals. Click here to learn more: Brenda Cooper!

http://anactofdog.org/pages/board




http://anactofdog.org/


martes, 5 de mayo de 2015

Fotografía y animales. ¿Cazar osos o fotografiarlos con bellas modelos? Dudosa campaña fotográfica por Olga Baransteva.

Olga Baransteva. Campaña contra la caza del oso en Rusia.


Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign


Totalmente de acuerdo con el redactor del post original (en one green planet) del que extraemos la referencia al proyecto que os presentamos hoy, respecto al trabajo realizado por la fotógrafa Olga Baransteva (de quien carecemos de más información o referencias que ofrecer) supuestamente de concienciación medioambiental. 

Y es que One Green Planet, aunque muestra una copiosa selección de las imágenes de dicha campaña publicitaria supuestamente basada en un mensaje conservacionista, señala en ella su falta al respeto, de diversas maneras, a los animales y en qué medida busca la atención del espectador con recursos tópicamente bonitistas. Dichos recursos se sirven del viejo binomio de la bella y la bestia, en el que la bella, por contraste, bestializa al animal, y la bestia, supuestamente, humaniza y embellece a la bella.

Lo que está claro es que el facilón binomio "mujer objeto"/"amable fiera salvaje" se sirve de una vieja preferencia iconográfica siempre llamativa y un tanto engañosa, porque el amor por los animales salvajes no habría de basarse en la subjetiva benevolencia de su actitud, sino en el respeto por su vida y su libertad, pese al potencial peligro que entrañen. Un oso amaestrado puede ser simbólico de una ensoñación ñoña del amor hacia los animales, pero lo cierto es que un oso salvaje es temible y peligroso e igualmente digno de respeto y amor.

Los animales son llamativos. Las mujeres hermosas son llamativas. Lo frágil junto a lo peligroso es llamativo. La desnudez y el frío también lo son. Juntarlo todo en una foto no es fruto de una reflexión excesivamente sofisticada, y apelar a un mensaje de respeto por los animales y de conservación del oso en Rusia es hipócrita cuando se recurre a un oso amaestrado, como si su cautiverio no fuera tan censurable como su caza, por no hablar de las pieles que luce la modelo en la primera foto que mostramos.

Al margen del valor artístico o de la calidad técnica de las fotografías (que nos habríamos cuestionado igualmente al margen de la justificación del encargo) la incongruencia de su uso para frenar la caza del oso nos recuerda a la supuesta concienciación ecologista del proyecto con peces de  Denis Rouvre, y es que la relación entre arte y animales siempre da más al arte de lo que da a los animales.


Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign
Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign
Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign
Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign
fuente:

Models Pose With a Brown Bear in Misguided Anti-Hunting Campaign


Image Credits: Daily Mail

lunes, 13 de abril de 2015

Unicornios y serpientes de mar. Una asociación aparentemente improbable tristemente hecha realidad.




Si existen dos animales míticos por excelencia en tierra y mar tendríamos que referirnos al unicornio y a la serpiente de mar (aunque existen mitos criptozoológicos que apuntan también al unicornio marino, por cierto).
 Los dones otorgados a las sustancias contenidas en el cuerno del unicornio se tornaron legendarias desde un pasado bastante remoto. Dichas leyendas, provenientes de distintas fuentes cultural y geográficamente diversas, guardan sin duda relación con las propiedades atribuidas al cuerno del rinoceronte, cuyas especies asiáticas, de un solo cuerno, se identificaron en tiempos de Marco Polo como la confirmación de la existencia de un animal fantástico que tal vez había sido inspirado por la distorsión creciente de las narraciones referidas a dichos animales. No insistiremos en ello dado que hemos dedicado páginas específicas del blog a la mitología e iconografía del rinoceronte, que siguen siendo las más visitadas de nuestras publicaciones. 
Los hallazgos ocasionales de colmillos de narval en las costas causó la existencia del mítico unicornio marino, y los ocasionales avistamientos de grandes congrios, peces remo o ballenas observadas de forma confusa generaron el mito de las serpientes marinas. La imagen de la serpiente también ha sido analizada desde nuestras páginas, y poco podríamos añadir a no ser que en su vertiente de mito marino monstruoso reuniría dos miedos atávicos, a saber: el miedo a toda criatura serpentiforme y el miedo al mar como medio contenedor de criaturas difícilmente visibles y habitantes de un medio ya impropio.Lo cierto es que, aparte de compartir las páginas ilustradas de bestiarios, narraciones fantásticas y más o menos sesudos tratados de criptozoología, la asociación de ambos mitos parecía improbable, a no ser por mediación humana, lo cual es tristemente cierto, y no precisamente a manos de literatos y fabuladores, sino de explotadores comerciales sin escrúpulos.

Y es que el unicornio de la vida real, el rinoceronte asiático (y, por desdichada extensión, sus bicornes primos africanos) sigue siendo perseguido por las cualidades supuestamente medicinales de su cuerno. Su escasez encarece sus productos haciéndolos todavía más apetecibles como lujo o como remedio, y hacen de su comercio algo peligrosamente lucrativo a pesar de las medidas proteccionistas que, legislativamente, pretenden proteger la integridad de las especies africanas y asiáticas en preocupante proceso de extinción.
Curiosamente, las auténticas especies de serpientes genuinamente marinas, al igual que tantas otras terrestres, también son objeto de comercio por motivos medicinales en muchas culturas asiáticas, y su captura accidental entre otras especies marinas ha empezado a tornarse más rentable que la de las especies pescadas como alimento. Así lo constata un informe de Nguyen Van Cao del que da cuenta Jason G. Goldman para Conservation Magazine en Noviembre del pasado año. Entra en juego incluso el mítico Kraken asociado a los calamares gigantes, puesto que son los más modestos clamares objetos de explotación pesquera la especie perseguida por los hombres implicados en la captura, en principio accidental, de las también de modesto tamaño serpientes marinas, cuya disposición dental haría poco probable su letal mordedura, a no ser que camines descalzo en contenedores atestados de ejemplares vivos.

Lo que más llama la atención del caso es que las diferentes especies de serpientes marinas son muy venenosas, pero poco estudiadas toxicológicamente, así que no hay sueros o antídotos para sus improbables mordeduras. El creciente riesgo asumido por los pescadores conlleva la creciente demanda del remedio más tradicionalmente conocido en sus culturas: el cuerno de rinoceronte.

Mafa Alborés










Jason G. Goldman para Conservation Magazine
Socios improbables: La caza furtiva del rinoceronte y la explotación de la serpiente de mar.
21 de noviembre, 2014

Cada mes, cientos de buques de pesca de calamar que regresan a puerto en Vietnam no sólo cargan con calamares, sino también con las serpientes de mar capturadas en el Golfo de Tailandia. Cada mes, las siete principales instalaciones de procesamiento de  serpiente mueven un promedio de 6.500 kilogramos de serpientes de mar, que se venden  entre $ 10 y $ 40 por kilogramo, dependiendo de la especie. En comparación, el calamar se vende entre $ 7 y $ 20 por libra, por lo que la captura de serpiente de mar es más lucrativa.

En la más reciente edición de la revista Conservation Biology, el
investigador Nguyen Van Cao de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam y sus colegas argumentan que la cosecha de las serpientes de mar del Golfo de Tailandia es quizás la explotación sistemática más grande de reptiles marinos en el mundo, pero es lamentablemente ignorada o, como mucho, bajo escrutinio.

Durante cinco años, los investigadores observaron el comercio de serpientes, cómo cambiaban de manos de los barcos de pesca a los intermediarios, de los intermediarios a los comerciantes, y como las serpientes vivas eran embaladas para su envío por carretera, ferrocarril, barco o avión. Además, se entrevistó a 30 capitanes de los buques de calamar, 30 miembros de tripulación, 20 intermediarios, y un puñado de comerciantes, trabajadores en sus instalaciones de procesamiento, y  médicos de los hospitales locales. Debido a que se sabe tan poco sobre el comercio de serpientes de mar, los investigadores simplemente querían determinar la extensión geográfica y temporal de la cosecha, qué
especies se capturaban y y en qué cantidad, y cuáles han sido los factores socioeconómicos  que impulsan el comercio.

La mayoría de las serpientes de mar llegaron en los buques de pesca de calamar a los dos principales puertos de Ca Mau Province de Vietnam, Song Doc y Khanh Hoi. Juntos, estos dos puertos son el hogar de siete principales comerciantes de serpiente de mar del país.

Una vez que las serpientes eran transferidas de los buques de pesca a los intermediarios, los intermediarios (que tiraban de un beneficio mediante el pago a los pescadores menor de lo que reciben de los comerciantes) que las trasladaban a los mercaderes. Allí, fueron ordenados en dos  clases por
tamaños, con los individuos más pequeños de menos de 500 gramos, y los más grandes que pesan más. Las serpientes son colocadas en cajas de poliestireno que contienen agua del grifo y sal, los agujeros para el aire se asoman en la parte superior, y se sellan con cinta adhesiva. Cada contenedor ostentó alrededor de 17-18 kilogramos, lo que equivaldría a un máximo de 40 grandes o 60 pequeñas serpientes.

Las serpientes son utilizadas por la carne, su sangre se infunde en alcohol ("para mejorar la salud y la virilidad"), los órganos se utilizan para la medicina alternativa (las vesículas biliares, en particular, se creen útiles para las mujeres embarazadas), y también se convierten en polvo para una especie de ungüento que se pretende para curar el dolor de las articulaciones, dolor de espalda, anorexia, insomnio, y para fortalecer los tendones y los huesos. Los efectos sobre la salud son, predeciblemente, dudosos.

La mayoría de las serpientes son de sólo dos especies: Lapemis curtus e Hydrophis cyanocinctus. El quince por ciento restante se compone de unas seis especies adicionales: Acalyptophis peronii, Aipysurus eydouxii, atriceps Hydrophis, H. belcheri, H. Lamberti, y H. Ornatus. Basándose en los análisis de los investigadores, todos eran
individuos subadultos o adultos, aunque algunas hembras terminaron de dar a luz después de que fueron capturadas, dejando a algunos recién nacidos también en la mezcla.

A pesar de que cada una de estas especies está descritas en la lista por la UICN como "asunto preocupante" o "datos insuficientes", las tasas de captura revelan que, al menos en el Golfo de Tailandia, las poblaciones están disminuyendo. En 1995, sólo 25 a 30 barcos de calamar también cosechaban serpientes. En 2013, ese número había aumentado a 900. "La mayoría de los capitanes de los buques de calamar informó sobre cosechar serpientes marinas como captura incidental valiosa que requiere un esfuerzo adicional insignificante", escriben los investigadores, y se han tornado espectantes por traer serpientes a su regreso a puerto. Esa cosecha se ve quizás apoyada por el hecho de que el seguimiento de la explotación de la serpiente de mar y el cumplimiento de cualesquiera reglamentos en estos lugares "es prácticamente inexistente."

Como resultado, de 2009 a 2012, hubo una reducción estadísticamente significativa en la biomasa total de serpientes marinas recolectadas. En 2009, más de 100 toneladas se procesan a través de las instalaciones comerciales, lo que representa unas 275.000 serpientes individuales; 84 toneladas en 2010; 78 toneladas en 2011; y sólo 68 toneladas en 2012. El número real de individuos capturados es probablemente bastante mayor que las estimaciones, ya que los investigadores se centraron sólo en los buques pesqueros vietnamitas, ignorando los de Malasia y Tailandia, que también  cosechan
serpientes desde el Golfo de Tailandia.

Los resultados sugieren que a pesar de sus clasificaciones de la UICN, un gran subconjunto de especies de serpientes de mar en el archipiélago indonesio -un paisaje conocido por su alta biodiversidad marina- está en peligro de que sus poblaciones se vean dañadas o, gracias a las prácticas de pesca insostenibles., destruidas. Esta cosecha de serpiente marina particular ha estado sucediendo esencialmente desapercibida por las organizaciones nacionales e internacionales de conservación durante más de una década, en parte debido a que aparentemente entra en conflicto no abiertamente con las leyes vietnamitas, lamenta Nguyen. "Sin embargo, dado el volumen de serpientes y el amplio espectro de especies extraídas y que los efectos ambientales de las capturas se desconocen, la atención inmediata por parte de las organizaciones de conservación de la pesca de la serpiente de mar parece justificado."

Los
precios considerables que se pueden pagar por las serpientes se refleja en el desprecio gratuito que los pescadores  tienen por su propia seguridad personal. Las serpientes marinas son algunas de las  más venenosas del mundo, y no hay antídoto para la mayoría de ellas porque están muy poco estudiadas en relación con otras criaturas venenosas terrestres. A pesar de ello, a menudo se manejan sin guantes, y los trabajadores suelen caminar descalzos en tanques que contienen serpientes vivas.

¿Un remedio popular para las mordeduras de serpientes? Cuerno de rinoceronte, aplicado directamente a la picadura, o pulverizado en una pasta para ser ingierido. Por lo tanto, existe un vínculo directo entre el desgarrador sentido de una brutal masacre, de rinocerontes por sus cuernos, y la pesca insostenible de serpientes de mar en el Golfo de Tailandia. Dos crímenes de vida silvestre sistemáticas, a miles de kilómetros de distancia, se facilitan mutuamente. 


- Jason G. Goldman | 21 de noviembre 2014



(nótese que el artículo en su ubicación original está ilustrado con fotografías de una serpiente marina y de un rinoceronte, pero no un asiático unicorne, sino un rinoceronte blanco africano, bicorne, y distinguible del llamado rinoceronte negro por su característico labio superior recto y ancho -"wide", término que acabó confundiéndose fonéticamente con "white", "blanco", lo que determinó por contraste la denominación "negro" para la otra especie africana, también bicorne-)    Mafa Alborés

http://conservationmagazine.org/2014/11/unlikely-partners-rhino-poaching-sea-snake-exploitation/


Unlikely partners: Rhino poaching & sea snake exploitation

Each month, hundreds of squid fishing vessels return to port in Vietnam loaded not just with squid, but also with sea snakes harvested from the Gulf of Thailand. Each month, the seven major snake processing facilities move an average of 6,500 kilograms of sea snakes, which are sold for between $10 and $40 per kilogram, depending on species. By comparison, squid sell for between $7 and $20 per pound, making sea snakes the more lucrative catch.
In the most recent issue of the journal Conservation Biology, Vietnam Academy of Science and Technology researcher Nguyen Van Cao and colleagues argue that the harvest of sea snakes from the Gulf of Thailand is perhaps the world’s largest systematic exploitation of marine reptiles in the world, but it’s one that is woefully ignored or, at best, underscrutinized.
For five years, the researchers observed the trade in snakes as they changed hands from fishing boats to middlemen, from middlemen to merchants, and as the live snakes were packed up for shipping by road, rail, boat, or plane. In addition, they interviewed 30 captains of squid vessels, 30 crewmembers, 20 middlemen, and a handful of merchants, workers in their processing facilities, and physicians in local hospitals. Because so little is known about the trade in sea snakes, the researchers simply wished to determine the geographical and temporal extent of the harvest, which species were harvested and how much, and what the socioeconomic factors were that drove the trade.
Most of the sea snakes came in on squid fishing vessels to the two major harbors in Vietnam’s Ca Mau Province, Song Doc and Khanh Hoi. Together, those two harbors are home to the country’s seven major sea snake merchants.
Once the snakes were transferred from fishing vessels to middlemen, the middlemen (who pulled a profit by paying the fishermen less than they received from the merchants) moved them to the merchants. There, they were sorted into two class sizes, with smaller individuals being less than 500 grams, and larger ones weighing more. The snakes were placed into Styrofoam boxes containing tap water and salt, air holes were poked into the top, and it was sealed with tape. Each container held some 17-18 kilograms, which equaled as many as 40 large or 60 small snakes.
The snakes are used for meat, their blood is infused into alcohol (“enhancing health and virility”), the organs are used for alternative medicine (gall bladders in particular are thought useful for pregnant women), and they also become ground into a sort of glue which is purported to cure joint pain, back pain, anorexia, insomnia, and to strengthen tendons and bones. The health effects are, predictibly, dubious.
Most of the snakes were from just two species: Lapemis curtus and Hydrophis cyanocinctus. The remaining fifteen percent was comprised of an additional six species: Acalyptophis peronii, Aipysurus eydouxii, Hydrophis atriceps, H. belcheri, H. lamberti, and H. Ornatus. Based on the researchers’ assessments, all were sub-adult or adult individuals, though some females wound up giving birth after they were caught, leaving some newborn infants in the mix as well.
Despite the fact that each of these species is listed by the IUCN as either “learn concern” or “data deficient,” catch rates reveal that, at least in the Gulf of Thailand, populations are dwindling. In 1995, just 25-30 squid vessels were also harvesting snakes. By 2013, that number had increased to 900. “Most squid vessel captains reported harvesting sea snakes as a valuable bycatch that requires negligible additional effort,” write the researchers, and they’re now become expected to bring snakes back with them. That harvest is perhaps aided by the fact that tracking of sea snake exploitation and enforcement of whatever regulations are in place “is virtually nonexistent.”
As a result, from 2009 to 2012, there was a statistically significant reduction in the total biomass of sea snakes harvested. In 2009, more than 100 tons were processed through the merchant facilities, representing some 275,000 individual snakes; 84 tons in 2010; 78 tons in 2011; and just 68 tons in 2012. The actual number of harvested individuals is likely quite higher that the estimates, since the researchers focused just on Vietnamese fishing vessels, ignoring those from Malaysia and Thailand which also harvest snakes from the Gulf of Thailand.
The findings suggest that despite their IUCN classifications, a large subset of sea snake species in the Indonesian archipelago – a landscape known for high marine biodiversity – is in danger of having their populations damaged or destroyed thanks to unsustainable fishing practices. This particular sea snake harvest has been going on essentially unnoticed by national and international conservation organizations for more than a decade, in part because it apparently does not overtly conflict with Vietnamese laws, laments Nguyen. “Yet, given the volume of snakes and the wide spectrum of species extracted and that the environmental effects of the harvest are unknown, immediate attention by conservation organizations to sea snake harvesting appears warranted.”
The handsome price fishermen can be paid for snakes is reflected in the wanton disregard they have for their own personal safety. Marine snakes are some of the world’s most venomous, and there is no anti-venom for most of them because they’re so understudied relative to Earth’s other venomous critters. Despite that, they’re often handled without gloves, and workers often walk around barefoot in tanks containing live snakes.
One popular remedy for snakebites? Rhino horn, either applied directly to the bite, or ground into a paste and swallowed. Thus, there is a direct, heartbreaking link between the pointless, brutal slaughter of rhinos for their horns, and the unsustainable harvest of sea snakes in the Gulf of Thailand. Two systematic wildlife crimes, thousands of miles apart, each facilitating the other. 
– Jason G. Goldman | 21 November 2014