Entradas populares

Mostrando entradas con la etiqueta Jose Navarrete. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jose Navarrete. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de abril de 2019

Fotografía, Naturaleza y Artificio a través de la mirada de Jose Navarrete más crítica con la animalidad humana y con la humanidad alternativa.

Jose Navarrete (del proyecto fotográfico "Crossdressers")


Jose Navarrete
Aprovechamos nuestro tránsito por el trabajo fotográfico de Francisco Provedo para enlazar con otra obra fotográfica de diferente calado. Volvemos a traer a nuestra bitácora a uno de nuestros fotógrafos contemporáneos favoritos, Jose Navarrete, a quien ya destacamos en su día por la significativa presencia de elementos evocadores de la naturaleza, y de la zoología perdida, en su reportaje de paisajes urbanos e interiores decadentes en restaurantes de zonas industriales en crisis: Extrarradios.

Es cierto que contemplábamos de forma parcial uno de los múltiples aspectos de este interesante proyecto fotográfico, y que barríamos para nuestro terreno al observar la presencia de sórdidos vestigios animales y naturalezas muertas en espacios arquitectónicos (ganados a territorios antaño agropecuarios a fuerza de expansión industrial) pero ciertos nexos poéticos unen a la agreste Patagonia de Provedo con los comedores de polígono industrial de Navarrete, aunque sean (significativamente) lejanos.

Jose Navarrete: Extrarradios

Hace tiempo, al exponer nuestras impresiones sobre el proyecto fotográfico Extrarradios, de Jose Navarrete, dejábamos claro que su inclusión entre nuestras selecciones de arte antrozoológico se debía a la presencia de imágenes animales y animales taxidermizados en muchos de los escenarios registrados por su cámara. Por lo tanto, no podríamos afirmar en Navarrete planteamiento antrozoológico alguno a no ser como inevitable registro de accidentes antrozoológicos en su fotografía eminentemente social. No obstante, ya expusimos en su día hasta qué punto la antrozoología no es sino una extensión de la sociología teórica, y en la entrada de hoy volvemos a hacer una reseña sobre los reportajes fotográficos de Jose Naverrete forzando tal vez de nuevo su asociación con una cierta antrozoología artística.

Aunque ya hicimos referencia anteriormente a la cuestión del diformismo sexual en otras especies animales, lo cierto es que incluso en aquella ocasión dábamos cuenta de ello por motivos igualmente antropológicos, dado que desde un punto de vista antrozoológico el diformismo sexual es un refuerzo de las identidades del mal llamado género y modelo iconográfico de caracterización externa de personajes y diseño de vestuario, sea en ámbitos escénicos o artísticos, narrativos, ficticios, o en ámbitos sociales que definen la realidad de los roles asignados en base a una diferenciación en principio puramente biológica.

La diferenciación visual entre géneros de una misma especie es algo bien conocido. Es lo que se llama dimorfismo sexual, y son estas diferencias físicas las que sirven para despertar en los diferentes sexos de una misma especie diferentes pautas de conducta encaminadas a la perpetuación de la misma:

En algunos casos, dichas diferencias físicas sirven para camuflar en el entorno al miembro que pasa más tiempo protegiendo, alimentando o incubando a las crías, generalmente la hembra, en otros casos el dimorfismo se basa superestímulos que atraen al sexo contrario porque supuestamente constatan una mayor capacitación física para actividades de supervivencia, o simplemente porque resultan llamativos. Así pues, los machos suelen ser de mayor tamaño, de colores más vivos y estridentes para atraer la atención de las hembras o para desviar la atención de los depredadores.


Por alguna razón, en nuestra cultura el macho humano ha sido usurpado de las llamativas y coloristas señales de su atuendo, que se han traspasado a las hembras, supuestas encargadas de atraer al macho humano con exhibiciones más propias de machos en casi todo el mundo animal. El hiperdimorfismo sexual más allá de la femineidad humana encuentra su terreno natural en los recursos de la estética drag-queen, y en el mundo de la ficción animada, las bailarinas avestruces de Disney son llamativos machos de aspecto antropocentristamente femenino.

En aquel post rescatábamos una interesante entrada original de COLOSSAL que reúne un recopilatorio de ejemplares de lepidópteros en colecciones entomológicas de diferentes especialistas que han seleccionado ejemplares de aspecto hermafrodita o cuando menos andrógino, al presentar asimetrías: un ala de macho y un ala de hembra.

Recordemos que el coleccionismo de este tipo de ejemplares era uno de las pasiones de Sir Joseph (en cierta manera alter ego alternativo de Joseph Banks), superior del Doctor Stephen Maturin en las sagas navales de Patrick O'Brian. La fascinación por estos ejemplares zoológicos se basa en la analogía con nuestra realidad, con nuestra particular animalidad humana subrayada por las diferenciaciones de género basadas en la indumentaria, encaminada a reforzar la imagen de lo masculino y lo femenino en base a comportamientos dependientes de roles puramente sociales.

El reciente proyecto de Navarrete que reclama nuestra atención y comentario de hoy (aunque lo tenemos aparcado en nuestros borradores desde hace ya tiempo) es Crossdressers, una interesante aproximación sociológica, profundamente humana, a la observación de los roles sexuales como rasgo identitario individual.

Se trata de algo más que una mirada al travestismo. El travesti propiamente dicho puede ser ocasional o atender a una pulsión de identidad con una sexualidad alternativa. Hombres que se sienten mujeres y que visten como tal, mujeres que se sienten hombres y hacen lo mismo. El travestismo es la antesala de la transexualidad física que recurre a la hormonación o a la cirugía para una transformación física en base a una condición psicológica, pero no necesariamente. Entre otras múltiples opciones se halla sencillamente la de los trangresores de la apariencia que necesitan contactar con su identidad femenina desde su condición supuestamente masculina y condicionada por tanto por la vestimenta, el estilismo y la cosmética. El crossdresser traspasa esta barrera de la apariencia para sí mismo y para quien siga su juego y acepte su identidad alternativa como algo tan real como se establece en el juego de apariencias con los espejos y por lo tanto con la fotografía, arte cómplice por excelencia de la observación de las apariencias.

Jose Navarrete intenta una aproximación comprensiva e integradora a un colectivo que gusta de romper las fronteras transgénero para diluir los encorsetamientos de la identidad individual frente a las expectativas colectivas. Lo hace gracias a la cercanía, aumentando la distancia focal de las ópticas empleadas con respecto a Extrarradios para establecer una aproximación lo suficientemente íntima para respetar el juego de apariencias y simultáneamente desvelarlo sin que ello constituya más que una constatación acrítica del hecho, ahondando en la empatía implícita entre observador y observado para que ambos concluyan en la aceptación de la identedidad femenina que la fotografía les otorga.

Por ello, de alguna manera, el retrato pactado adquiere inevitablemente una analogía con las cámaras-trampa empleadas por organismos como GEMTE con los que colabora el antes mencionado Francisco Provedo. Sin embargo somos conscientes de estar estableciendo un juego de palabras perverso entre un fotógrafo de la naturaleza como Provedo (aunque practique otros campos de la fotografía) y un fotógrafo de la naturalidad como Navarrete. El término intermedio sertía el naturalismo entendido como estilo literario de Balzac o de Galdós.

Jose Navarrete vuelca todo el contenido implícito en su mirada empática a la humanidad y a la identidad social de sus sujetos retratados, y por ello su trap-camera precisa de su presencia, de su intermediación con los retratados para no ser meros objetos de estudio, sino partícipes de una integración social alternativa que amplía nuestra propia preconcepción de los roles sociales y de nuestra propia condición biológica.
Jose Navarrete: Crossdressers

                                


Siempre en sintonía con el interés humano, sociológico, de Jose Navarrete, sus fotografías, interesantes por sí mismas como obra artística, adquieren un valor documental de mayor calado cuando son acompañadas por sus propias observaciones acerca de la gestión del proyecto en sus charlas y conferencias, generalmente en ámbitos intelectuales y educativos directamente relacionados con el ejercicio de la Fotografía. Así lo ha hecho en la EASD Serra i Abella en la que él mismo estudió, o en GrisArt, donde también su trabajo fotográfico despertó gran interés y seguimiento.


En Crossdressers observamos una intersección de géneros, el reportaje y el retrato fotográficos, que no se restan protagonismo y que otorgan a la práctica de la fotografía y de su desarrollo expositivo un claro carácter de ventana a otros mundos dentro del nuestro, como diría Huxley, servidos a través de la mirada y la observación atenta del artista ejerciendo como canal comunicador, predisponiéndonos tan sólo con la generación de un cierto clima o atmósfera, reflexiva y sosegada.


Hay una indudable diferencia estética en cuanto a aproximación escópica entre los interiores sórdidamente vacíos de Extrarradios, desde un cierto distanciamiento intelectual y óptico, condenando al observador a una especie de soledad condicionada por el espacio, al acercamiento psicosocial de Crossdressers, en que es el sujeto retratado el que es observado en su particular soledad para cuestionarnos acerca de nuestra propia identidad, y si ésta es puramente natural o convencional.

Las convenciones de la imagen fotográfica hacen el resto. El espacio expositivo y el espacio observado en los encuadres de las copias expuestas interactúan haciéndonos reflexionar sobre el contexto de ambos espacios arquitectónicos y de nuestra relación con la naturaleza exterior de la que nos separamos mediante techos y paredes cuando nos paseamos ante las copias de Extrarradios. Las paredes se convierten puertas al interior de otras visiones alternativas de nuestras relaciones sociales, de la naturaleza humana, cuando observamos las copias de Crossdressers.

Jose Navarrete: Extrarradios


 
Jose Navarrete: Crossdressers




Jose Navarrete: Extrarradios



                         





Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios


Jose Navarrete: Extrarradios



Jose Navarrete: Extrarradios
Jose Navarrete: Extrarradios
De forma capciosa hemos seleccionado imágenes de Extrarradios, de Navarrete, que encuadran espacios interiores, urbanos, condicionados por su ubicación a las afueras de los centros urbanos, en las lindes con lo que antaño fué su entorno natural, ahora convertido en cinturón industrial al que se adosan este tipo de negocios complementarios, simbióticos, ofreciendo un servicio de restauración a los trabajadores de estas zonas.

Su crecimiento en dicho biotopo industrial dependía del éxito y proliferación de las fábricas e industrias de servicios generadoras de puestos de trabajo. La crisis de éstas suponía la inevitable crisis de dichos restaurantes, convertidos ahora en espacios desmesuradamente grandes para su escasa afluencia actual. No es difícil (aunque sí parezca socorrido e incluso gratuito) establecer una cierta relación con la documentación fotográfica de los espacios naturales en que se desarrollan las observaciones mastozoológicas de Francisco Provedo, o de Steve Winter, si prefieren un ejemplo más célebre y contundente.

Jose Navarrete: Extrarradios
En cuanto a las particularidades estéticas de la fotografía nocturna, ya hemos dejado claro en anteriores ocasiones que en el caso de las cámaras trampa está muy condicionada a los sensores de movimiento y a la frontalidad de la iluminación de flash respecto al sujeto fotografiado, incluyendo por tanto el propio paisaje, que determina el encuadre. No está de más observar, tras haber visto las fotos de Steve Winter, o las de Francisco Provedo (incluso mis propias parodias en mi proyecto Animal Invisible) cómo las fotos nocturnas de los entornos donde se realizó Extrarradios muestran una cierta analogía con la espera a la aparición de algún ejemplar de mamífero, aunque la larga exposición que se podría permitir Navarrete podría ocultar el restro de su paso y la luz artificial del alumbrado público de convierte en iluminación natural de los paisajes artificiales, en los que los árboles, como en lamentos propios de Unamuno o Baroja, son iluminados de noche.

Jose Navarrete: Fotografía Esteroscópica (Anaglifo Digital)
No quiero abandonar esta reflexión sobre la fotografía y los condicionantes estéticos y documentales del fotógrafo, de la congelación del momento significativo y todos los tópicos con que solemos argumentar ante nuestros alumnos los profesores de fotografía, sin ofrecer muestras de las alternativas que nos ofrece el entorno virtual, digital, en la actualidad, y que hemos reivindicado incansablemente desde este blog: el cinemagraph y la fotografía estereoscópica.

Bien es cierto que la fotografía estereoscópica, y concretamente el anaglifo, es muy antiguo y no precisa estrictamente de un formato digital, pero sin duda facilita mucho la inmediatez de su desarrollo y aprendizaje. En cuanto al cinemagraph, en forma de GIF fotográfico animado, sólo encuentra su genuina estética cuando remarca y aprovecha su condición de bucle y su hermandad con la fotografía estática, desvinculándose por tanto del cine o el vídeo.

Queremos ofrecer, para terminar, estos dos ejemplos del propio Jose Navarrete, quien nos demuestra comprender con maestría que un anaglifo digital estreoscópico cobre sentido cuando se aprovecha de una gran profundidad de campo significativa y que un cinemagraph gana expresividad cuando cierra el diafragma y ralentiza el tiempo de exposición congelando con evidente instantaneidad el movimiento de algunos objetos frente a los que selectivamente aportan la mirada poética del artista.

Si observáis con gafas anaglifas (rojo-cyan) la foto esteroscópica nocturna de Navarrete, comprenderéis que estéticamente gana en expresividad y contenido, en trascendencia, y no es un mero efectismo óptico añadido a la fotografía monoscópica convencional. Y si quisiéramos recordar que tras las motivaciones estéticas de una fotografía, sea cual sea la técnica empleada, está la mirada y la observación del artista que se comunica con el espectador a través de sus imágenes, no se nos ocurre nada mejor que concluir con este hermoso autorretrato callejero en formato cinemagraph de Jose Navarrte, cuya obra fotográfica nos ha servido para reflexionar sobre todo aquello que solemos observar en El Animal Invisible.

Mafa Alborés

Jose Navarrete: Cinemagraph


https://cadenaser.com/emisora/2019/01/30/sercat/1548858681_403366.html




Entradas relacionadas:

Antrozoología Artística.

Diformismo sexual (avestruz, mariposa) 

ANIMALIDAD

Biotopos humanos y fotografía. Efectos de la crisis en restaurantes de zonas industriales: "Extrarradios", por Jose Navarrete

Noa Morales. Fotografía.

Naturalistas de ficción. Charles Darwin y Stephen Maturin como estereotipos del naturalista (I) La historia natural del Dr Stephen Maturin (primera parte)

Naturalistas de ficción. Charles Darwin y Stephen Maturin como estereotipos del naturalista (II) La historia natural del Dr Stephen Maturin (segunda parte)

Naturalistas de ficción (IV). Las Ballenas de Stephen Maturin. Charles Darwin y Stephen Maturin como estereotipos del naturalista (cuarta parte)

Mitos zoológicos: femme fatal, procesiones de viudas negras con sus mantis religiosas.

Mantis religiosas y procesiones de viudas negras

El atractivo de asociar sexo y muerte: "se comen a las hembras en lugar de copular con ellas"

Bellas y bestias. Bestialización femenina y erotismo. El cómic y las chicas de la jungla.

Fotografía estereoscópica. Jose Navarrete, Ramón Tresens, David Santacruz, Tornike Topchisvili, indagan en las posibilidades expresivas de la fotografía tridimensional a través de anaglifos digitales.

Buscando pautas para el género del GIF animado. 

GIFs animados de Nicolas Montserrat y la reivindicación de Romain Laurent y Bill Domonkos como indiscutibles referentes de la sublimación del género.

Artistas a ambos lados de la cámara. El fotógrafo Jose Navarrete sigue el proceso de una obra del escultor Joan Mora.

 

viernes, 15 de abril de 2016

Biotopos humanos y fotografía. Efectos de la crisis en restaurantes de zonas industriales: "Extrarradios", por Jose Navarrete


Hace tiempo prometí ofrecer periódicamente proyectos finales de alumnos de la Escola d'Arts Plàstiques i Disseny de l'Hospitalet, donde trabajo, porque el cambio de ley LOGSE a LOE convertía el proyecto final en un "proyecto integrado" al segundo curso y su calidad, profundidad y extensión salía perdiendo. Lo cierto es que la promesa quedó incumplida parcialmente, ya que no sólo no acababa de decidirme por proyectos que tuviesen cabida en El Animal Invisible en base a una cierta coherencia temática, sino que en algunos casos no disponía del material gráfico a mostrar.

Autorretrato de Jose Navarrete en formato cinemagraph, o GIF fotográfico animado, en un claro homenaje al proyecto "One" de Nicolas Ritter

Lo que sí tenía claro es que uno de los protagonistas de este canto de cisne de los proyectos finales de ciclos formativos artísticos en nuestra escuela sería Jose Navarrete, a quien hemos tenido aquí en otras ocasiones por razones diversas.

Para mi, una de las principales es que se trata de uno de los referentes a tener en cuenta en la fotografía contemporánea surgida de nuestro país, pero sobre todo porque se trata de un tipo excelente, una gran persona y un meritorio currante del medio fotográfico por méritos propios.
Cualquier propuesta o desafío temático o técnico le parece una motivo para experimentar nuevas opciones, sean por inspiración de otros autores o por iniciativa personal, y si disfrutamos con sus excelentes fotografías estereoscópicas o con sus melancólicos cinemagraphs o GIFs fotográficos animados, su talento era manifiesto en su testimonio fotográfico del trabajo cotidiano del escultor hiperrealista Joan Mora, asumiendo su misma humildad artesana.
Recientemente, el blog de la EASD Serra i Abella se enorgullecía de dedicarle una entrada a la noticia de su clasificación en el Photo BCN 2016 gracias a su proyecto Extrarradios, miradas a 9,90, en la sección Coleccionistas de Momentos. 

Los organizadores del evento nos informan al respecto:

Los visionados se concentrarán en una sola sesión el 28 de mayo de 2016 de 10 a 14h. Los fotógrafos seleccionados en una convocatoria abierta, de enero a marzo de 2016, defenderán su proyecto fotográfico ante un conjunto de profesionales de sectores sensibles al medio. Los visionadores conforman el público especializado invitado al evento para que puedan darse sinergias con los creadores participen.
Entre los visionadores, además del Comité de selección de Art Photo Bcn, se invita a representantes de diferentes segmentos del circuito artístico: Profesores de Universidad, Artistas consagrados, Galeristas, Gestores culturales y comisarios, Directores de museo y Fundaciones. De su participación en los visionados surgirán los ganadores de los diferentes premios, así como interesantes comentarios para los fotógrafos participantes.
Visionadores:
  • - Manolo Laguillo (UB)
  • – Gonzalo Golpe (Editor)
  • – Moritz Neumüller (Comisario)
  • – Elina Norandi (Comisaria y directora del Festival MAV en Cataluña)
  • – Erika Bornay (UB)
  • – Angel Samblancat (Marchante)
  • - Ana Ramírez y Miguel Casares (The Folio Club)
  • – Flor Vacherand (CC Pati Llimona)
  • – Irene de Mendoza (Fundación Fotocolectania)
  • – Ada Sbricolli (CFD Barcelona)
  • – Carmen Dalmau (EFTI Centro Internacional de Fotografía y Cine)
  • - Stefano Buonamici (fotoperiodista)
  • – Cecilio Puertas (Festival PA-TA-TA)
  • - Roger Batista y Xavier Frances (COPIA)
  • - Lola Guerrera y Alejandro Maureira (NEXO FOTO)
FOTÓGRAFOS
  • Sabela Eiriz
  • José Navarrete
  • Shinji Nagabe
  • Verónica Losantos
  • Marcos Clavero
  • David Querol
  • Aitor Estévez
  • Felipe Abreu

Comprobamos en la serie fotográfica de Navarrete, que los grandes locales antaño llenos de comensales en horas punta (son restaurantes de menú estratégicamente situados en zonas industriales cuyos trabajadores constituyen la base de su clientela) se muestran prácticamente vacíos y ponen en evidencia su precaria y espartana decoración interior, su desdichado feísmo o, como mínimo, su desganado interiorismo que recurre a la presencia de fotos y reproducciones gráficas comerciales en tristes marcos destinados a paliar el vacío de sus paredes. Comprobamos que tampoco faltan las plantas, naturales o artificiales, las imágenes de animales (una reproducción de la cebra de Warhol resulta especialmente significativa) y, enlazando con nuestras entradas sobre tánato-antrozoología, rescatan la presencia de piezas de taxidermia, antaño índice de abundancia cinegética, hoy signo de lo contrario.
Podeis seguir las actividades del ciclo de Fotografía de la Escola Serra i Abella de l'Hospitalet en su página de Facebook o en el blog de la escuela
Para ver la serie fotográfica al completo, os recomendamos visitar el álbum de la citada página de Facebook, la entrada específica del blog de Serra i Abella o nuestro Fotografiar Animales Invisibles, consagrado a nuestra actividad como docentes de la fotografía y las artes visuales en dicho centro.



























http://www.serraiabella.cat/

http://serraiabella.blogspot.com.es/2016/04/extrarradios-de-jose-navarrete.html

 https://www.facebook.com/serraiabellaFotografia/?fref=ts

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search/label/Jose%20Navarrete

jueves, 29 de enero de 2015

Animalidad y percepción. Estereoscopia, espacio y tiempo a través de las enseñanzas artísticas.

Ana Campillo



Necesitáis gafas de anaglifo (filtros rojo-azul) para visualizar el efecto 3D de las  imágenes de esta entrada
La visión estereoscópica supone la capacitación de ciertas especies animales para percibir el relieve y la textura de los objetos, además de la profundidad espacial, la percepción de la distancia existente entre unos objetos y otros con respecto al observador a través de la triangulación de los ejes ópticos de ambos ojos respecto a su intersección con el plano de enfoque. Es el mismo principio que aplican los telémetros de muchas cámaras fotográficas. Los animales cuyos ojos se sitúan en un mismo plano perpendicular al eje óptico, en posición frontal respecto a su cabeza, tienen visión estereoscópica, en 3 dimensiones, que les posibilita percibir la profundidad de su entorno e intuir la distancia a la que se encuentran de los objetos estáticos o móviles por motivos decisivos para la supervivencia. En el caso de los carnívoros o depredadores, para facilitar la captura de las presas y optimizar los resultados de su acecho, al calcular la precisa potencia del salto necesario para dicha captura. En el caso de ciertos animales no carnívoros, esta circunstancia suele darse por un control del espacio crítico de apoyo, como en animales arborícolas, por ejemplo.
La fotografía estereoscópica es casi tan antigua como la fotografía misma, pero la larga tradición de representaciones gráficas bidimensionales hace que se dé una cierta problemática acerca de los sistemas de visionado tridimensional. El reciente resurgir de las proyecciones cinematográficas en 3D gracias al perfeccionamiento de las dobles proyecciones de polaridad perpendicular divide al público en entusiastas de la inmersión 3D y escépticos o detractores de un sistema que no aporta nada relevante, que encarece los productos audiovisuales o que provoca la incómoda necesidad del uso de gafas especiales.
Nuestra condición animal implica un pasado evolutivo que comparte el medio arbóreo y la depredación, y, por tanto, la visión estereoscópica. Nuestro mundo es en 3D, pero el dibujo, la pintura y las imágenes de índole fotográfica han prosperado en formato bidimensional.
Las imágenes tridimensionales tendrían que ser algo mucho más habitual y natural en nuestras manifestaciones gráficas, pero es evidente el triunfo de la interpretación de la bidimensionalidad.
Un prejuicio frecuente, similar al que condenaba la irrupción del sonido o del color en el medio cinematográfico, presenta a la tercera dimensión como una especie de reclamo espectacular poco artístico, una especie de recurso comercial hortera que hace que las imágenes sean más impresionantes o llamativas, pero no por ello más artísticas, o incluso menos.
La tercera dimensión está en el espacio y en nuestro modo natural de percibirlo, así que debería ser posible contemplar la fotografía estereoscópica como un género artístico particular, del mismo modo que lo es el bajorrelieve respecto al dibujo o a la escultura.
Las parejas estereoscópicas, con el advenimiento de la era digital e internet, encontraron un nuevo soporte de visualización en al GIF animado, y, como ya hemos mencionado en entradas anteriores y en otros apartados de nuestros blogs anexos, constituye también un nuevo género fotográfico digno de mención considerando sus propias reglas.

Si bien esta entrada no es más que una nueva reflexión para refrescar nuestro interés por las manifestaciones artísticas que recurren a los sitemas 3D, lo cierto es que ha sido motivada, fundamentalmente, por la fotografía estereoscópica de Ana Campillo que encabeza este artículo. La imagen anaglifa de una reprocucción de un alce por la firma Schleich ante una fotografía enmarcada de un paisaje natural, dos artificios compartiendo un espacio plano artificialmente tridimensional. Me parece una completa y contundente metáfora de nuestra ensoñación sensorial del mundo natural, ese que se nos escapa cada vez más y que queremos retener con nuestras recreaciones plásticas, una idea que sobrevuela mi propia serie de escanogramas y fotografías esteroscópicas "despedida", de la que podéis ver unas pocas muestras al final del post.

El archivo de imágenes fotográficas estereoscópicas generado desde la actividad que coordino desde mi posición docente en la Escola d'Art de l'Hospitalet se suma a otro dedicado a los GIFs animados. La razón no es otra que el interés suscitado por ambas técnicas fotográficas a la hora de compartir un campo fotográfico que indagaría en los límites de nuestro universo perceptivo, en este caso el visual, atrapado por las fotografías, que capturan un momento temporal inmóvil en dos dimensiones. Sin embargo, la fotografía estereoscópica, basada en dos ángulos de visión simultáneos, aporta la tercera dimensión, mientras que el GIF animado aporta la cuarta, el tiempo, aunque sea en bucle limitado. Esta capacidad del GIF, todo un género si vamos más allá de su mera condición de formato de archivo, le otorga la posibilidad, como hemos visto en otras ocasiones, de constituir una opción de visionado de una pareja estereoscópica para simular el espacio tridimensional al girar levemente alrededor de un objeto que adquiere volumen espacial y relieve.
Además de esto, he constatado que, por algún motivo, la realización de anaglifos digitales mediante exposiciones consecutivas con cámaras monoscópicas ha llevado a menudo a mis alumnos a buscar aspectos relevantes en el espacio que sugiriesen todavía más dimensiones, o un "más allá", por lo que son frecuentes las imágenes de cementerios o con alusiones a los espíritus u otras dimensiones de la existencia. Lo cierto es que la razón principal para ello es que se trata de espacios tranquilos y poco transitados que reúnen características de espacios urbanos ajardinados y espacios naturales que dan un buen resultado escénicamente al ser visualizados en 3D, con las ricas texturas y relieves de sus plantas, sus esculturas y sus panteones. Ana Campillo reivindica la presencia tangible de la presencia de la fauna salvaje con una imagen sencilla y contundente, pero también nos invita a ahondar en reflexiones espacio-temporales através de sus imágenes de tumbas y panteones, de la reproducción de objetos que apuntan a esta misma cuestión -como el caso emblemático de la mítica cabina telefónica que habita Dr Who,




Ana Campillo:





Por otras vías más afectivas y cercanas al reportaje social, Bibi Oye buscaba la presencia tridimensional de personas acompañadas por sus animales en las calles de Barcelona, y sin duda conseguía reunir todos los trasuntos comentados en la imagen de una mujer acompañada por su perro ante la persiana de una carnicería, cuyo plano trampantojo se pone especialmente en evidencia al contemplar la versión tridimensional de la imagen.



Bibi Oye:



Luís Barrera:


Luís Barrera encuentra la manera perfecta para hablar de escultura, arquitectura y forma a través de la fotografía tridimensional de una escultura emblemática del ensanche barcelonés que humaniza una anatomía animal

Laura Bernabé:



Como vemos en esta selección, Laura Bernabé indaga en nuestra predilección por el reconocimiento de texturas naturales y formas animales.













Por su parte, Ariel Conde, más conceptual, nos recuerda que las ideas también son susceptibles de adquirir dimensionalidad alternativa, y que verdad y realidad no son sinónimos.

Ariel Conde:


Adela Framis:
En esta imagen, un lugar de tránsito como la Estación de Francia de Barcelona, ofrece un espacio escópico por el que transitar antes de acceder a los servicios de la invención humana que más ha colaborado en una nueva percepción de espacio y el tiempo, además de la fotografía, : el ferrocarril.



Captación de recursos:


La presencia de fuentes públicas como mobiliario urbano implica también la presencia del recurso acuífero canalizado. Una foto 3D de una fuente acentúa la imposibilidad del acceso material a la realidad en las imágenes fotográficas.


Escultura y animales

Una vez más, la escultura y el urbanismo recurren a las formas de inspiración zoológica. En este caso, el colofón del desaparecido restaurante Gambrinus, con la famosa "Gamba" de Javier Mariscal, que nos recuerda que se suele aplicar erróneamente una asignación popularmente aceptada a una especie representada con atributos que no le corresponden, ya que las gambas carecen de pinzas, y nos encontraríamos, en todo caso, ante la representación de una cigala. Es curioso constatar que en infinidad de ocasiones vemos designar como "langosta" en el cine y la literatura ilustrada a criaturas con pinzas supuestamente características que sólo pueden corresponder a bogavantes, ya que las langostas también carecen de pinzas.


Percepción de la continuidad y la incidentalidad. En este caso, una de las mejores fotografías esteroscópicas surgidas de este proyecto, tiempo y espacio están implícitos en la evidencia de una trayectoria que implica el reconocimiento de una cierta materialidad, una cierta dureza, un evidente traslapo, y un contraste entre la opacidad y la transparencia de los materiales.

José Navarrete:



Ramón Tresens:



Tornike Topschisvili:



Percepción: enfoque y textura.





Cruzar el espacio y el tiempo






Relaciones gráficas entre las dimensiones espacial y temporal a través de la estereoscopia y el bucle animado (GIF animado y fotografía estática)



















Mafa Alborés: "Adiós, Elefante" Escanograma esteroscópico (anaglifo)

Mafa Alborés: "Adiós, Elefantito" Escanograma esteroscópico (anaglifo)

Mafa Alborés: "Adiós, Liebre" Escanograma esteroscópico (anaglifo)

Mafa Alborés: "Adiós, Alce" Escanograma esteroscópico (anaglifo)