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jueves, 12 de noviembre de 2015

escultura y animales: especies que se funden con su biotopo por Ellen Jewett



Ellen Jewett


Hace unos meses, el trabajo fotográfico de Andreas Lie basado en la estética de la doble exposición nos servía como pretexto para la elaboración de una entrada que, además de mostrar su serie fotográfica, nos servía para reflexionar sobre esta técnica (o estética, si la imagen resultante no es estrictamente la doble exposición en un negativo único -o de dos negativos sobre un papel- sino la fusión digital de dos imágenes fotográficas) y sus límites, a través de ejemplos de otros fotógrafos como Christoffer Relander, claros exponentes del mismo recurso estético para vincular el sujeto fotografiado a su paisaje, a su entorno, algo así como meter el continente en el contenido. Bajo nuestro punto de vista, el mejor representante del desarrollo de esta idea mediante técnicas fotográficas aleccionadoras es por las razones Abelardo Morell que expusimos en nuestro escrito, cuya lectura y visionado recomendamos a los que quieran saber más sobre el asunto.

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Andreas Lie                                 

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Ellen Jewett

Hoy volvemos a la cuestión acerca de la asociación iconográfica entre la imagen de los animales y la imagen del biotopo al que pertenecen, en un bucle visual en que el paisaje pertenece al animal tanto como el animal pertenece al paisaje, una clara metáfora cercana a la metonimia que nos habla de la fuerte influencia de los seres vivos en su entorno y viceversa. Quedan patentes, pues, los vínculos e interdependencias entre animales, plantas y accidentes geológicos de cualquier biotopo.
Si en aquella ocasión, aunque con una estética cercana a la ilustración y la pintura, los artistas seleccionados, especialmente Lie, por supuesto, utilizaban la fotografía, por su cercanía a la imagen visual y mental que tenemos de los seres vivos, esta vez es Ellen Jewett, una escultora, quien nos propone este vínculo visual entre continente y contenido, entre animal y entorno vegetal. 


Aunque de forma bastante onírica, un tanto surrealista y con no excesiva precisión científica o botánica, los arabescos tridimensionales que conforman las estudiadas formas zoológicas producidas por Jewett son fácilmente asociables al arte ornamental, decorativo, y nos recuerdan a trabajos de artistas como Beth Cavener, a quien hemos dedicado también entradas gracias a los archivos de El Hurgadorellen-1 


 COLOSSAL, una de nuestras fuentes habituales, ya le había dedicado un artículo con muestras de su trabajo,  y muy recientemente ha recuperado a la escultora en una nueva muestra de sus trabajos, muy en la misma línea pero posiblemente de mayor rigor biológico, pese a no perder el carácter de fantástica ensoñación.
Tal vez la particularidad de estas esculturas es la preocupación de la escultora canadiense por utilizar materiales naturales o no contaminantes, respetuosos con la naturaleza a la que quiere homenajear, además de no limitarse a la interpretación biunívoca propuesta por Andreas Lie (animal, paisaje) sino a una visión más compleja e imbricada entre los diferentes seres vivos, animales o plantas, que conforman un ecosistema. Así, además de sus retorcidas formas análogas al crecimiento helicoidal de ciertas formas de vida animal o vegetal, observamos diferentes especies animales entre los abigarrados zarcillos que suelen constituir el cuerpo del animal protagonista de la pieza, aunque no siempre se dé estrictamente así, como podemos observar en esta imagen con nutrias y un mimético caballito de mar, pretexto, además, para dotar de movimiento piscícola a las hojas que acompañan el movimiento hidrodinámico de los mustélidos acuáticos. Hay mucha inspiración en la Naturaleza (de hecho toda la obra de Jewett es sin duda una exaltación de la vida natural) pero a pesar de su indudable observación minuciosa de las diversas formas orgánicas que reproduce, no pretende observar rigor o coherencia ecológica alguna. Las especies representadas no pertenecen en realidad a los mismos biotopos en la mayoría de las piezas. Su único espacio común es un paraíso natural que sólo existe en la mente de la artista y que el espectador reconoce empáticamente como escenario de imágenes propias y comunes a nuestras nostalgias más atávicas y primitivas.












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    fuentes:
http://www.thisiscolossal.com/2015/11/new-surrealist-sculptures-by-ellen-jewett/
 
http://www.ellenjewettsculpture.com/