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miércoles, 25 de octubre de 2017

Wayne Levine y su preferencia por la fotografía subacuática en blanco y negro.







Aunque tenemos una larga cola de artículos y comentarios antiguos para ser publicados, aprovecho para complementar con un breve comentario las fotografías submarinas de Wayne Levine, a quien descubrimos gracias a una entrada de "The Muybridge's Horse" de Emma Kisiel, quien aparca sus habituales selecciones de lo que desde aquí denominamos necroantrozoología fotográfica (fotografías en las que aparecen animales muertos o disecados) que ella misma ha practicado y en la que ha indagado teórica y documentalmente.

Siempre que Kisiel se fija en trabajos artísticos, especialmente fotográficos, en los que la muerte está ausente, prestamos especial atención a sus observaciones y sentimos curiosidad por los aspectos que en estas ocasiones reclaman su atención, aunque en el caso que nos ocupa hoy creemos que resulta evidente al contemplar algunas de las fotos de Levine una cierta originalidad a la hora de afrontar sus tomas subacuáticas y su atención peculiar por el mundo submarino, incluso cuando el fotógrafo se limita a visitar exposiciones zoológicas en acuarios o no centra su atención en los animales submarinos sino en ciertos intrusos bípedos (de hecho, nuestras imágenes favoritas de Levine son las de nadadores y buceadores humanos) que parecen adquirir el poder del vuelo bajo el agua.

Compositivamente observamos una cierta predilección por los ritmos basados en la repetición de las formas, sean humanas o de peces congregados en cardúmenes, aunque tal vez lo mejor de Levine se encuentre en su honestidad fotográfica a la hora de recalcar de alguna manera implícita lo artificioso de la toma fotográfica recalcada por la presencia humana.

Gregory Colbert
Además de todo esto, resulta llamativo el uso del blanco y negro para desmarcarse del habitual colorismo de las fotos submarinas. Tal vez por ello no podemos evitar recordar algunas célebres tomas de Gregory Colbert, cuya sobreactuación del blanco y negro como sello de seriedad artística ya criticamos en su momento, y quien gusta de yuxtaponer animales no humanos y personas en una especie de idílica y pacífica coexistencia.

Tal vez la diferencia fundamental es que Colbert quiere hacer real ese sueño con imágenes sorprendentes y Levine pretende fotografiar la sorpresa de dichos encuentros. Además, mientras Colbert abusa de efectos de edición para dar un aire pictórico, o mejor dicho de dibujo, a sus obras, Levine busca una apariencia de fotografía analógica en blanco y negro de alta calidad, superando problemas de exposición y contraste derivados del comportamiento de la luz bajo el agua. En cualquier caso, es la textura lo que define de alguna manera las imágenes de Wayne Levine, una textura que contrasta con la uniformidad degradada del fondo marino, y dicha textura puede estar formada por la aliteración de ejemplares o señalada por la iluminación rasante sobre los cuerpos de ejemplares vistos más de cerca o simplemente grandes y detallados.


Emma Kisiel nos confiesa su sincera y personal fascinación por las fotografías de Wayne Levine, y también nos ofrece un pequeño comentario del propio artista acerca de su trabajo:


Las fotografías submarinas de Wayne Levin son diferentes a las que he visto antes, y no sólo porque son en blanco y negro. Se sienten atemporales, al mismo tiempo prehistóricas y futuristas, y crudas, haciéndome pensar más en las vidas individuales de las criaturas representadas y menos en lo bonitas que son mirarlas. El sitio web de Levin muestra cientos de imágenes que provocan fascinación y asombro intensos por el océano y sus habitantes. Me sorprendo observando durante minutos con cada fotografía, mirando cada detalle; la luz y las texturas del océano realmente se experimentan como algo ajeno a este mundo.


 (declaración del artista): 

siento que el océano es una entidad de increíble poder, y cada vez que entro al océano tengo muy claro que me estoy metiendo en un mundo que es mucho más poderoso y vasto que yo, y es sólo por su gracia que yo regrese. Cuando desciendo por debajo de la superficie, siento que soy Alicia pasando por ese espejo hacia un mundo totalmente diferente. ¿O soy el Orfeo de Cocteau que pasa por el espejo hacia el inframundo? Cuando desciendo por debajo de la superficie, estoy en un mundo con diferentes reglas, diferentes verdades. Las cosas se ven diferentes, la luz actúa de manera diferente, la gravedad tira de forma diferente. Uno puede volar o, al menos, flotar sobre el terreno (landscape) o el  marino (seascape). Cuando desciendo a este país de las maravillas, quiero hacer imágenes, no para explicar o aclarar ese mundo, sino para profundizar el misterio.

Os ofrecemos una selección de imágenes que amplía un poco el estupendo artículo de Emma Kisiel:























 waynelevinimages.com

http://muybridgeshorse.com/2017/10/16/wayne-levin/

https://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2014/12/fotografos-de-animales-una-mirada.html

domingo, 10 de enero de 2016

Naturaleza y artificio. El reno de Khaldei.

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Yevgeny Khaldei
A Yevgeny Khaldei se le ha comparado a menudo con Joe Rosenthal por la icónica trascendencia de una de sus emblemáticas fotografías de la segunda guerra mundial.Joe Rosenthal, izando la bandera en Iwo Jima por parte de los soldados estadounidense al finalizar la guerra. Khaldei, izando la bandera soviética en Berlín.



Joe Rosenthal

Ambas imágenes han sido objeto de crítica por su dudoso carácter estrictamente documental o testimonial, dado que ambas fueron más o menos posadas o más o menos retocadas en laboratorio (en el caso de la imagen de Khaldei, un reloj en la muñeca de un soldado delataba saqueo o falta de espíritu proletario). Sin embargo, pese al carácter de fotomontaje, ambas imágenes ilustraban las espectativas del público respecto a los acontecimientos históricos, y eso sobrepasa las exigencias de literalidad documental de los puristas de la fotografía.
Lo que aquí intentamos dilucidar es hasta qué punto puede una foto manipulada o un fotomontaje formar parte del conjunto de documentos gráficos llamados a ilustrar y referenciar los acontecimientos que alimentan la memoria histórica.
Dado que las imágenes de animales y aquellas que apuntan a los avances en los conocimientos sobre biología son nuestro principal foco de atención hemos querido utilizar como ejemplo paradigmático una fotografía muy concreta del propio Khaldei, aquella en la que un reno es mostrado como víctima y testigo presencial de un dramático bombardeo.
Extraemos parte del comentario de una entrada original de IconicPhotos, de la que os ofrecemos un extracto traducido a continuación, y aprovechamos todo ello para reflexionar un poco sobre el asunto.

La foto muestra una escena de la Il Guerra Mundial en la que los aviones bombardean una ladera mientras que un reno  observa conmocionado. 

A primera vista, es una imagen típica del fotoperiodista nacido en Ucrania Yevgeny Khaldei, que era famoso por su fotografía de la bandera roja sobre el Reichstag. Khaldei amaba documentar la vida cotidiana yuxtapuesta contra las imágenes de la guerra: fotografió una pareja tomando el sol al lado de un edificio destruido, un agente de tráfico junto a un cartel con ciudades alemanas escrito en ruso, etc.
Sin embargo, la imagen llamativamente conspicua por diferenciar las máquinas de matar y la gracia natural de los renos no era "natural". Al igual que la imagen de la bandera, que fue falsificada, según el "Testigo de la Historia: Las fotografías de Yevgeny Khaldei". 
Durante el bombardeo, un reno (más tarde llamado Yasha) salió para estar con los soldados, la criatura en estado de shock no quería estar sola. Durante uno de los ataques aéreos, Khaldei realizó la toma fotográfica del reno, pero no era tan dramática como pretendía, por lo que más tarde superpuso Hawker Hurricanes británicos, volados por pilotos de la RAF para socorrer a Murmansk, y una bomba que estalla para formar una imagen compuesta.

¿Por qué hizo eso? En todo caso, fue la toma de Khaldei en la ofensiva alemana para capturar Murmansk la que identificó con nombre en código la Operación Renntier (reno). 


No sería descabellado, a la luz de lo expuesto, calificar la fotografía del reno de Khaldei como un auténtico testimonio documental del horror de la guerra, pese a verse obligado a forzar la entrada en el campo fotográfico de aquellos elementos visibles por el hombre pero no por la cámara. Al fin y al cabo, todo ha sido fotografiado en el mismo lugar, y esa coincidencia espacio-temporal es lo significativo para el artista tanto como para el cronista. Los elementos mecánicos, artificiales, desarrollados con fines bélicos (aviones, bombas, alambradas, trincheras) sólo provocan heridas en la naturaleza hasta dejarla prácticamente ausente de este tipo de documentos gráficos. La inocencia de la Naturaleza ante los efectos de los conflictos humanos es ilustrada por la presencia de este reno, un animal tan asustado por los bombardeos que se acercó a los soldados en busca de alivio y fue acogido como mascota ocasional e incluso bautizado como Yasha para formar parte de la historia del conflicto bélico.
Si hemos de añadir algo a lo hasta ahora expuesto es que la imagen obtenida finalmente ofrecía al espectador un claro mensaje pacifista e incluso ecologista porque los ungulados con cornamenta astada como los cérvidos suelen ser modélicos para la ensoñación de criaturas fantásticas dignas de encarnar al espíritu del bosque, con quien parecen compartir el crecimiento de sus ramas sobre sus propias cabezas. Con ello, la potencia argumental de imagen aumenta en relación a haberla realizado con cualquier especie animal que pudiese haber encontrado en aquel entorno, con lo que constatamos el poder intrínseco de la simbología atribuída a cada especie animal.



Mafa Alborés: "Proyecto Animal Invisible"
Lo cierto es que es difícil que una fotografía sea siempre un registro fidedigno de lo que el fotógrafo veía en el momento de realizar la toma. Eso es algo que sabemos bien todos los que tenemos algún tipo de relación directa con la actividad fotográfica o sus técnicas. La fotografía ha generado una peculiar estética en torno al denominado realismo fotográfico, condicionado por los límites ópticos y sensométricos del equipo utilizado. El rango dinámico del ojo humano es mucho más amplio que el de una cámara fotográfica, y cuando se realiza una toma en un interior, por ejemplo, el paisaje exterior a través de las ventanas se sobreexpone y desaparece en la blancura, y, en caso de revelar la copia para que esto no sea así, la escena interior desaparece en la oscuridad, a no ser que se practique una reserva. Hoy en día es todavía más fácil reservar digitalmente información visual de una fotografía.

No obstante, lo dicho hasta ahora atañe a optimizar la información contenida en el documento fotográfico, no a alterarla, manipularla o distorsionarla. Esto es precisamente lo que pondría en duda la autenticidad y por lo tanto el valor documental de la escena fotografiada. Ya comentamos en su día lo pernicioso del exceso de edición digital en las tomas fotográficas de Gregory Colbert. Lo que Colbert fotografía es auténtico, real y sorprendente hasta el punto de aparentar ficciones ilustradas artísticamente. Optimizar el acabado visual de sus fotos hasta la extenuación, convertirlas en algo cercano a la pintura y el dibujo tal vez las embellezca o disimule imperfecciones técnicas de la toma original, pero indudablemente hacen dudar de su autenticidad documental, que a priori constituye su valor más preciado.


Mafa Alborés: "Un río limpio"


Para complementar mi actividad divulgativa en este blog, o tal vez a la inversa, llevo un tiempo metido en un proyecto visual que abarca diversas disciplinas artísticas, entre las cuales se incluye, como algunos ya sabéis, la fotografía y su manipulación digital. Recientemente probé a publicar una de mis imágenes en diversos foros y redes sociales esperando algún tipo de reacción por parte del público. Quería comprobar hasta qué punto una falsificación puede ser tomada como una prueba documental o al menos ser valorada como un documento fotográfico notable o apreciable. Dado que se trataba de grupos y foros relacionados con el arte, la fotografía, la zoología o el ecologismo, bastó con poner un título concreto aparentemente pensado para condicionar su recepción sin pasar por un sencillo proceso crítico previo. La foto fue apreciada como más o menos bonita, más o menos "buena", o más o menos oportuna como reivindicativa de la conservación de la Naturaleza, aunque no sea precisa una observación excesivamente aguda para constatar que el gavial fotografiado en un prístino río asiático tal vez se halle en realidad en una instalación zoológica convenientemente decorada o "naturalizada", o, sencillamente, creando un rompecabezas de Photoshop lo suficientemente convincente, como es el caso. Con la imagen rescatada de internet del fondo de un río indeterminado, la imagen contrapicada de un bosque tropical y el escaneado de una reproducción de plástico (Schleich) de un gavial, realicé sin excesivo esfuerzo ni dedicación la imagen que conmovió a más de un amante de los reptiles en peligro de extinción. Aprovecho, pues, la ocasión, para informar sobre la condición de fotomontaje de esta imagen concreta.



Jojakim Cortis y Adrian Sonderegger

Si reflexionamos al respecto, nos daremos cuenta de que aquello a lo que la imagen invita funciona al margen de su autenticidad (cosa que nadie se preguntaría si se tratase de una evidente recreación pictórica, por poner un ejemplo). Sin embargo, la fotografía sigue estando en un espacio susceptible de crítica a su autenticidad documental y su capacidad para el engaño y la falsificación, al menos dependiendo de sus intenciones. 
Si una imagen pretende pasar por prueba documental, lo cierto es que en plena era digitalofrece muchas más dudas al espectador que cuando la famosa fotografía del monstruo del Lago Ness por Ian Wetherell, supuestamente tomada en el año 1934 y que resultó ser una falsificación. La coherencia de los elementos contenidos en el encuadre atañen a la concentración de nuestra mirada en el campo limitado al encuadre. 
Jojakim Cortis y Adrian Sonderegger
Es precisamente la foto de Wetherell mi preferida de todas aquellas fotos ilustres homenajeadas y recreadas mediante dioramas por Jojakim Cortis y Adrian Sonderegger en el proyecto paralelo a su actividad profesional que indaga en los límites del simulacro. Y lo es precisamente porque en esta serie se evidencia que el "fuera de campo" depende tan sólo de la voluntad del fotógrafo a la hora de recortarlo. Un fragmento de estas obras podría reproducir fielmente el contenido de las imágenes que copia, pero al no hacerlo pone en duda de alguna manera la autenticidad documental de las originales.


Jojakim Cortis y Adrian Sonderegger

Es poco lo que podemos añadir a lo ya magistralmente expuesto, sea mediante palabras o imágenes, por Joan Fontcuberta, auténtico especialista en abordar los límites de verdad y mentira en el medio fotográfico, pero sin duda trabajos como el de Sonderegger y Cortis confirman lo crítico de la cuestión. 
Al fin y al cabo, por ejemplo, Iker Giménez dedicó recientemente en su programa televisivo consagrado al mundo del misterio un reportaje para profundizar en la vida del astronauta ruso eliminado por la censura política de la documentación fotográfica controlada por los soviéticos. Aunque es bien sabido que se trata de una ficción fotorrealista e irónica de las que tanto gustan a Fontcuberta, y este presta su propio rostro al del ficticio astronauta, Giménez lo presenta como un caso real sencillamente porque así la historia resulta más conmovedora. La falsificación de una falsificación se torna real cara al público. Tan real como los fósiles documentados por un servidor en los que se puede apreciar la marca del fabricante.



Mafa Alborés



Mafa Alborés: "Proyecto Animal Invisible"








https://iconicphotos.wordpress.com/2009/05/21/shellshocked-reindeermurmansk/

Iconic Photos

Famous, Infamous and Iconic Photos

Shellshocked Reindeer, Murmansk

World War Il planes bomb a hillside while a shellshocked reindeer looks on. Yevgeny Khaldei (1917-1997).
At the first glance, it is a typical image from the Ukrainian-born photojournalist Yevgeny Khaldei, who was famous for his photograph of the red flag above the Reichstag. Khaldei loved to document everyday life juxtaposed against images of war: he photographed a sunbathing couple next to a destroyed building, a traffic director next to a sign with German towns written in Russian, etc. 
However, the above striking image differentiating the killing machines and the nature grace of the reindeer was not ‘natural’. Like the flag picture, it was faked, according to “Witness to History: The Photographs of Yevgeny Khaldei”. During the bombing, a reindeer (later named Yasha) came out to be with the soldiers–the shellshocked creature didn’t want to be alone. During one of the air raids,Khaldei took the reindeer shot, but it wasn’t as dramatic as he assumed, so he later superimposed British Hawker Hurricanes, flown by RAF pilots to relieve Murmansk, and an exploding bomb to form a composite image. 
Why did he do that? It was Khaldei’s take on the German offensive to capture Murmansk, codenamed Operation Renntier (Reindeer).

https://iconicphotos.wordpress.com/2009/05/21/shellshocked-reindeermurmansk/

sábado, 27 de diciembre de 2014

Fotografía antrozoológica. Fotógrafos que captan animales con personas (IV). Dewan Irawan.


Cerramos, sólo de momento, nuestras revisiones y comentarios acerca de la obra de fotógrafos que muestran la relación entre animales y personas, con el hindú Dewan Irawan, cuyo foco no recae principalmente en los animales, y es precisamente por eso por lo que reclama tanto nuestra atención cuando el objetivo de su cámara decide captar momentos de comunidad antrozoológica intensos y bellos.

Evidentemente, no se acaba aquí nuestra sección de fotografía antrozoológica, y por ello, además, os dejamos unas muestras de otros autores que llamaron nuestra atención por prestar la suya a la presencia, en ocasiones enigmática, generalmente rotunda, de animales junto a personas ante sus lentes. En esta ocasión hemos seleccionado tan sólo un par de imágenes de Loretta Lux y Amy Atein. Me parece que contrastan con Irawan lo suficiente como para constatar de algún modo que la cultura occidental y la oriental tienen diferentes relaciones tradicionalmente con el mundo animal en general y con los animales domésticos en particular.
Vendrán más, pero seguro que surgen otros temas por medio que tendrán cabida aquí por diversas razones.





Dewan Irawan

https500px.comdewan

 












 

 Amy Atein:

 

 

Loretta Lux: