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miércoles, 24 de febrero de 2016

Zoocefalia y cosificación del cuerpo femenino por Crystal Barbre. Teriocefalia pictórica.










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Melissa Faithful, para Art Sheep, dedica un comentario a la obra de la pintora Crystal Barbre. Es por esta reseña que descubrimos los trabajos de esta artista americana cuyo estilo en un principio no nos atraía especialmente, ni siquiera por su plausible entrada en nuestras galerías de muestras debido a su frecuente recurso de las figuras humanas con cabeza animal, ni siquiera por su tratamiento impresionista (y vagamente expresionista, si se quiere) del realismo fotográfico. 
anuraNo cabe duda de que la traemos a colación precisamente ahora para dar una cierta continuidad a nuestras recientes entradas, casi una antología, dedicadas a manifestaciones artísticas centradas en las cabezas de animales, especialmente cuando coronan cuerpos humanos para crear seres zoocéfalos. Reiteramos nuestras sospechas ante tan manido recurso, y no se puede decir, a la vista de una cualquiera de las obras de Barbre, que estética o estilísticamente nos ofrezca nada definitivamente nuevo u original. No obstante, la cosa cambia cuando contemplamos una selección más extensa de sus obras, y especialmente su extensa serie de cuerpos femeninos con cabezas de animales, que apuntan a un mensaje bastante claro con dos aspectos básicos en su apreciación: 
Por un lado, Barbre utiliza diferentes especies animales para cada ocasión, y, aunque a menudo la elección pueda parecer arbitraria o meramente compositiva o estética, lo cierto es que deja bastante claro que es consciente de la carga simbólica que tradicionalmente la cultura aplica sobre determinadas especies. La lengua suele recogerlas y todos entendemos que denominar perro a alguien no es lo mismo que denominarle perra en femenino, de la misma manera que difieren las connotaciones de zorro y zorra, o que reservamos la analogía con gata o gatita para el comportamiento sexual provocativo de la hembra humana. Son tópicos basados en observaciones subjetivas que más o menos todos entendemos sin excesivas dificultades. Una vez asumido esto, Crystal Barbre se limita a sugerir nuevas posibilidades simplemente recurriendo a especies alternativas para demostrar que de un modo u otro también sobre ellas recaen apreciaciones colectivas más o menos tópicas.

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Por otra parte, y este es el principal motivo para traerla a colación inmediatamente después de haber comentado obras basadas en la taxidermia y los trofeos cinegéticos, establece una analogía entre la cosificación de la mujer como objeto de deseo puramente carnal y la cosificación de los animales como objeto de consumo cárnico, cinegético o meramente decorativo. Si a esto sumamos la clásica asiciación entre deseo carnal y sexualidad con el "lado animal" (como si fuese el único) del ser humano, la obviedad de las imágenes creadas por Barbre no está tan vacía como pudiera aparentar en un principio, pese a su evidente provocación en busca de la conspicuidad, algo más que comprensible en unos tiempos en que conseguir la momentánea atención del público hacia un trabajo artístico no es fácil, y el desnudo es un tema eterno y siempre merecedor de la atención escópica cuando muestra sus aspectos más convencionalmente obscenos.

La asociación entre la imagen de una cierva y la inocencia ante el depredador hace que nuestra apreciación de un lúbrico cuerpo femenino en actitud sexual o pornográfica nos haga reflexionar sobre la victimización de las mujeres objeto que colman los deseos masculinos en la iconografía erótica y pornográfca de consumo generalizado, pero simultáneamente despoja de inocencia al simbolismo de dicho animal, liberado a través de esa deshinibición y exhibicionismo, o al menos así lo ve Melissa Faithful en su comentario para Art Sheep, que os traducimos a continuación:
 
Crystal Barbre es una pintora de Seattle con una línea de obras espectaculares crudas, donde las mujeres están en el poder, un poder que se otorga mediante las cabezas de animales que ostentan.
L hábil técnica de Barbre y la intensa expresión de deseo que incorpora en sus figuras aportan unos misteriosos,
apasionados, sentimientos a sus creaciones. Reflexionando sobre los animales y los instintos humanos básicos, la artista ofrece a sus protagonistas un enigmático poder sexual que les permiten actuar de una manera que nunca tuvieron la oportunidad de hacer. A través de sus máscaras de animales, estos cuerpos no son impulsados por sus emociones y la vulnerabilidad -tal y como los pintores masculinos a menudo gustan representar a las mujeres- sino que están motivadas por la fuerza del anonimato que su atuendo animal les confiere. Este elemento las hace únicas, invisibles y capaces de hacer cualquier cosa que deseen. Según la mitología griega la condición de tener la cabeza de un animal se llama teriocéfalo y es un tema común en la narración, que contiene un elemento simbólico.


https://crystalbarbre.wordpress.com/


Antes de ofreceros sus imágenes teriocéfalas o zoocéfalas, tanto las ofrecidas en la entrada original de Art Sheep como las que hemos seleccionado de su página web, queremos hacer un inciso que nos lleva a pensar que Barbre apela a los tópicos culturales extraídos de la mitología y el simbolismo animal y que creemos que queda bastante explícito en sus series de desnudos femeninos con peces, que nos conectan con la clásica asociación entre mar y mujer, entre agua y femineidad e, incluso, entre sexo femenino y pescado. No creemos que estos reiterativos estudios pictóricos sean casuales, y por ello, aunque apreciamos el punto de vista de Faithful, no estamos seguros de que sea totalmente fiel al uso de la simbología animal en la obra de Barbre.
Ni siquiera, pese a su casi ramplona convencionalidad, nos parecen menos reflexivos que los pretendida y pretenciosamente reivindicativos desnudos fotográficos con peces de Denis Rouvre. De hecho, en su proyecto, Rouvre no se limitaba a los desnudos femeninos, pero eran mayoría, y precisamente el peso de la asociación entre vida primigenia (vida marina) y femineidad o maternidad desviaba la atención de su supuesta expresión de la indefensión de los peces ante la explotación pesquera. Aunque plásticamente las fotos de Rouvre son excelentes y poderosamente atractivas (algo a lo que contribuye la celebridad de algunos de sus modelos), no pasan de ser sino un pretexto para la tópica provocación del desnudo como reivindicación de lo que sea. La fría viscosidad de los peces muertos no hace sino resaltar la cálida y mórbida desnudez de sus modelos humnos, con lo que los pobres peces no son más que un ornamento accidental de las imágenes, y no los protagonistas que reclamen una compasiva atención.
En sus desnudos con peces, Crystal Barbre se limita al estudio pictórico en el que combina la pintura naturalista, el bodegón y el desnudo a sabiendas de estar empleando elementos que comparten simbologías, sin más pretensiones que experimentar técnica y estéticamente con las texturas, mientras que un sus series zoocéfalas, creemos, profundiza más en las posibilidades de influir en el espectador a sabiendas de un trasfondo cultural y ancestral.

Mafa Alborés






http://art-sheep.com/artist-depicts-women-as-powerful-animal-headed-creatures-in-a-series-of-sensual-paintings/



Artist Depicts Women As Powerful Animal-Headed Creatures In A Series Of Sensual Paintings

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Melissa Faithful for Art-Sheep
Crystal Barbre is a Seattle painter with a line of raw, spectacular works where women are in power, a power given to them by the animal heads they’re pulling off.
Barbre’s skillful technique and the intense expression of lust she incorporates in her figures give a mysterious, passionate feelings about her creations. Discussing animal and basic human instincts, the artist offers her subjects an enigmatic, sexual power that allows them to act in a way they would never had the chance to. Through their animal masks, these bodies are not driven by their emotions and vulnerability -as male painters often like to depict women, but they are motivated by the strength their attire’s anonymity holds. This element makes them unique, invisible and able to do whatever they desire. According to Greek mythology the condition of having the head of an animal is called Theriocephaly and it is a common theme in storytelling, that holds a symbolic element.
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