Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta anatomía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anatomía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de marzo de 2020

Cartoons fosilizados por el artista checo Filip Hodas. De vuelta a la anatomía comparada y la caricaturización de los recursos museísticos.

Filip Hodas : Canaria Tweetea (Cartoon Fossils)

Tanto desde un punto de vista profesional como teórico y académico hemos abordado con interés cuestiones al respecto de los recursos expositivos, las escenografías y las volumetrías en el ámbito de las exposiciones temáticas y los museos científicos y de historia natural.

El discurso expositivo de los museos y los recursos escultóricos, escenográficos y visuales empleados han generado todo un imaginario conceptual cargado de múltiples connotaciones que también ha sido abordado por muchos artistas de forma más o menos crítica y a menudo irónica o caricaturesca. A algunos de ellos, como Joan Fontcuberta, Luis Castelo, Manuel Barbero, Hyungko Lee, Jonathan Latiano, Patrick Gries o Michael Paulus les hemos dedicado comentarios concretos en este blog, y aunque algunos utilizaban la fotografía o el dibujo y la ilustración como medio de expresión, lo cierto es que la mayoría se decantaba por la escultura y las volumetrías porque este tipo de realizaciones suelen ser las más idóneas para proporcionar una experiencia de tránsito sensorial en los espacios expositivos de los museos y en las exposiciones temáticas.

Las artes aplicadas al servicio de la divulgación científica han construído todo un imaginario de los contenidos científicos, de conceptos asociados a la biología y la zoología, por ejemplo, que son anclados a recordatorios visuales que los ilustran, que los ejemplifican y que acaban calando en el imaginario colectivo. El discurso de exposición documental de los museos es plagiado y puesto en duda por Pere Formiguera y Joan Fontcuberta en "Fauna Secreta", mediante la fotografía (proyecto homenajeado por caricaturas posteriores como la del fotógrafo Xavier Mulet) o por Richard Wilkinson mediante la infografía, es complementado técnica y artísticamente por el fotógrafo Levon Bliss, o llevado a la sublimación entre arte y ciencia por las preparaciones de Adam Summers o de Iori Tomita. Otros, desde sus propias interdisplinaridades, como el fotógrafo naturalista, acuarista y paisajista Takashi Amano, han enriquecido tanto los conocimientos científicos como los recursos técnicos, conceptuales y artísticos de ambos mundos, el de la biología y el arte.

Filip Hodas
En otras ocasiones también hemos dedicado parte de nuestro tiempo a observar las implicaciones de trabajos de artistas digitales, infógrafos en 3D, que han ejercitado la escultura y las volumetrías virtualmente, eludiendo los soportes materiales reales aunque sus obras sean conocidas a través de las redes sin apenas distinción de aquellos que ejercen la talla y el modelado en el taller, de los cuales un ejemplo claro sería Mat Szulik con sus tallas de madera virtuales.

Filip Hodas, el artista cuya obra contemplamos hoy, pertenecería a esta categoría. 

No sólo recrea infografías que flirtean con el arte conceptual y la escenografía en series inspiradas en la fotografía documental y de naturaleza con propuestas futuristas distópicas que atañen a iconos culturales, sino que recientemente ha llevado los mismos recursos técnicos a una propuesta estética muy similar a las esculturas anatómicas caricaturescas de Hyungko Lee, recreando vitrinas museísticas con los restos fósiles de personajes de la cultura popular audiovisual extraídos principalmente de los dibujos animados.

Filip Hodas

Filip Hodas
Así, si en series anteriores proponía un mundo postapocalíptico en que muchos de estos personajes y otros referentes del cine, la ciencia ficción, los videojuegos, la ilustración y los dibujos animados cobraban forma aparentemente material para que la naturaleza tomase posesión de ellos en forma de ruina o vestigio, ahora Hodas hace la misma propuesta que Lee pero dejando constancia únicamente de las imágenes que a través de la red aparentarán documentar el vestigio material, biológico, de muchos de estos personajes.

La ficción de Hyungko Lee ofrece una experiencia directa y real en forma de auténticas esculturas que falsifican y carticaturizan vestigios anatómicos no exentos de cierta coherencia científica. Quien no haya visto sus exposiciones en directo puede formar parte de su público mayoritario, que las conoce a través de las fotografías que de ellas circulan por las redes, cuyo soporte digital en formato JPG es idéntico al que nos da a conocer las infografías de Filip de Hodas, lo cual no deja de ofrecer una interpretación de calado más profundo que la simple broma meramente estética, decorativa o superficial que impregna los comentarios de las páginas web en las que podemos observarlas, como podría darse en el artículo original de BoredPanda donde las hemos descubierto nosotros:

El artista 3D Filip Hodas ha convertido esto en realidad, en su serie de ilustraciones Cartoon Fossils, donde muestra los cráneos de famosos personajes de dibujos animados, como el Tío Gilito o Bob Esponja. 

Además, cada uno lleva divertidos nombres en latín de su “especie” y el año que aparecieron en televisión por 1ª vez.
Filip Hodas

Además, no es la primera vez que este artista residente en Praga nos sorprende con sus alucinantes imágenes. 

Ya nos asustó anteriormente con sus ilustraciones del apocalipsis de la cultura pop.

No te pierdas esta exposición virtual de sus obras y la entrevista con el artista sobre su inspiración y proceso de creación.


“Tras terminar la colección de 12 imágenes de Pop Culture Dystopia,

 estaba bastante quemado y quería hacer algo distinto". 



Entonces se dedicó a crear composiciones coloridas con cráneos animales y se subió al tren de artistas 3D que crean personajes de animación realistas.

“Mezclé los ingredientes y esto es lo que salió.”

“Desde pequeño me interesaban mucho los dinosaurios y sus fósiles. De mayor, me siguieron encantando los cráneos, y los dibujaba a menudo. Al comenzar con la ilustración 3D, los cráneos fueron de las primeras cosas que al menos tenía idea de cómo esculpir. En retrospectiva, la primera que hice y de la que estuve orgulloso era terrible.”

Decíamos en una entrada anterior sobre la caricaturización de la anatomía comparada por diversos artistas:

Michael Paulus
Por regla general, el arte figurativo se focaliza en reproducir o representar el aspecto superficial de los sujetos y objetos. No obstante, en el caso de la recreación de figuras humanas y zoológicas, el aprendizaje acerca de las estructuras internas de los cuerpos pasa por el conocimiento de la ilustración científica basada en estudios de anatomía interna. Los cuerpos desollados han servido de modelo para reproducir el aspecto que presentan huesos, músculos, nervios y demás órganos internos para comprender, desde el punto de vista del artista, el porqué de la motricidad específica de cada especie o individuo, el porqué de cada relieve que aflora en su piel, la exacta colocación de los huesos, qué músculo se contrae en una determinada pose, cómo se compensan los pesos para equilibrar el cuerpo en tal o cual posición, etc.

El conocimiento gráfico de la anatomía humana y animal acabó desembocando en plena era de la ilustración en lo que hoy conocemos como anatomía comparada gracias a la labor de estudiosos como Buffon o Cuvier, debido en gran parte a su capacidad de observación sustentada en sus notables dotes para el dibujo. El arte y la ciencia casi siempre han ido de la mano. De hecho, ya en la antigüedad clásica, los escultores griegos demostraban un apabullante conocimiento de la mecánica anatómica y el preciso comportamiento de los diferentes grupos musculares, a veces incluso los más minúsculos o aparentemente insignificantes.


Michael Paulus
Muchos son los estudios anatómicos de grandes artistas que han pasado a la posteridad, y no pocos los ejemplos de obras acabadas inspiradas por los esquemas gráficos propios de la didáctica encaminada a recordar las interacciones mecánicas entre huesos y músculos. Una vez que estas imágenes desolladas son bien conocidas, no sólo sirven de base para la realización de obras naturalistas, sino también, en ocasiones, un fin en sí mismas. Hyungko Lee, por ejemplo, en busca de una cierta coherencia anatómica que justifique las estilizaciones propias de personajes bien conocidos de los dibujos animados.


Jonathan Latiano
Otros, como Jonathan Latiano, se inspiran en las formas leñosas de los restos vegetales para forzar claras analogías con esqueletos de forma bastante oportuna, dado que en su caso recreaba esqueletos de delfines fluviales con restos arbóreos muertos arrastrados por las corrientes de los ríos que antaño habitaban. Evocando las representaciones plásticas de los museos y gabinetes de historia natural llegamos a ejemplos como los exquisitos acabados de las recreaciones de los Blaschka finalmente fotografiadas por Guido Mocafico que mostrábamos en nuestra entrada precedente, pero, tratándose de invertebrados, no hay huesos y los órganos internos se intuyen por el carácter traslúcido de sus cuerpos.



Hyungko Lee
El humor, la ironía, han alimentado los trabajos de artistas como Hyungko Lee. Un ejemplo de especulación anatómica notable es el de las obras de Jason Freeny, a quien injustamente no habíamos dedicado todavía comentario alguno. Freeny nos demuestra que la caricatura es aplicable a la anatomía y viceversa: la anatomía puede ser deducida con cierta coherencia o rigor científico a partir de caricaturas o de personajes imaginarios.

Michael Paulus
No es esencialmente diferente de lo que hace también Michael Paulus en sus dibujos anatómicos de personajes de los cómics y los dibujos animados, pero sin duda, al tocar las volumetrías con sofisticadas técnicas, consigue sacarles las tripas a las típicas reproducciones comerciales de dichos personajes, adaptándose al particular estilo formal en los que se basa cada uno, desde la ortogonalidad de los personajes basados en piezas de Lego hasta las redondeces propias de los muñecos hechos con globos inflables, en claro homenaje a ciertas obras de Jeff Koons.


Jason Freeny

Así, si Patrick Gries consigue piezas de arte fotográfico a partir de autenticas preparaciones de estudios óseos, Hyungko Lee se imagina cómo sería hacer exactamente lo mismo con anatomías caricatrurizadas como los personajes de Disney o de las Looney Toones de Warner.
De Freeny os ofrecemos una selección de trabajos (difícil, porque su producción es muy extensa, tanto en forma de escultura o volumetría física como en diseños 3D digitales) y un extracto de un interesante artículo con entrevista publicado originalmente por Iris Hoekstra para The Creator's Project. (Comentario al respecto de una muestra de los dibujos de Michael Paulus que habíamos añadido a un artículo orginal de dedicado al dibujante)


Jason Freeny

A la vista de estos referentes podemos contextualizar mejor el alcance de la obra de Filip Hodas y el universo estético y conceptual que la precede, por lo que de algún modo establece inevitablemente no sólo una observación crítica de la cultura pop y su iconografía, o de la cultura científico-museística y su iconografía, sino de los artistas que ya han jugado el mismo juego con anterioridad mediante técnicas plásticas matéricas. El valor añadido de Hodas, como en el caso de Mat Szulik, reside en el soporte digital y en la virtualidad, la intangibilidad de sus piezas, protegidas por vitrinas virtuales intocables dentro de la vitrina en que hemos convertido nuestras pantallas de ordenador, remitiendo, una vez más, al cuadro dentro del cuadro magrittiano.

Mafa Alborés


Filip Hodas, Pop Culture Dystopia:






Filip Hodas: Cartoon Fossils:


Canis Goofus – EEUU, 1932

Anas Scroogius – EEUU, 1947



Spongia Bobæ – EEUU, 1999


Homo Popoculis – EEUU, 1929


Mus Minnius – EEUU, 1928


  Más información en: Instagram | Behance | Facebook

Enlaces:

https://www.instagram.com/hoodass/

https://www.behance.net/filiphds

https://www.facebook.com/FilipHds/

https://www.boredpanda.es/craneos-dibujos-animados-filip-hodass/?utm_source=mafa-elanimalinvisible.blogspot&utm_medium=referral&utm_campaign=organic&fbclid=IwAR01tyZZoSfoAIpgXEOj_FGnHyW7BT9qelfiSNGD5_x27QwFP6x9EvyrKB4

http://www.moistproduction.com/Menu/index.html

Jonathan Latiano
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/09/analogia-organica-y-escultura-zoologica.html

Patrick Gries
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2014/09/anatomia-fotografia-movimiento-patrick.html
http://thecreatorsproject.vice.com/es/blog/hablamos-con-el-tipo-que-esculpe-las-entranas-de-juguetes

Hyungko Lee
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2013/11/bioarte-humor-e-ironia-por-hyungko-lee.html
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search/label/Hyungkoo%20Lee

Michael Paulus
http://michaelpaulus.com/section/59023-Character-Study.html



Entradas relacionadas:

Anatomía comparada y caricatura. Jason Freeny, Michael Paulus, Hyungko Lee y otros.

El Camino artístico y antrozoológico de Manuel Barbero. Antrozoología del arte, iconografía zoológica, dioramas y recursos museísticos como medio de expresión artística.

Mat Szulik evoca la artesanía de madera con sus volumetrías zoológicas en infografía 3D

Paisajismo, ecologismo y bioarte. Acuarios y fotografía. Takashi Amano.

Adam Summers como pretexto para recordar a Iori Tomita. El biólogo como artista y la belleza interna de los peces. Artistas que observan el discurso expositivo de los Museos de Historia Natural.

Macrofotografía alternativa. Insectario fotográfico de Levon Biss: Microsculpture

¿entomología iconogràfica no es lo mismo que iconografía entomológica? Richard Wilkinson responde.

Analogía entre huellas fósiles y circuitos integrados de Peter McFarlane.

 A la estela de Amenscheinhaufen: Xavier Mulet

Formas artísticas de la naturaleza. De Ernst Haeckel a Karl Blossfeldt.

CONVERSACIÓN CON JOAN FONTCUBERTA Y PERE FORMIGUERA SOBRE ANIMALIDAD E IMAGEN.

Guido Mocafico fotografía los exquisitos modelos zoológicos de invertebrados en vidrio de los Blaschka

miércoles, 14 de marzo de 2018

Simbolismo anatómico, escultura científica y las muñecas de Mari Shimizu.


Mari Shimizu


Mari Shimizu
Anteriormente, las muñecas de colección personalizadas por Noel Cruz, las muñecas nostálgicamente hiperrealistas de Michael Zajkov, o los peluches zoológicos de Lee Cross, habían atraído nuestra atención para ser comentados por diversos motivos en nuestras páginas. Y, aunque se trataba de trabajos artísticos de características muy diferentes, evocaban una relación con el juguete y el coleccionismo que nos fascinaba, y apuntaban a las posibilidades de los trabajos volumétricos que, más allá de los límites de la escultura, exigían un profundo conocimiento de la pintura realista no limitada por un convencional soporte plano.

Además, el hiperrealismo debe pleitesía a la fotografía desde el advenimiento histórico de ésta, y el paradigma fotográfico pesa sobre cualquier ejemplo de arte hiperrealista (de hecho, fotorrealista cuando se trata de técnicas pictóricas sobre soporte bidimensional).

Hoy en día, la mayor parte del público indirecto de la obra de cualquier artista accede a su visionado a través de internet, de reproducciones fotográficas que o bien disimulan las carencias de dichas obras potenciando su aparente realismo o precisamente delatan en su estática condición los pequeños detalles que nos dan pistas sobre el artificio dentro del artificio.

Cuando descubrimos las peculiares muñecas de aire decimonónico de Mari Shimizu, lo primero que nos vino a la mente fueron las piezas de Michael Zajkov, pero es evidente que parece como si Shimizu utilizase las auténticas muñecas antiguas que inspiran las de Zajkov para deconstruirlas o despiezarlas con un cierto aire steampunk inspirado a su vez por las pioneras esculturas anatómicas de uso médico y didáctico.

Sin duda, cualesquiera esculturas figurativas de personas o animales implican en sí mismas un estudio de anatomía y constituyen por tanto una lección de anatomía per se, pero no cabe duda de que los trabajos especializados de los artistas anatomistas pioneros de las academias de talante ilustrado y científico a partir de los siglos XVIII y XIX, por más que procurasen una cierta objetividad, también estaban sujetos directa o indirectamente a criterios culturales y estéticos compartidos por los escultores coetános.

Con el paso del tiempo, la objetividad de estos trabajos, a menudo amaparados en técnicas de moldes y vaciados directos de los ejemplares observados a escala natural, apenas trasluce nada que nos remita a épocas pasadas, pero sus policromías y acabados a menudo delatan la influencia de la pintura y la ilustración naturalista de la época.

Por más especializados y objetivamente científicos que fueran los autores de este tipo de trabajos, no cabe duda de que también ofrecían un reflejo de qué resultaba creíble, verosimil o realista desde una perspectiva científica y naturalista a través de técnicas, como la cera policromada, que también se vincularían a espectáculos sensoriales como los primeros museos de cera, vicarios de los gabinetes de curiosidades y de horrores.

Nos vienen a la mente piezas célebres en los ámbitos universitarios como "La Parturienta" restaurada en su día por la profesora Alicia Sánchez, y que constituye un excelente ejemplo de lo que queremos comentar. Una escultura es una representación que pasa por una reproducción precisa del aspecto superficial de un cuerpo, pero en su interior no hay órganos, sino el mismo material compacto que constituye la pieza. Lo peculiar de las esculturas para estudios de medicina y cirugía es que su superficialidad simula una exploración a los órganos subyacentes.
Veamos lo que se comenta al respecto de la restauración de la pieza mencionada en un artículo de la tribuna digital de la Universidad Complutense de Madrid:


Es el siglo XVIII. Las figuras de cera proliferan en los centros de estudios de Medicina y Cirugía para sustituir el incómodo uso de cadáveres. Buena muestra de las piezas elaboradas entonces se pueden hoy contemplar en el Museo de Anatomía "Javier Puerta", en la primera planta de la Facultad de Medicina. Entre ellas sobresale "La parturienta". Se creó para que los estudiantes tuviesen un modelo con el que estudiar el cuerpo de una mujer y del feto poco tiempo antes de dar a luz. El resultado fue "una obra primorosa, que se diferencia considerablemente de otras esculturas de la época", afirma la profesora del Departamento de Pintura y Restauración de la Facultad de Bellas Artes Alicia Sánchez Ortiz.

Desde el pasado mes de octubre la profesora Alicia Sánchez Ortiz está trabajando en la restauración de "La parturienta". Según  relata, el Vicerrectorado de Extensión Universitaria contactó con ella por su condición de experta en conservación y restauración de la ceroplástica, pidiendo que preparase un proyecto de restauración de esta escultura, dañada por el paso del tiempo y varios traslados.  

El objetivo era que "La parturienta" pudiera mostrarse en todo su esplendor en la exposición "Arte y carne", y para ello "planteamos -explica la profesora Sánchez Ortiz- un trabajo de restauración multidisciplinar, en el que trabajan restauradores, químicos, ingenieros, escultores y fotógrafos. Entre todos hemos estudiado en profundidad el estado de conservación que tenía la pieza y en base a ello propusimos diferentes fases de actuación". La muestra se inaugurará a finales de mayo en c arte c, el Centro de Arte Complutense, y el comisario será el catedrático de Paleoantropología Juan  Luis Arsuaga.

 
Joya del arte y de la ciencia

Según el propio Arsuaga, La parturienta "es una joya del arte y de la ciencia. Es una pieza excepcional que representa no solo el cuerpo de una embarazada, sino que es además la materialización de los valores de la Ilustración, la luz de la razón, que está en su origen. Y además se creó para el Real Colegio de Cirujanos de Madrid, que es una de las raíces de nuestra universidad, también heredera, junto con los modelos de anatomía en cera, de los ideales ilustrados. Hay que valorar este modelo anatómico como cualquiera de las mejores obras artísticas de museos como El Prado. La exposición "Arte y Carne" va a a ser uno de los acontecimientos culturales de este año 2016 en España. Imprescindible".​



Queda claro, pues, que las artes aplicadas a la observación científica producen obras que acaban por formar parte de la historia del arte no sólo desde un punto de vista meramente técnico, puesto que finalmente aglutinan características propias que constituyen una estética propia que genera estilos peculiares influyentes para artistas no especializados, a menudo para dotar a sus obras de un cierto carácter evocador de las sensaciones producidas por este tipo de piezas en sus espacios expositivos específicos.

Michael Zajkov
No es de extrañar que en nuestras selecciones hayamos dedicado espacio a cuestiones relacionadas con los recursos expositivos propios de cualquier museo de historia natural, y artistas, sobre todo escultores, que se han inspirado en los estudios de anatomía para añadir un cierto carácter a sus obras, con guiños a las interacciones históricas entre artes plásticas y divulgación científica.
Como decíamos al inicio, la estética romántica y la visión estereotípica de determinadas tipologías sociales femeninas reflejada en las muñecas decimonónicas, exige de artistas como Michael Zajkov no sólo un profundo conocimiento de la anatomía, sino una aguda observación estética y psicológica de dichos tipos humanos bajo el prisma de la moda y de una estética muy concreta.

Michael Zajkov
Sin embargo, Zajkov juega con el contraste entre el hiperrealismo de sus muñecas una vez vestidas y su condición de muñecas articuladas cuando las observamos despojadas de sus ropajes. Zajkov, como Noel Cruz, ejerce de pintor hiperrealista y simultáneamente de maquillador caracterizador para dotar de detalles accidentales, de imperfecciones naturales que acercan a las muñecas a la humanidad y las personas reales de un ideal de perfección rayano en el artificio. Volvemos a la preferencia por los ramos de flores naturales tan coloridos e impolutos que parecen artificiales, y por los ramos de flores artificiales plagados de pequeñas imperfecciones aparentes que los confunde con ramos naturales un poco mustios o estropeados.

El hiperrealismo escultórico se alía con la fotografía en dos direcciones: por un lado, la documentación fotográfica facilita la observación referencial para imitar un acabado determinado, pero también marca un límite en nuestra capacidad para apreciar detalles superficiales, y no sólo eso, sino que finalmente se convierte en el soporte final de la obra cuando es fotografiada, ofreciendo un bucle en el que una reproducción reproducida se vuelve engañosa y facilita, por ejemplo, la magia del cine.

Michael Zajkov
En el caso de las muñecas de Zajkov, la reducción y la alteración de la escala, como comentábamos en la entrada anterior respecto al posicionamiento técnico y estético de autores como Ron Mueck, recalca una sorpresa sensorial a la vez que nos apunta a lo fácilmente que asumimos esta condición a escala de la fotografía. No sólo es una demostración de maestría (una escultura a escala natural con una textura detalladamente hiperrealista podría ser fruto sencillamente de de un molde a partir del sujeto real, un trabajo mecánico, una mera impronta) sino un desafío al observador para tomar conciencia de hasta qué punto las convenciones fotográficas pesan sobre su percepción de la realidad. Pero para ello hemos de poseerlas o contemplarlas en directo, porque al fotografiarlas es tentador hacerlas pasar por personas reales, precisamente esa tipología de personas que nos recordarían a las bellezas canónicas calificables como "muñeca" de un tiempo pasado. Son como muñecas antiguas con técnicas modernas, pero también con recursos estéticos y criterios realistas modernos, postfotográficos.
Mari Shimizu
Lo curioso de las esculturas de Mari Shimizu es que no persiguen este tipo de hiperrealismo, sino que recurre a piezas auténticas o a reproducciones de piezas de muñecas deliberadamente anticuadas para evocar la percepción un tanto horrorizada de los ocasionales espectadores de las esculturas anatómicas a las que hacíamos referencia más arriba. Sin embargo, al seccionarlas y mirar en su interior, no extrae órganos, sino elementos simbólicos, surrealistas u oníricos que remiten a una disección espiritual.
Puede parecer que se limita a un mero collage tridimensional, pero diríamos que nos recuerda hasta qué punto compartimos referentes culturales y visuales asociados a la historia del conocimiento científico, del mismo modo que compartimos un imaginario religioso o de cualquier otra índole.

Es obvio que el hiperrealismo implícito en Shimizu no es naturalista en el sentido en que lo es el realismo de Zajkov o Mueck, pero tal vez podría interpretarse como una sugerencia a la posible inversión del proceso, como si un ser anatómicamente seccionable revelase su condición de artificio, y para ello ha de ser realistamente artificial.

Ruben Orozco Loza

El hiperrealismo de inspiración fotorrealista en esculturas realizadas con técnicas propias de la fabricación de muñecos es particularmente sorprendente en el caso del artista mexicano Ruben Orozco Loza, a quien tal vez dediquemos un post en un futuro próximo, y que se nos quedó en el tintero a la hora de complementar cuanto dijimos al respecto de ciertos aspectos técnicos de las esculturas de The Kid en la entreda precedente.

Orozco también desafía a nuestros sentidos mediante un exhaustivo acabado en detalle de las texturas naturalistas de la piel, y en su pintado minucioso para recrear auténticos retratos barrocos tridimensionales, yendo más allá de los resultados de los pioneros del hiperrealismo pop como John de Andrea y, al igual que Ron Mueck o Noel Cruz, usa la pintura con precisión milimétrica, pero sobre materiales blandos y flexibles que, sobre una estructura articulada, permiten ampliar las posibilidades expresivas y dramáticas de las piezas.



Ruben Orozco Loza
Por otra parte, casi todas ellas delatan su deuda con la fotografía precisamente cuando son fotografiadas, y sólo cuando la fotografía no se vuelve cómplice de su contexto escénico a escala podemos compartir la sorpresa de su visionado directo, delatando su reducida condición.

Hyungko Lee

Pero, dejando de lado el hiperrealismo y el fotorrealismo, volvamos a repasar algunos de los artistas que hemos seleccionado con anterioridad en este blog por hacer guiños a las convenciones de la ilustración científica, y más concretamente a la ilustración anatómica, con sus distintos niveles o capas de observación, su compromiso entre la claridad de un dibujo esquemático y la verosimilitud de una disección auténtica o de una reproducción fotográfica.
Así pues, antes de observar las particularidades simbólicas de las piezas de Mari Shimizu, que flirtean con una visión steampunk de las muñecas antiguas, con apuntes a los dioramas y esculturas anatómicos.

Masao Kinoshita
(clicar en los títulos para ir a los artículos referenciados)

Anatomía comparada y caricatura. Jason Freeny, Michael Paulus, Hyungko Lee y otros.
Jason Freeny
(clicar en los títulos para ir a los artículos referenciados)

Naturaleza y artificio: Jessica Joslin. Esculturas zoológicas a partir de elementos artificiales (III)

Alegoría escultórica de anatomía comparada. Animalidad por Masao Kinoshita.

Animalidad y Parecido. Identificación de rostros. Caracterizaciones hiperrealistas. Noel Cruz y Paolo Ballesteros.

Hiperrealismo sexual. Animalidad humana y reproducciones naturalistas.

Otros referentes: Marc Sijan, Kate McDowell



Kate McDowell

Kate McDowell



Mari Shimizu:








































http://shimizumari.jimdo.com/

https://www.facebook.com/shimizumaridoll/


http://www.akatako.net/catalog/japanese-artists/mari-shimizu

http://biblioteca.ucm.es/revcul/tribunacomplutense/166/art2268.php#.Wqfmznzat9M

https://www.youtube.com/watch?v=X5V20DbNHnU

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search?q=anatom%C3%ADa

https://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search?q=mu%C3%B1eca 

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/03/animalidad-y-parecido-identificacion-de.html 

http://lamonomagazine.com/sculpture-marc-sijan/