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viernes, 4 de marzo de 2016

Mundos sumergidos en cristal por Ben Young (Arte y percepción: Collages tridimensionales en múltiples capas de vidrio II )







Ben Young es un artista neozelandés que aborda, a través de la escultura, la problemática relación existente entre la materia y nuestra capacidad para identificar sus características a través de los límites de nuestra percepción. Ya sabéis que este es uno de los temas de interés en este blog, además de la asociación entre arte, animales y ciencia, sencillamente porque atañe directamente al sentido fundamental de cualquier forma de arte: analizar y medir el mundo que nos rodea más allá de nuestras limitaciones sensoriales (condicionadas por nuestra propia animalidad, nuestras capacidades específicas como especie concreta) e intentar imaginar posibilidades alternativas. En definitiva, ampliar nuestras opciones potenciales como especie más allá de nuestra trayectoria evolutiva. Tal vez por ello el arte está vinculado al placer estético, en absoluto gratuito y seguramente acicate de nuestro conocimiento.

Hace mucho tiempo que tenemos archivado entre nuestros borradores a Ben Young sin haberle dedicado una entrada específica porque siempre ha estado a la cola de artistas que, al margen de su calidad, eran más oportunos para ilustrar nuestra visión antrozoológica y naturalista del arte.
Young no encaja exactamente en dicha perspectiva.
No obstante, en sus obras nos recuerda que la representación realista del fondo marino en analogía con la representación gráfica tradicional del paisaje terrestre, vetada a los escasos buzos de la antigüedad que lo habían contemplado, no llegó hasta las primeras muestras decimonónicas de acuarios de cristal.
Las criaturas marinas abandonaron para siempre el modo de ser representadas fuera del agua o sumergidas vista desde arriba. El paisaje horizontal representando el medio acuático tal y como se representa el medio terrestre llegó a la pintura, el dibujo y los libros ilustrados a través de las recreaciones subacuáticas en peceras transparentes.
El cristal y el vidrio siempre han fascinado a la humanidad por compartir la transparencia del líquido elemento cuna de la vida y la dureza de la roca. Sólo el frío extremo congela el agua hasta equiparar el agua a la roca. Young parece ser muy consciente de este acervo cultural a la hora de contrastar en sus peculiares dioramas la interacción entre la roca sólida y el agua para comprender la naturaleza desde un punto de vista geológico. Conecta sus recreaciones tridimensionales con la representación planográfica de los relieves geográficos mediante cotas resultantes de interseciones planas horizontales. Él lo hace mediante secciones verticales al aprovechar el recurso material de las planchas de vidrio aliteradas, a las que practica estudiados recortes para reproducir los perfiles volumétricos de las olas en la superficie y del relieve de los fondos sobre los que asienta sus mares imaginarios. No obstante, los volúmenes sumergidos que percibimos tan sólo son amplificados por la densidad del vidrio tal y como lo haría el medio acuático. Young, pese a ejecutar sus obras mediante la juntura de capas planas de cristal, deja que esta muestren su nitidez sin extraños obstáculos que sugieran volumetrías a partir de pinura o dibujo plano por secciones, tal y como hacían los artistas que habíamos recopilado bajo el ambiguo título de "collage tridimensional", como Juan Carlos Robles, Dustin Yellin, Keng Lie y otros.



De la página web del artista extraemos la siguiente información resumida y traducida para la ocasión:

Residente en Mount Maunganui, Nueva Zelanda, Ben Young es un artista autodidacta que ha estado haciendo esculturas de cristal desde hace más de 15 años y ha expuesto junto a artistas del vidrio  conocidos tanto a nivel internacional como en Australia. 
Después de haber pasado la mayor parte de su vida en la hermosa Bahía de Plenty (Isla Norte, Nueva Zelanda) parecía natural para él explorar el paisaje de la zona y sus alrededores en busca de inspiración. Surfista y constructor de barcos de profesión, está influenciado en gran parte por el océano y conjunta estas pasiones en sus formas sugerentes de vidrio.
 Cada una de las obras escultóricas de Young están dibujadas a mano, cortadas a mano y hechas a mano, en hojas de vidrio, consecutivas, capa laminada capa para crear la forma final. 
Construye los modelos, dibuja las plantillas, plantillas dibuja, las personaliza y luego corta las capas con la herramienta manual de un cristalero. 
 La complejidad viene de la fase de planificación, donde dice 'sí, quiero pensar mucho antes de ponerme a dibujar o recortar'. A continuación, esboza el concepto con la mano y crea un plan utilizando técnicas tradicionales de dibujo técnico: "Yo trabajo con formas 2D y tienen que encontrar la manera de traducir eso en un 3D que representa la pieza terminada. A veces mi punto de partida cambia de manera espectacular ya que tengo que encontrar una manera de estratificar el vidrio para crear ciertas formas."La forma en que uso el cristal me permite retratar tantos elementos diferentes de mis ideas conceptuales", dice. "La iluminación juega un papel importante en la presentación de mis piezas. Cuando están iluminadas desde abajo, la luz se refleja y emite la ilusión de que la pieza cobra vida. Espero que los espectadores puedan imaginar el trabajo como algo "vivo" que crea la ilusión de espacio, movimiento, profundidad y sensación de bienestar espacial. Me gusta jugar con la ironía con el vidriocomo material sólido y cómo puedo formar dichas formas naturales y orgánicas '.
 El momento de la adquisición de una gran cantidad de vidrio reciclado de una antigua casa de vidrio provocó nuevos pensamientos e ideas en torno a la creación de la vida, de la vida dentro de la serie. El concepto de que el vidrio se haya utilizado previamente a la vida y crecimiento de la casa le inspiró para crear sus propias formas de vida y formas, tales como una figura femenina embarazada, dentro del vidrio. El proceso de laminación complementa esta idea, ya que cada trabajo creció partiendo de una sola capa de vidrio aislada a una serie de capas que en conjunto forma una creación completa. 
Su trabajo reciente explora el uso de materiales industriales para complementar las formas orgánicas de vidrio. Le gustaba la idea del hormigón como material de construcción básico, y también los contrastes físicos y visuales entre las texturas y los colores de ambos materiales -aún notablemente influenciada por el océano y las masas de agua- las formas concretas se han convertido en una parte integral de sus formas de arte al igual que las pequeñas esculturas de bronce que esculpe inicialmente a partir de cera y usa para ayudar a retratar la narración sugerida por sus paisajes.


http://www.brokenliquid.com/











Para poneros en contexto respecto a alguno de los autores mencionados usando capas de vidrio en sus obras, os ofrezco un extracto resumido de nuestra entrada original al respecto, que podéis visitar si queréis contemplar un muestrario más amplio de imágenes, en el enlace adjunto.

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/02/arte-y-percepcion-collages.html 

Arte y percepción: Collages tridimensionales en múltiples capas de vidrio de Juan Carlos Robles a Dustin Yellin


Juan Carlos Robles (Anys 90. Distancia zero, 1994, Centre d'Art Santa Mónica, Barcelona)

En dos ocasiones, a lo largo de mis reflexiones y escritos sobre arte y percepción, he mencionado esta obra de Juan Carlos Robles, un artista Sevillano formado en Barcelona y en Berlín que actualmente ejerce como profesor de artes plásticas en Málaga. La pudimos contemplar por primera vez en una exposición colectiva que se realizó en los buenos tiempos del Centre d'Art Santa Mónica de Barcelona, allá por el año 1994, en la que, además, el artista presentaba una ponencia (Anys 90. Distancia zero).
En un principio, la idea del artista consistía en ofrecer una versión peculiar de autorretrato mediante métodos científicos, basados en tecnología clínica, pero pronto descubrió que conseguir un "tac" completo, de cuerpo entero, de uno mismo, sin motivos estrictamente médicos, es bastante complicado, aunque, sin descartar el propósito original de la idea, acabó contactando con una empresa fabricante de máquinas de escáner por resonancia de uso clínico que le facilitó una muestra de placas con las múltiples secciones consecutivas de un cuerpo humano completo.
Una vez en posesión de este material, Robles transfirió los contornos resultantes a un soporte de plástico adhesivo, y, cuidando el registro de su posición respecto al cuadro, los transfirió a sendos cortes cuadrangulares de vidrio que, convenientemente apilados, reconstruían la visión tridimensional del cuerpo, que surgía fantasmagóricamente del interior del bloque resultante.
Curiosamente, cuando la pieza es observada de frente, al estar las secciones vistas de canto, es imposible ver nada: la figura humana desaparece, se invisibiliza, y es necesario un cierto ángulo para que su apariencia vuelva ser evidente. De hecho, la ubicación de la pieza en la exposición que la dio a conocer, la situaba en un rellano del edificio, al final de una escalera desde la cual el volumen virtual de la escultura era visible, y desaparecía gradualmente al descender hasta su nivel.

En uno de los capítulos originales del texto de "El animal invisible", ("La imagen como animal capturado") trasladado a la entrada de este blog titulada "Superhéroes de carne y hueso", nos referíamos a esta obra por otros motivos.



También lo hacía durante la conversación mantenida con Joan Fontcuberta y Pere Formiguera alrededor de los temas sugeridos en su trabajo "Fauna Secreta", de la que extraigo el siguiente fragmento:

Tal vez sólo sea una exigencia del impacto de las imágenes zoológicas, en guerra con las nuevas visiones de lo orgánico.
Esto me recuerda dos trabajos artísticos que particularmente me dejaron bastante impresionado. Las dos obras estaban en una exposición genérica, de artistas modernos, que se montó hace unos años en el centro de arte Santa Mónica, aquí en Barcelona.
Uno de los trabajos era de un amigo mío, sevillano, Juan Carlos Robles, que recuerdo que se pasó un tiempo intentando conseguir que algún organismo médico le hiciese un escáner de cuerpo entero. No sé ahora mismo si el término "escáner" es correcto; me refiero a estas vistas en sección del cuerpo. Juan Carlos se pasó bastante tiempo hasta conseguir un cuerpo entero escaneado en una serie de secciones transversales que calcó sobre papel adhesivo blanco, y las pegó en sucesivos cristales, cuadrados, apilados uno sobre el otro.
El resultado era una torre de planchas de cristal que aparentaba contener un cuerpo humano, siempre y cuando adoptases un cierto picado, o contrapicado, por así decirlo. De frente no se veía nada: sólo la sombra de las secciones, que al estar de canto no se apreciaban. Es lo más parecido al hombre invisible que he visto en mi vida, y como objeto meramente decorativo era muy hermoso. Parecía un holograma humano a tamaño natural, una crítica muy directa a los límites de nuestra propia percepción, de nuestro organismo, y de la percepción de éste.



Dustin Yellin
Pues bien, una vez puestos en contexto los antecedentes, hemos de decir que serían muchas otras las obras de Juan Carlos Robles que podríamos comentar, puesto que en todas ellas se interviene en el espacio poniendo a prueba las expectativas de la percepción del espectador. De hecho, recomendamos revisar su trayectoria, y como es lógico, su obra más reciente, puesto que nos estamos refiriendo a un trabajo de hace más de veinte años y que no es del todo representativo del alcance y variedad de sus trabajos. Su constante análisis de cómo conocemos el mundo a través de la mediación de nuestros sentidos y cómo estos recurren a la mediación de las técnicas y tecnologías del arte y las artes visuales es más que evidente en su reciente exposición "Máquinas de mirar". Lo que ocurre, sencillamente, es que no he podido evitar recordar esta pieza al contemplar las obras de Dustin Yellin, a quien ya hacía un tiempo que quería dedicar un comentario, y que, aunque también desarrolla obra en campos más cercanos al performance, ha adquirido reconocimiento sobre todo por sus peculiares escenografías/esculturas/dioramas que materializan el sistema de capas de photoshop, por así decirlo, en objetos reales de planchas de cristal acopladas, idea en sí sencilla, en absoluto nueva (no hay más que contemplar el antecedente claro -y de mayor contundencia- de Robles) pero sin duda fascinante y estéticamente muy atractiva. Aunque la temática de sus trabajos es variada, las referencias a los recursos expositivos de los museos de historia natural, a los dioramas, a los acuarios y a los terrarios, además de todo tipo de contenedores transparentes para la conservación de especímenes biológicos son más que evidentes. De hecho, son estos aspectos los que más nos llaman la atención respecto a su obra, que conecta con más de una inquietud del animal invisible: nuestra manera de observar la naturaleza y los organismos vivos, y las pautas que rigen los esquemas de nuestra percepción sensorial, especialmente la visual. En este sentido, Yellin desgrana aspectos técnicos del dibujo y la fotografía, como la perspectiva o la profundidad de campo, a los que otorga potenciales escultóricos y escenográficos a través de la tercera dimensión.








El recurso de capas de registros gráficos bidimensionales que adquieren profundidad tridimensional también nos recuerdan a los utilizados por Thomas Medicus, quien disponía las piezas planas de forma más poiliédrica para deconstruir la imagen cuando no era contemplada desde el águlo preciso.







Asimismo, ya habíamos contemplado en entradas precedentes algunos trabajos de Chris Dorosz, a quien habíamos asociado con los recursos expresivos de Medicus:

Chris Dorosz:

Sus obras nos recuerdan conceptualmente a algunos trabajos de la fotógrafa Sandy Skoglund, aunque sirviéndose de recursos anamórficos presentes en la obra de George Rousse. El resultado, a medio camino entre la pintura puntillista y el diorama tridimensional, también evoca ciertos ecos de Gerard Richter. (En entradas anteriores comentábamos algún trabajo de similares características a cargo de Thomas Medicus.)




Keng Lye
Keng Lye
Tampoco debemos olvidar a Keng Lye, que lleva su pintura multicapas en resina transparente a extremos que la igualan con la escultura hiperrealista de carácter naturalista, aunque los trabajos peculiares de este coreano han sido emulados por Riusuke Fukahori con resultados similares. Tanto Lye, artista coreano, como Fukahori, artista japonés, señalan la cercanía cultural entre los animales como seres vivos fascinantes o como alimento. Ambos artistas constatan, en un ejercicio de antrozoología artística entre lo crítico y lo decorativo, que la presencia de animales acuáticos en acuarios, relativamente tardía en occidente como para influir, por ejemplo a partir de las primeras exposiciones con acuarios del siglo XIX, en la manera de representar gráficamente el mundo subacuático visto en horizontal, contribuye al realismo naturalista de sus particulares muestras zoológicas pintadas en tres dimensiones.
Riusuke Fujahori
En la cultura asiática, la gran variedad de criaturas marinas, especialmente costeras, consumidas en la gastronomía es muy variada y se consume desde tan antiguo en estado fresco o vivo, que su presencia cotidiana en los mercados acaba por relacionar icónicamente al animal con el recipiente, que contribuye, de algún modo, a dotar de mayor relismo a este híbrido hiperrealista de pintura y escultura. Del mismo modo, y basándose en la misma técnica, pero con un estilo más personal con respecto al coreano y al japonés, más centrados en la reproducción zoológica de animales a los que acostumbramos a ver en recipientes, viveros, acuarios o menaje de cocina, nos encontramos a Xia Xiaowan, que, como podéis ver en los comentarios a este post, nos lo descubrió Javier Fuentes, de "El Hurgador (arte en la red)", antes de dedicarle una entrada específica en su excelente blog-galería de arte.
Xia Xiaowan
Gracias a él os puedo dejar un pequeño anticipo de su obra y una primera referencia antes de que el propio Fuentes nos deleite con uno de sus suculentos artículos más profusos en detalles, imágenes, información general y referentes, como, por ejemplo, el americano MFN Kaylan, otro artista que hace su propia versión de esta tipología de imágenes tridimensionales basadas en sucesivas .capas transparentes de técnicas gráficas planas.

MFN Kaylan