Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Papo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Papo. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2016

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís. (proyecto Animal Invisible IV)


Mafa Alborés: Trampas fotográficas/Alce (diorama fotográfico en 3D -anaglifo-)


Seguimos la estela de anteriores entradas dedicadas a nuestras particulares reflexiones sobre la particular estética de las trampas fotográficas o trap cameras ("El Animal Invisible: huellas, indicios y vestigios", un proyecto de Mafa Alborés (II) http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/07/el-animal-invisible-huellas-indicios-y_6.html)

En esta ocasión os ofrezco un nuevo aperitivo de mi proyecto personal al respecto, que forma parte de otros trabajos propios inspirados por determinadas formas de representación y reproducción de formas zoológicas en ámbitos expositivos científicos y museísticos que van desde la taxidermia hasta los moldes escultóricos, desde los fósiles hasta los recipientes de preservación de ejemplares biológicos. 

George Shiras
El referente por excelencia de las trampas fotográficas es George Shiras, ya que es considerado el pionero de esta técnica, y hemos de reconocer que dejó el listón muy alto tanto desde el punto de vista técnico como artístico (ya no digamos estrictamente naturalista). Como ya constatamos en un artículo anterior, su más digno seguidor es casi sin lugar a dudas Steve Winter, que va más allá de la iluminación dura y frontal de los flashes vinculados a esta tipología de equipos automatizados con sensores de infrarrojos. Winter coloca sus luminarias de forma estudiada para lograr un efecto más artístico y simultáneamente más preciso y detallado. Es una especia de Caravaggio de la fotografía naturalista, sea ejecutando él mismo el disparo o confiándolo a equipos dotados de sensores de movimiento y seleccionando sabiamente el material obtenido, en color incluso para las tomas nocturnas, arrancándole secretos a la oscuridad de la noche con resultados impactantes, muy vistosos y de alta calidad. 
Como ya he explicado con anterioridad, la toma de conciencia acerca del hecho de que nuestro conocimiento del mundo natural ha estado vehiculizado por el medio fotográfico y sus derivados cinemaográficos y videográficos durante el siglo pasado hasta hoy en día me ha servido de argumento para inspirar estética de mis propias trampas fotográficas.
Steve Winter

Me gusta el doble sentido que adquiere la expresión "trampa fotográfica". Estrictamente se trata de una trampa que roba una imagen al animal que pasa ante la cámara-trampa, recordándonos la analogía entre captura cinegética y captura fotográfica, entre disparo de obturador y disparo de arma de fuego. El alcance de la luz del flash, duro y frontal cuando se trata de equipos estándar, otorga un fondo oscuro a las capturas nocturnas, y una peculiar y misteriosa estética condicionada también por el característico brillo sobreexpuesto de los ojos del animal (en el caso de las fotos de Winter, por ejemplo, este rasgo queda eliminado por la elección de ángulos alternativos de iluminación). Otra peculiaridad de estas fotografías trampa es que suelen ser en blanco y negro para economizar recursos de memoria digital y porque no buscan resultados estéticos, sino estrictamente documentales para trabajos de campo, aunque incluso entre este tipo de imágenes se dan casos muy llamativos e icónicamente potentes. Imitar en estudio la estética característica de este tipo de fotografías es una falsificación en toda regla, y hacerlas pasar por auténticas sería hacer trampa. Constituirían una trampa fotográfica, así que conceptualmente se produce una especie de paradoja o verbigracia que no querría dejar escapar.
También expliqué en su día que fueron ciertas palabras de mi hijo lo que me encendió un deseo de jugar con diversos recursos plásticos inspirados en los modos expositivos y divulgativos de los museos de historia natural. Efectivamente, Pau, con apenas ocho años, me planteó, al igual que nosotros sabemos de especies extintas a través de restos arqueológicos, fósiles, pinturas rupestres etc., las generaciones venideras se encontrarán con infinidad de reproducciones de plástico de juguetería y coleccionismo, con fotografías en libros impresos de los que no resultará fácil distinguir las especulaciones digitales de los auténticos registros fotográficos, y que todo ello será mucho más abundante que los ejemplares vivos o muertos de las escasas especies que sobrevivan al impacto humano. Evidentemente, Pau no lo expresó de forma tan sesuda, sino mucho más espontánea y, sin duda, más clara y precisa de lo que yo pueda resumir.
Así pues, tal y como mostré hace un tiempo, iniciamos una serie de trabajos plásticos y fotográficos encaminados a imitar o cuando menos evocar piezas documentales propias de un museo o de una publicación de carácter naturalista. Seguimos en ello, por pura diversión, y Pau ya ha reclamado su propia mesa de bodegón de estudio para recrear mediante dioramas escenas con animales de su colección. Además, en esta ocasión, se ha estrenado con el uso del flash de cámara, liberándose de mi supervisión como iluminador y limitándose a encuadrar y enfocar como a él le ha dado la gana y así, cerca ya de cumplir los diez, y sin grandes conocimientos de metodología fotográfica, ha hecho su propia serie que despuésyo edité ligeramente con Photoshop para potenciar ciertos aspectos característicos de este tipo de imágenes, como los fondos subexpuestos y los ojos reflectantes. Hemos empleado figuras de las empresas Papo y Schleich, principalmente, por su fidelidad naturalista, y ya que se trataba de realizar un trabajo asequible para un niño, me he distanciado del intento por alcanzar el hiperrealismo. Creo que está bien que se note que se trata de montajes, de trampas fotográficas, algo que se disimula en el caso de las versiones estereoscópicas anaglifas al verlas sin gafas adecuadas, pero que en cambio se evidencia mucho más al emplearlas.



Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís


Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís
¿Un jaguar acechando a un tapir? Esto sería un auténtico obsequio, con dos especies tan raras y esquivas, sobre todo teniendo en cuenta el peligro de extinción del tapir sudamericado, pero lo que delata nuestra trampa fotográfica es que el tapir aquí reproducido es malayo. Se trataría, pues, de una escena más que improbable.


Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís
Si esta foto fuera real, constituiría un documento de gran valor, ya que supondría que el representante por excelencia de las especies extinguidas por el hombre, el Dodo, todavía habita algún escondido rincón de Mauricio. Para un naturalista o para cualquiera que sepa reconocer e identificar la especie concreta, la imagen tendría un significado totalmente distinto que para un lego en la materia. Este recurso está muy bien evocado por Daniel Nettheim en su film "El último cazador" ("The Hunter", 2011) cuando el personaje interpretado por Wilhem Dafoe descubre el contenido de las cámaras trampa de un predecesor en busca del último lobo de tasmania. De hecho, la confusión entre material falsificado y recreaciones digitales convincentes de diversa índole, siguen alimentando el mito de la pervivencia del extinto tilacino o tigre de Tasmania aumentando el precio de su cabeza. La cotización de las joyas naturales aumenta con su escasez y agrava el problema conservacionista. Hablar de ello mediante una imagen pensada para buenos entendedores forma parte de las intenciones de este proyecto, entre otras cosas, y creo que nos daremos por satisfechos si sencillamente conseguimos colar alguna de nuestras imágenes en el buscador de Google asociada a la búsqueda trap camera, cámara trampa o trampa fotográfica. Ni que decir tiene que nuestro deseo es que no sean necesarias trampas fotográficas para ver variedad de especies animales, o que éstas sean abundantes y auténticas, no fruto del artificio.




Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

Trampas fotográficas por Mafa Alborés y Pau F. Luís

lunes, 6 de julio de 2015

"El Animal Invisible: huellas, indicios y vestigios", un proyecto de Mafa Alborés (I)



Mafa Alborés & Pau F. Luís: "El Animal Invisible"



Mafa Alborés: proyecto "Animal Invisible: huellas, indicios y vestigios", serie "pseudofósiles", "Broquesia madagascariensis"
Impronta de reproducción zoológica en bronce sobre arcilla. Doble escanograma con dos posiciones de angulación para la obtención de una pareja estereoscópica editada digitalmente como anaglifo para visionado en 3D.

Tras ser capaces de conectar la física con el origami, el origami con los animales y a los insectos con la fotografía y los sueños, no creo que resulte complicado hacer una pausa peculiar en la marcha del blog, una de esas pausas en que retuerces con fuerza el puño del acelerador con el motor desembragado, sólo para calentar, y es que con la entrada dedicada a la Entomología Onírica (y fotográfica) de Xènia Lau quiero iniciar una serie dedicada a los últimos proyectos finales, de acuerdo a la finiquitada LOGSE, antes de adaptarnos a la LOE, que los convierte en poco más que otro trabajo supervisado del ciclo formativo de grado superior de Fotografía Artística del que la Escola d'Art de l'Hospitalet fue pionera hace 25 años. A partir de ahora, los finales de curso estarán exentos de los descubrimientos ofrecidos por los alumnos que en solitario, y con dilatado tiempo de dedicación, se embarcan en un proyecto tan personal como competentemente profesional para demostrar su solvencia. Ya no seré testigo de sorprendentes presentaciones de interesantes trabajos suficiente y sobradamente desarrollados.
Así pues, en lo sucesivo os voy a presentar aquellos últimos proyectos finales de Fotografía de mayor calidad y con los que más empatizan los intereses de este blog, procurando incluir otros trabajos representativos de los autores correspondientes.

Mientras tanto, os ofrezco una primicia de mi propio trabajo, todavía en fase de desarrollo, que sirve para ilustrar el mundo crítico de la imagen de la naturaleza, el mismo en el que nos sumergimos a través de los contenidos habituales de este blog, y al que he decidido jugar como una propuesta creativa y crítica a la vez. He pensado que estaría bien no hacerlo con mis competentes alumnos habituales, sino con alguien mucho más crítico con mi trabajo: Pau, mi hijo de ocho años. Y es que, por algún misterioso motivo, como yo a su edad, es un apasionado de todo lo relacionado con los animales reales o fantásticos, y con la zoología, y hace años, cuando apenas tenía cinco, me dijo que lo que sabemos de los seres prehistóricos es a través de los fósiles, y lo que sabrán los futuros habitantes del planeta de nuestra existencia y de la de los actuales animales será a través de restos de juguetes y fotografías. No consigo expresarlo tan bien como él lo hizo en su momento, pero he seguido dándole vueltas en mi cabeza y me he puesto a jugar con él para demostrar juntos cuánta razón tiene, y lo confuso que resulta el exceso de información visual.

Para ello hemos fotografiado, escaneado, construido dioramas, modelado pseudofósiles con improntas de ejemplares zoológicos reproducidos por Papo y Schleich, elaborado iluminaciones de pequeños decorados, observado el aspecto de las imágenes de las cámaras espía de la fauna salvaje, reproducido detalles de reproducciones zoológicas de todo tipo, en una especie de distorsión intencionada del concepto de vestigio como algo directo, ya que la era de la reproductibilidad y transformación de las imágenes nos lleva a interpretarlas de modo cada vez más ambiguo, como ya ha demostrado repetidamente Joan Fontcuberta. Es sólo un pasatiempo, pero ofrece resultados como mínimo curiosos.
Una manera divertida de pasar el rato mientras un crío aprende fotografía divirtiéndose y jugando, y el crío soy yo.

Para que os hagáis una idea de los procesos a los que hemos recurrido, y adivinéis qué pretendemos mostrar o poner en duda, dejaremos claro que el proyecto pretende elaborar imágenes que remitan a referentes de la divulgación científica, ya sean dioramas, fotografías o ilustraciones sean manuales o digitales.

Nos interesan especialmente las huellas, los vestigios. La fotografía es una forma peculiar de "petrificar" un registro de la presencia de la escena captada por su objetivo. A menudo se ha utilizado la analogía en la que se compara a los restos fósiles con una fotografía del pasado. La estampación de una silueta animal o de huesos animales o restos vegetales sobre un material terroso endurecido nos remite inevitablemente al recuerdo icónico de ejemplares minerales con registro fósil, en los que raramente se conserva piel, relieve muscular, pelo o plumas, sino huesos petrificados más o menos dispersos o más o menos en el lugar correspondiente a una larguísima distorsión postmortem de la posición original de los miembros del cuerpo. Normalmente el proceso de fosilización se ve influido por la presión ejercida por las masas tectónicas, así que, en realidad, la mayoría de los fósiles presentan un aspecto bastante plano. No obstante, en ocasiones, el relieve de la piedra que antaño fue hueso, se hace conspicua sobre el material que la envuelve, y en otras, al contrario, donde estuvo el hueso queda un vaciado en negativo.

La imagen que abre esta entrada resume diversos niveles de percepción a los que queremos invocar:

1-En primer lugar atañe a nuestra capacidad visual para reconocer formas animales arquetípicas.

2-En segundo lugar busca conexiones con las connotaciones culturales que se suman a la percepción de un objeto: primero reconocemos una forma animal sobre una superficie pétrea, después reconocemos o interpretamos un fósil, un concepto adquirido por acumulación de conocimiento.

3-En otro orden de cosas, la imagen nos engaña por su apariencia de relieve convexo, una preferencia de nuestra percepción visual a la que nos cuesta sustraernos, ya que en realidad se trata de una huella cóncava, en hueco, que no ha sido modificada.

4-El tratamiento estereoscópico de la imagen nos muestra un espacio y un relieve que se producen en el interior de nuestro cerebro al ofrecerle dos imágenes simultáneas con diferente ángulo óptico, emulando la visión binocular. Este nivel de percepción es tan básico y ancestral como el de reconocimiento de formas orgánicas.

5-Quienes identifican claramente la imagen como un simulacro acceden a otro nivel de percepción que atañe a cómo dialogamos estética y analíticamente con las convenciones del arte.

6-Las propias piezas son vestigios de vestigios de vestigios en mayor o menos medida. Un camaleón que pudo ser visto prosperar en cautividad, y que sólo sugería un vestigio de un ejemplar salvaje, al morir de forma natural, si es que es natural morir en cautividad, es conservado y clasificado bajo criterios científicos. Se ha convertido en vestigio de un ser vivo, y ha pasado a ser otro tipo de objeto de observación específica de los rasgos físicos que lo caracterizan como orden, como clase, como especie o como espécimen.
De esta huella tridimensional de la presencia del ser vivo, tras un proceso de optimización y naturalización del ejemplar, se obtiene un molde en silicona en negativo, otro nivel de huella de huella, del que se consigue un positivo en cera, siguiente nivel de copia de copia de copia, que generará un nuevo vaciado en hueco de escayola, copiada de la copia anterior, que dará lugar a una nueva copia positiva en bronce. Esta copia producirá la copia en negativo sobre la arcilla y ésta será copiada fotográficamente. Las copias sucesivas de esta copia se multiplicarán en el mundo digital virtual o en copias en papel hasta que los espectadores eventuales las copien en/de su archivo de imágenes personal.

De momento no pongo más especificaciones de algunas de las piezas mostradas, ya que se han aplicado diversas técnicas aliteradas para reproducir reproducciones de reproducciones de formas animales.

Ah, en algunos casos hemos realizado secuencias de tomas con leves cambios de angulación en el eje óptico para ofrecer imágenes tridimensionales (en forma de anaglifo, así que necesitaréis gafas filtradas en rojo/azul) que al verlas sin gafas disimulan su falsedad por el aparente error de registro del canal rojo, pero que viéndolas en 3D evidencian el artificio.







Dioramas construidos y decorados por Pau F. Luís. Iluminación de Mafa Alborés. Fotografía de Pau F. Luís. (Tomas alternativas y edición para visionado estereoscópico de Mafa Alborés)




Mafa Alborés, Pau F. Luís: Proyecto Animal Invisible, serie "pseudofósiles" (escanograma de Pau F. Luís)


Arriba: reproducciones en broce y plata de ejemplares zoológicos mediante la técnica de joyería a la cera perdida. Algunas piezas están pintadas o esmaltadas. (Mafa Alborés, Helena Luís) Fotografía de Mafa Alborés.
Abajo: Restos de piezas de cera de fundición rotas en un pequeño envase transparente.



Serie "Huellas y vestigios"
Mafa Alborés, Pau F. Luís: proyecto "Animal Invisible"
Escanogramas de "pseudofósiles" (moldes de piezas zoológicas y de reproducciones industriales de animales de colección sobre arcillas y pastas de modelado) editados digitalmente. Construcción de Dioramas con reproducciones zoológicas de Papo y Schleich para fotografías de estudio editadas digitalmente.




Aunque no sea exactamente ésta la más indicada de la serie "Cámaras nocturnas", queremos dejar constancia de lo mucho que nos conmueve la estética de las típicas cámaras espía de exterior dedicadas a la vigilancia faunística. Nos conmueve su nocturnidad, la violenta iluminación del flash que sorprende  en cuestionable intimidad salvaje a sus retratados, con un mundo natural apenas observable, que se reduce al alcance del haz de luz antes de perderse en la oscuridad, empequeñecido por la inatervención humana, tanto en el cuadro de la imagen como en el fuera de campo (desdichada verbigracia) real.
(Decorado y diorama elaborado por Pau F. Luís, Iluminación de Mafa Alborés, fotgrafía de Pau Fernández Luís)


Mafa Alborés, Helena Luís: Reproducción en bronce de camaleón nonato mediante técnicas de fundición de joyería.




(en este caso concreto, interior de mandíbula inferior de lémur)

Serie "Huellas y vestigios"
Mafa Alborés, Pau F. Luís: proyecto "Animal Invisible"
Escanogramas de "pseudofósiles" (moldes de piezas zoológicas y de reproducciones industriales de animales de colección sobre arcillas y pastas de modelado) editados digitalmente. Construcción de Dioramas con reproducciones zoológicas de Papo y Schleich para fotografías de estudio editadas digitalmente.







serie "Huellas y vestigios"
Mafa Alborés, Pau F. Luís: proyecto "Animal Invisible"
Construcción de Dioramas con reproducciones zoológicas de Papo y Schleich para fotografías de estudio editadas digitalmente. Escanogramas de "pseudofósiles" (moldes de piezas zoológicas y de reproducciones industriales de animales de colección sobre arcillas y pastas de modelado) editados digitalmente. (en este caso concreto, se incluye la impronta del interior de mandíbula inferior de lémur auténtica entre improntas de reproducciones de plástico)











Serie "Huellas y vestigios"
Mafa Alborés, Pau F. Luís: proyecto "Animal Invisible"
Escanogramas de "pseudofósiles" (moldes de piezas zoológicas y de reproducciones industriales de animales de colección sobre arcillas y pastas de modelado) editados digitalmente. Construcción de Dioramas con reproducciones zoológicas de Papo y Schleich para fotografías de estudio editadas digitalmente.








Diorama con reproducción de Caracal. Diseño escenográfico y fotografía de de Pau F. Luís. Iluminación y edición digital de Mafa Alborés.


Más en: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10207519581049186&set=a.10207519534088012.1073741870.1279001436&type=3&theater

ANEXO: La particular estética de las cámaras de seguimiento nocturno de la fauna salvaje.































Britta Jaschinski a menudo capta en sus fotos un acercamiento al concepto de ojo espía o fotografía intrusa en un mundo salvaje que se escapa a nuestra precisa percepción.



Mafa Alborés: "Adiós, Rino", Fotografía de estudio y edición digital.









Cámaras de vigilancia

Estos dispositivos, que en origen fueron desarrollados como herramientas de vigilancia por el ejército americano, han acabado teniendo aplicaciones en otros muchos campos, entre ellos la conservación de la naturaleza.
"El sistema te permite grabar durante más de dos semanas ininterrumpidamente, –comenta Samuel Pinya, biólogo y técnico del paraje natural de Tramuntana,– registrando la presencia de cualquier animal que pase por delante, lo que hace posible realizar un mapa de distribución de especies que, en el futuro, ayudará a la hora de emprender acciones para conservar la biodiversidad".
Samuel PenyaSamuel Penya
Una de las grandes ventajas de estos equipos es que pueden programarse para que realicen secuencias de varios disparos seguidos e incluso realicen tomas en vídeo. Además como sólo hay que ir cada cierto tiempo a retirar las imágenes de la tarjeta de memoria se evitan molestias a la fauna.
La ubicación más habitual suele ser el tronco de un árbol, pero la zona depende de los objetivos del estudio. Para realizar el seguimiento de una especie concreta se tendrán en cuenta sus hábitos, los lugares que frecuenta, y a partir de ahí se elige el lugar que se considere más adecuado.
"En el caso de los cerdos asilvestrados –continúa Pinya– se comenzó a realizar un seguimiento porque su proliferación en municipios como Banyalbufar, Estellencs y Puigpunyent comenzaba a ser un problema para el equilibrio natural de la zona. Se elaboró un estudio de campo para localizar los puntos calientes, y se ha combinado la técnica de los dispositivos autónomos de fotografía con el trampeo con jaula, que consiste en un recinto que se cierra una vez que el animal ha entrado, impidiendo que se escape".





Artist Installs Flocks of Surveillance Cameras and Satellite Dishes in Outdoor Settings


Geltner_01
From far away Czech artist Jakub Geltner's works appear as flocks of birds, seagulls and pigeons gathered on clusters of rocks or resting just beneath a busy overpass. When one looks closer however they realize the groupings are not perched birds, but rather surveillance cameras and satellite dishes the artist has installed as a part of his series “Nest.”
Geltner’s most recent installation is titled ‘Nest 05,’ which was presented at the 2015 Sculpture by the Sea in Aarhus, Denmark. The installation, which covers a stretch of mossy rocks, explores the notion of surveillance in even our most peaceful places—the areas we seek when we want to escape.
The Prague-based artist has been installing these works since 2011, bringing together groups of technological equipment commonly used to observe, and turning them into the focal point for the viewer. Within the last four years his works have been placed at a former elementary school, church facade, waterfront, and the skeleton structure of a former KV KSC (Regional Committee of the Communist Party of Czechoslovakia).
Geltner lives and works in Prague and graduated from two universities also in the city, Czech Technical University in 2004 and the Academy of Fine Arts in 2013. (via iGNANT)
Geltner_15
Geltner_14
Geltner_12