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viernes, 8 de noviembre de 2019

Flores de Team Lab o el arte tecnológico que evoca a la naturaleza





Enlazamos oportunistamente los trabajos de Kathleen Ryan con una instalación de Team Lab que nos recuerda inevitablemente a ciertos trabajos de Makoto Azuma que habíamos vinculado a otras obras artísticas con flores y plantas en una entrada anterior.

La reivindicación del mundo natural a través de las manifestaciones artísticas tiene algo de paradójico, porque cuanto más destruimos el entorno natural y nos alejamos de él, más valor damos a los elementos naturales, convirtiéndolos en joyas de la naturaleza revalorizadas como mercancía de contemplación estética. El arte es una forma de preservación de recuerdos del mundo natural en sus inicios y no ha dejado de seguir practicando este fin en los últimos tiempos. Ofrecer experiencias sensoriales que nos devuelvan al contacto con el mundo natural, pero con un distanciamiento intelectual que a la vez imposibilita dicho contacto de manera genuina.

Añoramos un entorno natural idealizado, benévolo y hermoso, que propicie un estado físico y espiritual pacífico y armónico con nuestra propia condición natural, pero el mero hecho de reflexionar sobre ello nos desvincula de una relación ordinara con la naturaleza, de la que extraemos y destacamos tan sólo aquello que nos beneficia o misteriosamente nos conmueve sensorial y estéticamente. Tal y como se nos informa desde la entrada original de ArtPeople, las intervenciones artísticas de Team Lab a las que hacemos hoy referencia apuntan en esta problemática dirección:

Perdidos en la naturaleza, donde los límites entre el jardín artificial y el bosque no están claros, podemos sentir que existimos en una relación continua y sin fronteras entre la naturaleza y los humanos. Es por esta razón que teamLab decidió crear una exposición en este vasto espacio laberíntico, para que las personas se pierdan y se sumerjan en la exposición y en la naturaleza.

Por todo ello  nos ha parecido interesante, oportuno, y coherente con las selecciones habituales de El Animal Invisible, recoger el testimonio de esta instalación y ofreceros el comentario de ArtPeople al respecto:


Las flores parecen florecer y marchitarse en una instalación receptiva 
(por teamLab, artpeopleadmin, 14 de septiembre de 2019)

El parque Mifuneyama Rakuen de 500,000 metros cuadrados fue creado en 1845, durante el final del período Edo. En el límite del parque se encuentra el famoso árbol sagrado Okusu de 3.000 años de antigüedad del Santuario Takeo. También en el corazón del jardín hay otro árbol sagrado de 300 años. Conociendo la importancia de esto, nuestros antepasados ​​convirtieron una parte de este bosque en un jardín, utilizando los árboles del bosque natural. El límite entre el jardín y el bosque salvaje es ambiguo, y cuando deambulan por el jardín, antes de darse cuenta, la gente se encontrará entrando en el bosque y los senderos de animales. Engarzada en el bosque está la deidad Inari Daimyojin rodeada por una colección de rocas casi sobrenaturales en su formación. Hace 1.300 años, el famoso sacerdote Gyoki llegó a Mifuneyama y talló 500 Arhats. Dentro de las cuevas del bosque hay figuras de Buda que Gyoki talló directamente en la roca que aún permanece en la actualidad.

El bosque, las rocas y las cuevas de Mifuneyama Rakuen se han formado durante mucho tiempo, y las personas de todas las edades han buscado significado en ellas a lo largo de los milenios. El parque que conocemos hoy se encuentra en la cima de esta historia. Es la relación continua entre la naturaleza y los humanos lo que ha hecho que la frontera entre el bosque y el jardín sea ambigua, manteniendo este patrimonio cultural hermoso y agradable.

Perdidos en la naturaleza, donde los límites entre el jardín artificial y el bosque no están claros, podemos sentir que existimos en una relación continua y sin fronteras entre la naturaleza y los humanos. Es por esta razón que teamLab decidió crear una exposición en este vasto espacio laberíntico, para que las personas se pierdan y se sumerjan en la exposición y en la naturaleza.

Existimos como parte de una continuidad eterna de vida y muerte, un proceso que ha continuado durante un tiempo abrumadoramente largo. Sin embargo, es difícil para nosotros sentir esto en nuestra vida cotidiana, quizás porque los humanos no pueden conceptualizar fácilmente el tiempo por períodos más largos que sus propias vidas. Hay un límite en nuestra comprensión de la continuidad del tiempo.

Al explorar el bosque, las formas de las rocas gigantes, las cuevas y el bosque nos permiten percibir y comprender mejor ese tiempo abrumadoramente largo sobre el que se formó todo. Estas formas pueden trascender los límites de nuestra comprensión de la continuidad del tiempo.

El proyecto de teamLab, Digitized Nature, explora cómo la naturaleza puede convertirse en arte. El concepto del proyecto es que la tecnología digital no material puede convertir la naturaleza en arte sin dañarla.

Estas obras de arte exploran cómo las formas de rocas gigantes, cuevas, bosques o el jardín donde la naturaleza ha existido continuamente en contacto con la vida de las personas, hacen posible crear un lugar donde podamos trascender el límite en nuestra comprensión de la continuidad. de tiempo y sentir la larga, larga continuidad de la vida. Las obras fomentan una vez más la contemplación del significado de "vida continua" que ha existido durante muchos años en Mifuneyama.






                            


Pueden ver más esculturas e instalaciones animadas por computadora en el sitio web de teamLab y Vimeo.


You can view more computer-animated sculptures and installations on teamLab’s website and Vimeo

https://www.artpeoplegallery.com/flowers-appear-to-blossom-and-wither-in-a-responsive-installation-by-teamlab/

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Tiffany Bozic o la influencia de la ilustración científica en la pintura.

jueves, 10 de diciembre de 2015

¿Arte y sinestesia?¿Pintura para tocar? Traducir la pintura a escultura.



Retomando, de forma un tanto forzada, lo reconozco, nuestros comentarios acerca de la sinestesia como pretexto artístico, o sencillamente como tema de profundo interés, me ha parecido oportuno ofreceros un par de proyectos relacionados con ello. Si hemos de ser honestos, lo cierto es que no se trata de auténtica sinestesia, sino de traducir información visual a información táctil.
Posiblemente, la gran diferencia entre la escultura y la pintura es que ambas ofrecen información visual, pero sólo la información táctil de la escultura está relacionada directamente con la forma de lo representado. En nuestra cultura dominada por los medios visuales tridimensionales no nos es extraño conocer la mayor parte de las obras escultóricas de la historia del arte a través de reproducciones bidimensionales (dibujos, grabados, fotografías y reprografías asociadas a los libros y demás medios de divulgación visual), e incluso hemos podido disfrutar de reproducciones tridimensionales de esculturas célebres para una experiencia más aproximada a su contemplación directa.
Lo que es más atípico (salvo en las mercaderías del coleccionismo relacionado con el cómic y el cine) es la representación tridimensional de obras bidimensionales. Los invidentes dependen de descripciones verbales para imaginar las actitudes, composiciones y proporciones de las figuras representadas en los cuadros más famosos de la Historia de la Pintura, a no ser que se les ofrezcan versiones escultóricas o táctiles de dichas imágenes estrictamente visuales cosa que los proyectos relatados a continuación se han propuesto con firmeza.
Curiosamente, ambos nos llegan a través de TheCreatorsProject, pero en un caso desde su edición online en castellano y por otro desde su versión francesa.

Becky Chung, en una entrada original traducida por Rosa Gregory, nos informa sobre las impresiones "Didú", en relieve, de los creativos de Estudios Durero para una exposición apta para invidentes.

Noémie Jennifer, por su parte, nos cuenta acerca de otro curioso proyecto llevado a cabo desde una iniciativa de Unseen Art, que se ha propuesto llevar la Mona Lisa desde las 2D a 3D. El objetivo no es complacer las fantasías fetiche del renacimiento, sino permitir que los ciegos descubran las obras maestras al tocarlas. "Hay un montón de gente en el mundo que han oído hablar de la pintura clásica, pero que no tienen actualmente ni idea ni manera de saber cómo son. Ahora, los discapacitados visuales y ciegos  pueden experimentar, tener una opinión. "El proyecto se encuentra actualmente en plena campaña Indiegogo. Los partidarios pueden ganar una Mona Lisa. A continuación, tienen la opción de mantener o dar a una asociación que ayude a personas ciegas. El dinero recaudado se utilizará para crear una plataforma en línea donde todo el mundo puede descargar e imprimir el trabajo de su libre elección. "Por el momento sólo tenemos la Mona Lisa pero trabajamos en otras pinturas. Estoy muy entusiasmado con lo que vamos a hacer con los impresionistas, entre ellos Van Gogh. "Explica Marc Dillon, el instigador del proyecto.



Una exposición donde las personas ciegas pueden “ver” las pinturas a través del tacto

Imagen cortesía del Museo del Prado
El Museo del Prado de Madrid ha presentado una nueva exposición que no se limita a dejar que los visitantes únicamente observen las clásicas obras de arte, sino que por primera vez se les permite alargar el brazo y sentir los cuadros. Esta iniciativa lleva el título Hoy toca el Prado, y nace de la idea de crear una experiencia accesible a personas con discapacidad visual. “Este proyecto permite percibir la realidad de la pintura representada para recrearla mentalmente en su conjunto y lograr la percepción emocional de la obra", explica el museo en su página web.
Para crear las obras tangibles, el Museo del Prado trabajó con el estudio creativo Estudios Durero, que utilizó una técnica especial de invención propia llamada “Didú”, un tipo de impresiones en relieve que traduce imágenes digitales en obras textural que pueden tocarse. Para esta exposición, recrearon seis obras, incluyendo La Gioconda (más conocida como La Mona Lisa)La fragua de Vulcano de Velázquez, El caballero de la mano en el pecho de El Greco y El quitasol de Goya.
“En este viaje hemos aprendido la importancia que tienen los detalles, volúmenes, texturas y formas en la composición de un rostro, una montaña, una flor o una silla”, explica en el pequeño documental de aquí abajo Rubén, un invidente que trabajó como asesor en el proyecto.

Hoy toca el Prado. Didú de Estudios Durero en Vimeo.
Imagen cortesía del Museo del Prado
La fragua de Vulcano, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, óleo sobre lienzo, 223 x 290 cm 1630 Madrid, Museo Nacional del Prado. Imagen vía
Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de vidrio, Juan an der Hamen y León, óleo sobre lienzo, 81 x 110 cm 1627 Madrid, Museo Nacional del Prado. Imagen vía
El quitasol, Francisco de Goya, óleo sobre lienzo, 105 x 152 cm 1777, Madrid, Museo Nacional del Prado. Imagen vía
Hoy toca el Prado se puede visitar hasta el 28 de junio del 2015.
Traducción de Rosa Gregori.

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http://thecreatorsproject.vice.com/es/blog/una-exposicion-para-que-las-personas-ciegas-vean-pinturas-a-traves-del-tacto

S'il vous plait, touchez les oeuvres !

Toutes les images via Unseen Art
Unseen Art fait passer La Joconde de la 2D à la 3D. Le but ce n’est pas d’assouvir les fantasmes des fétichistes de la renaissance mais de permettre aux aveugles de découvrir des chefs-d’oeuvre en les touchant. « Il y a énormément de personne dans le monde qui ont entendu parler des classiques de la peinture mais qui n’ont pour le moment aucune idée, ni aucun moyen de savoir ce à quoi ressemblent ces derniers. Désormais mal-voyants et aveugles peuvent en faire l’expérience, avoir un opinion. »
Le projet est actuellement en pleine campagne Indiegogo, les backers peuvent gagner une Mona Lisa. Ils ont ensuite le choix de la garder ou de la donner à une association venant en aide aux aveugles. L’argent amassée sera utilisée pour créer une plateforme en ligne où tout le monde pourra télécharger puis imprimer gratuitement l’oeuvre de son choix. « Pour le moment nous n’avons que La Joconde mais nous travaillons sur d’autre tableaux. Je suis très excité par ce qu’on va pouvoir faire avec les impressionnistes, notamment Van Gogh. » explique Marc Dillon, l’instigateur du projet. 
Découvrez ci-dessous les images et une vidéo qui permettent de comprendre l'idée génerale de Unseen Art : 


Tout ce que vous devez savoir du Unseen Art project est sur ce site.





jueves, 21 de mayo de 2015

Las nuevas tecnologías y la visión del mundo natural. Drones sobre la Antártida. Kalle Ljung. La escala temporal y espacial de las abejas por Anand Varma.

Nuestra visión del mundo natural está mediatizada y amplificada por el fenotipo extendido tecnológico. Es uno de los temas fundamentales que solemos comentar en este espacio, pero del que no solemos mostrar ejemplos más que a modo de mención y enlace.
Como reflexión sobre la influencia de los avances de las tecnologías audiovisuales en la estética de sus productos y en nuestra concepción del mundo natural que nos muestran con puntos de vista alternativos o insólitos, nos ha llamado especialmente la atención un par de trabajos recientes de fotógrafos de la vida natural.
En el primer caso, gracias a la popularización del uso de drones de manejo asequible, el registro audiovisual conquista nuevas dimensiones del espacio y nuevos puntos de vista, tal y como muestra el hermoso trabajo de Kalle Jung, que nos invita a sobrevolar la Antártida.
En el segundo caso, pasamos de una visión telescópica, que empequeñece el mundo, a una macroscópica, o microscópica, además de acelerada (gracias a la magia del time-lapse) para comprimir también la escala del tiempo, todo ello con inusitada definición, a cargo de Arnand Varma.



Kalle Ljung

fuente: http://www.thisiscolossal.com/2015/04/magnificent-aerial-footage-of-antarctica-shot-by-kalle-ljung/ 






Arnand Varma:

En un intento por entender mejor exactamente qué sucede a medida que una abeja crece a partir de un huevo hasta convertirse en un insecto adulto, el fotógrafo Anand Varma se asoció con el laboratorio de abejas en la UC Davis para filmar las tres primeras semanas de vida de una abeja con un detalle sin precedentes, todo condensado en un clip de 60 segundos. El video de más arriba, presentado por National Geographic, no incluye comentarios, pero Varma explica todo en una charla TED incluida a continuación. El objetivo principal en este registro fotográfico de las abejas era aprender cómo interactúan con un ácaro parásito invasor que se ha convertido rápidamente en la mayor amenaza para las colonias de abejas. Los científicos han aprendido a criar abejas resistentes a los ácaros  que están ahora tratando de introducir en el medio silvestre. Así nos resume Christopher Jobson la información acerca de este trabajo en concreto de Varma desde su página de COLOSSAL, siempre interesada por manifestaciones plásticas y artísticas de interés, pero lo que claramente extraemos de todo ello es que la novedosa belleza de los modernos sistemas de registro audiovisual, de rápida obturació y extraordinaria definición, reside precisamente en la gran cantidad de información que ofrecen, y en su trascendencia más allá de la espectacularidad visual, porque ofrecen una aventajada ventana-observatorio para la investigación científica. En este caso, además, dados los múltiples peligros que acechan a la supervivencia de los insectos responsables de la polinización de la mayor parte de especies vegetales fundamentales para la supervivencia de los ecosistemas terrestres, está claro que su importancia es enorme y atañe a necesidades básicas.

Mafa Alborés


http://www.thisiscolossal.com/2015/05/an-extraordinary-glimpse-into-the-first-21-days-of-a-bees-life-in-60-seconds/ 

In an attempt to better understand exactly what happens as a bee grows from an egg into an adult insect, photographer Anand Varma teamed up with the bee lab at UC Davis to film the first three weeks of a bee’s life in unprecedented detail, all condensed into a 60-second clip. The video above presented by National Geographic doesn’t include commentary, but Varma explains everything in a TED talk included below. The primary goal in photographing the bees was to learn how they interact with an invasive parasitic mite that has quickly become the greatest threat to bee colonies. Scientists have learned to breed mite-resistant bees which they are now trying to introduce into the wild. Learn more about it in this video:

lunes, 19 de enero de 2015

Naturaleza y artificio. La percepción deconstruída. Esculturas zoológicas a partir de piezas de un mapa perceptivo o de piezas de analogía anatómica.













Zanjamos de momento nuestra revisión de trabajos escultóricos de carácter zoológico, en esta ocasión para complementar las anteriores, basadas en el despiece y su reutilización. Nos servimos de la obra de Shawn Smith para reflexionar sobre formas alternativas de reconocimiento de formas. Nuestra percepción es amiga de aprender, registrar y reconocer formas para economizar esfuerzos y ganar tiempo, aún a costa de los engaños que eso supone a menudo para sí misma. El arte figurativo no sería nada sin la existencia del recurso a la analogía. la búsqueda de coincidencias formales con recuerdos visuales o perceptivos en general. Pero, de forma muy básica, nuestra percepción visual también es analítica, observando los contrastes de brillo, matiz y saturación observables en el campo visual, lo que posibilita la existencia de los mosaicos romanos, del arte puntillista y de las imágenes de mapas de bits que reproducimos en las pantallas de nuestros ordenadores. Shawn Smith lo lleva a la tercera dimensión y nos alecciona sobre cómo funciona nuestra percepción en complicidad con nuestra tecnología digital, recreando formas zoológicas con piezas definibles como píxeles tridimensionales.
Tal vez no parezca algo muy sorprendente para una sociedad que ya ha visto todo tipo de trabajos artísticos, comerciales y audiovisuales con piezas de Lego, pero no dejan de resultar extrañamente hermosas estas materializaciones de animales pixelados, porque son algo así como la prueba de que lo que creemos percibir de los animales y lo que consideramos una reproducción detallada poseen límites tan estrechos como la realidad que creemos reconocer en ellos o los medios a través de los que los visualizamos.


El trabajo de Smith podría relacionarse con el de otros artistas que juegan a desafiar nuestra percepción visual para aleccionarnos sobre sus límites y sus propios mecanismos, tal y como hemos comentado al respecto del arte namórfico que a menudo hemos traído a colación en nuestro blog por un motivo u otro. Es por esto que hemos creído oportuno asociar a Smith con Chris Dorotz, aunque Dorotz no entre en la categoría de esculturas de carácter zoológico, pero sí de descomposición de los elementos (en este caso cromáticos) de la imagen para que sea el cerebro del espectador el que los recomponga y perciba la escena propuesta en la pieza, que en su caso comparte características de la pintura, la escenografía y la escultura, apuntando críticamente al funcionamiento de la imágenes rasterizadas, la composición en mapas de bits de cierta tipología de imágenes digitales de carácter fríamente analítico, en contraposición con las imágenes vectoriales (que, aunque digitales, utilizan analogías formales entre los contornos observados en la realidad visual y los contornos generados gráficamente por ordenador) y con las imágenes del arte analógico.






























Chris Dorosz:

Sus obras nos recuerdan conceptualmente a algunos trabajos de la fotógrafa Sandy Skoglund, aunque sirviéndose de recursos anamórficos presentes en la obra de George Rousse. El resultado, a medio camino entre la pintura puntillista y el diorama tridimensional, también evoca ciertos ecos de Gerard Richter. (En entradas anteriores comentábamos algún trabajo de similares características a cargo de Thomas Medicus.)












Anthony Howe:



En este caso, aunque podamos percibir ciertos parecidos con las obras vistas recientemente de Gary Hovey, lo cierto es que los fragmentos de sus esculturas metálicas están elaborados para tal fin, aunque aparenten piezas de fuselaje para aviación o construcción naval en algunos casos. Sin embargo, en la mayor parte de sus trabajos, los fragmentos se corresponden a contornos delimitados por áreas musculares concretas, con lo que sí que podríamos observar, aunque de forma muy estilizada, una cierta observación de la anatomía animal despiezada de manera bastante libre. El resultado recuerda, además de a carcasas de fuselaje, como hemos mencionado, al despiece propio de la carnicería. Los bruñidos acabados de sus superficies potencian y evidencian la arbitrariedad de las divisiones entre las piezas que conforman, por poner un ejemplo claro, su ejemplar de ciervo, o su versión escultórica de un caballo. No obstante, su cocodrilo y su león muestran una coherencia miológica bastante notable respecto al ensamblaje de las piezas.












Para cerrar el círculo de esta pequeña serie de entradas dedicadas a la escultura zoológica volvemos a aquellas basadas en la combinación de reciclaje y anatomía comparada que no acabábamos de ubicar en una categoría concreta para nuestra galería de ejemplos, ofreciéndoos directamente la transcripción de algunas entradas ajenas (linkadas a sus páginas de origen) que creo también resultan de interés, como el arte orgánico y en movimiento de Anthony Howe, a quien ya habíamos mencionado en El Animal Invisible, el león forjado por Selçuk Yılmaz, y una entrada de arte verde dedicada específicamente a enumerar y describir toda una serie de artistas influídos por todo un género genuinamente tailandés que produce arte a partir de material de deshecho y chatarra. Veréis que la inspiración de la anatomía comparada de libre interpretación, cercana por tanto a la ciencia ficción, inspira y se inspira en obras propias de Giger, cuyos paralelismo con las obras de Howe tampoco son meramente anecdóticas.


viviendo en la tierra













Arte Verde: El arte tailandés de dar forma y valor a la chatarra


Amortiguadores, piezas de motores o trozos de puertas de viejos automóviles son reutilizados en Tailandia para dar forma a gigantescas esculturas o reformar motos con las que llamar la atención por las calles de Bangkok.
La agudeza del ingenio o la falta de recursos ha llevado a un grupo de artistas tailandeses a optar por la chatarra como materia prima para realizar sus obras de arte.
Los míticos personajes malvados de taquilleras películas como Alien, Terminator o el mismo Darth Vader, tienen su réplica de acero en el taller y tienda de la artista tailandesa Yumi, seudónimo que utiliza la forjadora Anchalee Saengtai, y donde también se pueden encontrar personajes reales como Elvis Presley.
Todas las piezas son trabajadas a mano y pueden medir desde los veinte centímetros en el caso de las más pequeñas hasta la nada despreciable altura de 6 metros, que es la que tiene una escultura metálica inspirada en el protagonista del filme “Transformers”, Optimus Prime.
“Prefiero crear esculturas pequeñas”, afirma a Efe la artista tailandesa, quien precisa que para ella “son más divertidas” y la tarea de hacerlas resulta “menos agotadora”.
La réplica de Optimus Prime, el jefe de los Autoboots, propiedad ahora de un museo de California (Estados Unidos), fue creada por un equipo de tres personas que trabajaron en ella durante más de cuatro meses en jornadas intensivas.
Aficionados, coleccionistas y dueños de negocios de Estados Unidos, Alemania, Inglaterra e incluso un hotel de la isla española de Ibiza han adquirido alguna de las obras de Yumi tras ver su trabajo en el taller o mediante imágenes a través de internet.
En una de sus tiendas ubicada en el sorprendente mercadillo de Chatuchak, a las afueras de Bangkok, la artista expone varias de sus creaciones, entre las que abundan personajes de ciencia ficción como Aliens o Predators; allí se pueden fotografiar -eso sí, previo pago-, grandes réplicas de más de dos metros de Iron-Man o Bumblebee, otro de los protagonistas de “Transformers”.
“Las esculturas de personajes malvados se venden más que las del bueno de la película”, apunta Yumi sobre los gustos de su clientela local e internacional.
Los precios de estas esculturas de acero van desde los 2.000 baht (unos 50 euros, 71 dólares) hasta los 500.000 (11.660 euros o 16.700 dólares) que el museo californiano pagó por la réplica de Optimus Prime.
La artista, que comenzó hace nueve años a manipular chatarra para crear las figuras, afirma que desde el inicio ha dado forma a varios centenares de esculturas de muchos tipos, desde automóviles, mesas o sillas extrañas hasta encargos de réplicas en acero hechas a partir de fotografías personales.
“Hay clientes que me envían una foto y quieren una escultura a semejanza de la instantánea”, explica la empresaria, que cuenta con dos talleres de trabajo y sendos comercios en la capital.
Entre sus proyectos, la forjadora tailandesa tiene el de dar forma al más famoso hidalgo de la literatura española, Don Quijote de la Mancha.
Además del de Yumi, también son conocidos otros cinco talleres dedicados a la creación de piezas artísticas trabajadas con materiales procedentes de vehículos desguazados.  Uno de estos artistas del reciclaje del sudeste de Asia es Roongrojna Sangwongprisarn, especializado en el montaje de motos  convencionales de gran cilindrada con un peculiar estilo de ciencia ficción.
Articulo publicado por efeverde.com


Coches usados transformados en arte

Por: 
Ciertos artistas han pensado que estaría bien hacer algo diferente y único uniendo sus habilidades. La idea era crear esculturas de metal partiendo de piezas de coches usados. Los artistas han construido las esculturas montando pieza a pieza componente de esos coches y el resultado es espectacular. Betty Hamblen Turner ha creado el “Marathon”, un toro creado de carbono, acero inoxidable y partes cromadas sacadas de un coche. Su trabajo ha llamado mucho la atención en todo el mundo y su escultura se ha expuesto en Benini Galleries y Sculpture Ranch.
Terrence Willment es otro artista con talento, con habilidades similares a Betty. Su obra es la del famoso “Alien” de la película (en la imágen).
Jim Shultz, de Carolina del Norte, ha dedicado 30 años de su vida reparando partes de automóviles. Más tarde encontró su pasión y habilidad haciendo figuras de esas piezas que tan bien conoce.
Alastair Gibson, nacido en Sudáfrica, ha decidido formar parte del mundo de las carreras de coches, para poder estar cerca de ellos y trabajar con el metal. Durante 14 años, Gibson estuvo trabajando en la  Fórmula 1 como mecánico para Bentton F1 y después como jefe de mecánicos en el BAR Honda Grand Prix. El también ha usado piezas metálicas de coches usados para crear su obra, un piraña muy bien conseguido.
Vía autoevolution





Anthony Howe hace esculturas que se rehúsan a quedarse quietas.
Sus enormes esculturas cinéticas de acero inoxidable giran, se voltean y transforma su figura en formas que pueden llevar a pensar en cualquier cosa, desde un calamar gigante hasta electrones que dan vueltas alrededor del núcleo de un átomo.
El artista de 59 años, originario de Utah, dice que la inspiración para hacer los monumentos de otro mundo puede venir de casi cualquier lugar: "Desde la parafernalia de ciencia ficción y baja tecnología hasta modelos microbiológicos o astronómicos".
 ¿Un calamar gigante? ¿Un sistema solar? Este es el jardín de esculturas hipnotizantes
"Cuando era niño, tuve la suerte de haber pasado mucho tiempo en el océano, en el agua", dice.
"Mi padre viajaba mucho. Vivimos en ocho distintas ciudades en los Estados Unidos, así que estuve expuesto a toda clase de cosas, además de libros y otras cuestiones".
Desde 1994, el artista estableció su hogar en 10 acres de la Isla Orcas, estado de Washington, un lugar que ahora incorpora la galería de Howe y el parque de escultura.
Su nueva creación -un pico de 5 metros de altura con un anillo giratorio de brazos de acero (abajo)- acaba de obtener el privilegio de tener un lugar en el jardín, y puedes ingresar aquí para verlo en acción en el nuevo video.
Howe ha estado haciendo esculturas cinéticas desde 1990. Después de graduarse en la escuela de arte, pasó cinco años en una casa que él construyó en una remota cima de montaña en New Hampshire. Fue allí donde pintó con acuarelas los paisajes, pero finalmente se aburrió. Consiguió un empleo como superintendente en un almacén y se mudó a Manhattan.
"Mi trabajo consistía, más que todo, en colocar estantes de acero, por lo que me vi rodeado de acero. Mis pinturas no iban a ningún lado, y me di cuenta que tenía mucha materia prima en los estantes de acero".
"También vivía sobre la azotea, con bastante espacio al aire libre, y tuve la idea de hacer cosas que giraran con el viento... y el resto es historia, así dicen".
Hoy en día, las esculturas (extremadamente complejas) inician su vida en una computadora, donde Howe hace un "bosquejo" digital en los paquetes de software de modelado 3ds Max y Rhinoceros.
Cada componente puede ser enviado de la computadora a un cortador láser, el cual talla con precisión la forma curvilínea.
Pero aún queda espacio para que las ideas se desarrollen y cambien, señala, a medida que finaliza los componentes a mano utilizando las técnicas tradicionales del trabajo con metales.
Él dice que la armonía entre los muchos componente distintos se crea al lograr un "muy buen equilibrio"; cada componente se ubica cuidadosamente en su eje para asegurar que será afectado de igual forma por la fuerza del viento.
Además de las formas orgánicas de la vida submarina y de las plantas, Howe menciona que ha sido inspirado por los libros ilustrados del autor del siglo XIX, Julio Verne. Verne soñaba con helicópteros y submarinos inspirados por la naturaleza -antes de que fueran creados en la vida real- en los libros clásicos de aventura como "Viaje al centro de la Tierra" o "Veinte mil leguas de viaje submarino".
Al igual que estas creaciones, las obras de Howe transforman el movimiento orgánico del mundo natural en frío acero, y aun así retienen su propio misterio hipnótico.
"Solo estoy haciendo muchas elecciones en base a lo que se ve bien para mí", dice con sencillez.
Para Howe, saber que otros están cautivados por sus obras, sus creaciones es una fuente de felicidad:
"Definitivamente, hace mucho tiempo me propuse hacer estas esculturas para que fueran agradables y con suerte transportaran a una persona a un mejor lugar que donde se encontraban antes de verlas".
"Sé que esa es la antítesis de lo que mucha gente quiere que el arte haga, pero a mí realmente ya no me importa. En este punto, estoy muy contento de que la gente disfrute verlas".




Extracto de TARINGA

La escultura de estas imágenes es obra del turco Selçuk Yılmaz.

Durante diez meses ha cortado y forjado cada una de las 4.000 piezas de metal para crear este felino de metal.

El metálico león pesa unos 250 kilos y mide más de tres metros de largo por casi dos de alto.

En estas fotografías podrás apreciar el nivel de detalle y la calidad de la escultura realizada por Selçuk Yılmaz.

león de metal mas de 4.000 piezas

metal

leon

piezas

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león de metal mas de 4.000 piezas

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leon



Selçuk Yılmaz.

piezasNaturaleza y artificio. Quimeras mecánicas: Esculturas zoológicas a partir de elementos artificiales.