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miércoles, 9 de diciembre de 2015

El cráneo de Winnie the Pooh


El antrozoólogo, ilustrador y director Stevan Zivkov Andricin ha llamado mi atención sobre una noticia digna de los contenidos de El Animal Invisible: la exhibición pública del cráneo de Winnie the Pooh.
Y no nos referimos a la Isla Calavera de "La Gran Aventura de Winnie the Pooh", sino al auténtico cráneo del animal que inspiró al famoso personajes de los libros de A. A. Milne y las películas de Walt Disney, personaje tan edulcorado, por cierto, que a muchos se antoja afeminado más que infantilizado (de hecho, el carácter de Pooh es más el de una abuelita que el de un compañero infantil). Pues bien: por si no lo sabíais Winnie era en realidad una osa, y tanta dulzura acabó con su dentadura.
Winnie the Pooh es un personaje curioso, porque su conceptualización surge de un bucle representacional emparentado no muy lejanamente con lo que plantea el surrealista Magritte en sus cuadros dentro de cuadros. Y es que Winnie es un oso imaginado, que cobra vida en la imaginación infantil a través de un oso de peluche, pero al reproducir un muñeco que reproduce un oso, el dibujo resultante representa más o menos directamente a un oso. El oso representado, por cierto, reproduce aproximadamente el aspecto de un cachorro de oso pardo, al menos a deducir por su color, pero en realidad, como veremos más adelante, Winnie era una osa negra. Y puestos a indagar en identificaciones cromáticas, lo que en Europa se denomina oso pardo, en América es conocido como oso gris (si bien los ejemplares de la subespecie americana, así como los de la estepa rusa, son notablemente mayores en tamaño), debido en parte, todo hay que decirlo, a la traducción más tradicional del término "grizzly" con el que se denomina en inglés americano a estos grandes úrsidos.
De hecho, como hemos analizado en el pasado, la razonable antropomorfia neoténica, redondeada, del oso, facilita su aceptación como animal fetiche infantil, y su masiva presencia en forma de juguete de peluche o mascota-placebo da cuenta de ello. En los Estados Unidos, además, la popular asociación del presidente Theodor Roosevelt a su afición por cazar osos (abandonada en un famoso episodio redentor) y su vinculación iconográfica a los osos se acabó combinando con el parecido de su rostro con el de los Koalas australianos, que no son osos en absoluto pero que han servido de modelo para lo que se acabó denominando "Teddy Bear" en recuerdo al mandatario.
Christopher Robin, el hijo del escritor Alan Alexander Milne, puso a su peluche favorito el nombre de Winnie inspirado por el de la osa, célebre atracción del zoo de Londres debido a su mansedumbre. De hecho, el mundo de fantasía generado por sus juegos con este y otros muñecos zoomorfos inspiraron a su padre los poemas y relatos que tanto se popularizarían entre el público infantil.
Lo que más me sorprende de la cobertura mediática de la noticia es que de algún modo se intenta justificar como de interés científico más que cultural, sociológico (antrozoológico en sentido estricto) o sencillamente morboso. Dudo que un cráneo de un ejemplar en particular aporte más información estrictamente científica que otro, aunque en este caso tenemos la constatación de las desdichadas consecuencias del cautiverio en un animal originalmente salvaje, ya que, aunque es bien conocido el gusto de los osos por la miel, el personaje de Winnie the Pooh se asocia a su infantil glotonería por su casi exclusivo alimento, y las condiciones en que se encontraba la osa auténtica la llevaban a ser premiada hasta la saciedad por su golosina favorita, entre otras, lo que provocó la ruína de su dentadura al final de sus días, como constatan las piezas maxilares conservadas. Así pues, alguna que otra ilustración oportunista que hemos encontrado por ahí, de autor sin identificar, acierta en la asociación entre la calavera de Pooh y la viscosa miel, pero no le arrebata los dientes por exceso de azúcar.




 
    
Desde la sección de Educación y Familia de la página web de la BBC (
20 de noviembre 2015) Sean Coughlan nos aporta la nutrida entrada original sobre la noticia de la exposición del cráneo de la 'Winnie real ", objeto de exhibición pública por primera vez. Os la reproducimos parcialmente y la traducimos, pero os recomendamos visitarla para disfrutar de los contenidos y reportajes audiovisuales que ofrece.
 El cráneo del oso que inspiró a los libros de Winnie-the-Pooh va a ser puesto en exposición pública por primera vez, en un museo de Londres.El oso de peluche de Christopher Robin , que dió título a los libros de AA Milne, tomó su nombre de Winnie, un oso negro que le gustaba visitar en el zoológico de Londres. 
Winnie murió en 1934, y su cráneo fue conservado por el Real Colegio de Cirujanos. Fue identificado por los conservadores en una revisión de la colección y se exhibirá en el Museo Hunterian.El oso negro había sido algo así como una celebridad en el zoológico de Londres en la década de 1920, una atracción estrella para los visitantes y conocida por su amabilidad. Ochenta años después, los informes sobre la identificación del cráneo han trascendido y la BBC le ha dedicado una notable cobertura.
Christopher Robin alimentando a Winnie en su recinto en el zoológico de Londres en la década de 1920
 El hijo de AA Milne, Christopher Robin, era un visitante regular y fue fotografiado en el interior del recinto de Winnie dando miel al animal con una cuchara. Un examen del cráneo del oso ha demostrado que había perdido la mayor parte de sus dientes en la vejez -y el director del museo Sam Alberti sugiere que esto podría haber sido debido a la alimentación por parte de los niños con miel o bollos azucarados.
Harry Colebourn, un veterinario y soldado, compró Winnie cuando era un cachorro. El osito de peluche favorito de Christopher Robin pasó a llamarse Winnie en su honor -con "the Pooh", adjunto más adelante. Y a partir de mediados de la década de 1920, las historias de su padre sobre el oso comenzaron a ser publicadas.Winnie (una abreviatura de Winnipeg) era un oso negro traído a Inglaterra desde Canadá en 1914. El dueño del oso, Harry Colebourn, era un veterano de Canadá, que se había alistado en el inicio de la Primera Guerra Mundial, con Winnie destinada a convertirse en la mascota del regimiento de la Infantería Canadiense Veterinaria del Ejército. Sam Alberti dice que mucha gente se sorprenderá al descubrir la existencia del cráneo de Winnie. Cuando el capitán Colebourn fue con su regimiento a Francia, Winnie fue trasladada al Zoo de Londres, donde permaneció el resto de su vida. 
Abigail Woods, profesora de historia de la salud humana y animal en el Kings College de Londres, dice que Winnie habría sido un atractivo comercial importante para el zoológico."La gente venía al zoológico específicamente para cumplir con Winnie, para ver sus juegos, para obtener fotografías tomadas con ella, darle de comer miel," dice la profesora Woods. El uso de nombres humanos en los animales era una forma de ayudar a los visitantes a conectarse con ellos, "no verlos como animales salvajes, sino compañeros o como amigos". Y cuando los animales del zoológico morían, sus cuerpos eran buscados como "muy valiosos para la investigación científica", afirma la profesora Woods, que investiga la relación entre la salud humana y animal. 
Tras la muerte de Winnie, su cráneo fue mantenido por el curador del Museo Odontológico, como parte de la colección del Real Colegio de Cirujanos. El cráneo se ha almacenado desde la década de 1930, junto con otros 11.000 cráneos de animales, en el Museo Hunterian en el centro de Londres. Pero por primera vez va a ser puesto en exposición pública, a raíz de un evento que forma parte del festival Human Being (Ser Humano). Abigail Woods comenta que Winnie habría sido una gran atracción para el zoológico de Londres mientras que la ficción Winnie-the-Pooh pasó a las películas de Hollywood. Los restos de la verdadera Winnie aparecieron glosados en un libro de texto de 1930 sobre la salud dental de los animales. El interés por el oso se ha mantenido alto -con Winnie the Pooh clasificado el año pasado como el libro predilecto de los niños de los últimos 150 años. El valor comercial de los medios de comunicación y merchandising relacionados con Pooh se ha estimado en más de 3,6 mil millones £ por año.
El original de peluche de Winnie the Pooh, junto con otros juguetes propiedad de Christopher Robin, se exhiben en Nueva York. Pero había un destino menos feliz para otro oso en la historia. El ilustrador Ernest Shepard utiliza el oso de peluche Growler de su hijo como modelo para sus dibujos, pero más tarde admitió que el oso no había sobrevivido el ataque de un perro. Lindsay Mattick, la bisnieta de Harry Colebourn, que vive en Toronto, Canadá, dijo que el resurgimiento del cráneo del oso iba a suponer una sorpresa para la gente."Creo que la gente va a estar muy sorprendido cuando escuchen esa parte real del Winnie en la pantalla. Me sorprendió. No tenía ni idea de que quedaba parte de ella. El hecho de que tenemos algo de ella un centenar de años más tarde es bastante fascinante", dijo la Sra Mattick, que ha escrito un libro sobre el oso, "Buscando a Winnie: La verdadera historia del oso del mundialmente más famoso". Nuestra familia se siente muy orgullosa del hecho de que nuestra relación -Harry Colebourn- hiciera algo muy simple (me sorprende que hacerse con un cachorro de oso negro se considere algo trivial o simple) "Hace cien años se compró un cachorro de oso, un animal de compañía, porque él amaba los animales. Se dirigía a la guerra y no tenía idea de que esta muy simple acción pasaría a tener tal consecuencia increíble." El Dr. Alberti, director de museos y archivos en el Royal College of Surgeons, dijo:. "Pensamos que era realmente difícil de exponer, porque esto no es Winnie the Pooh, un oso de peluche mullido deambulando. Esto es un cráneo. Pero es por eso que el cráneo está aquí, donde está la historia que llevarnos a casa. El cráneo está aquí junto a los cráneos de muchos otros animales. Tenemos un montón de animales que murieron en el zoológico de Londres para entender su anatomía, la ciencia detrás de estos animales. Así que para nosotros es una historia feliz, tenemos esta colección de investigación para entender cómo se comportan los animales y las enfermedades a que son sometidos." 
"Creo que Winnie the Pooh habría sentido mucha curiosidad por saber que el oso que lo había inspirado terminó aquí", dijo el Dr. Alberti.
 El cráneo de Winnie se exhibe en el Royal College of Surgeons 'Hunterian Museum, de Lincoln Inn Field, Londres.
   

    
Universidad Ryerson exposición 'The Real Winnie'
   


Winnie the Pooh (también llamado Winnie Pooh en las traducciones de Disney, y Winny de Puh en los libros de A. A. Milne traducidos al español) es un personaje ficticio, un oso protagonista de varios libros familiares de Alan Alexander Milne y posteriormente de los estudios de Walt Disney. Vive en el Bosque de los Cien Acres en una casa construida dentro de un árbol que tiene un letrero con caracteres dorados sobre su puerta en el que dice "Mr. Sanders" con sus amigos Piglet, Tigger, Conejo, Ígor, Christopher Robin, Rito, Cangu, Búho, Topo, Lumpy el Efelante, y Darby (de la serie Mis amigos Tigger y Pooh).

Origen del personaje de Winnie the Pooh

Escultura de los personajes de la serie en Estados Unidos.
El 24 de agosto de 1914, un tren que transportaba tropas con destino a Inglaterra desde Winnipeg (Manitoba, Canadá) se detuvo en el pequeño pueblo de White River (Ontario). El teniente veterinario H. Colebourn (1887-1947) encontró allí a un trampero con una cría de oso negro. El cazador había matado a su madre y Colebourn le compró a la osezna por 20 dólares1 . Lo llamó Winnie por su ciudad adoptiva, Winnipeg, ya que él era británico de nacimiento. La cachorra se convirtió en mascota de la brigada 34ª Fort Garry Horse, a la que pertenecía el militar.
A su paso por Inglaterra, Colebourn prefirió dejar a Winnie, en el Zoo de Londres2 para que la cuidaran mientras él continuaba camino del frente. Aunque otros cinco osos más fueron dejados por tropas canadienses, Winnie se convirtió pronto en la favorita del público.
Al acabar la guerra en 1918, Colebourn se pasó por el Zoo a recoger su osa pero, tras ver cómo la gente lo apreciaba por su docilidad, decidió dejarla allí. Volvería en varias ocasiones a visitarla hasta que la osa murió finalmente el 12 de mayo de 1934. El capitán Colebourn continuó en Canadá su carrera como veterinario hasta su muerte en 1947.
Por iniciativa del hijo del militar, en 1992 se descubrió en el Assiniboine Park Zoo de Winnipeg una estatua representando a Coleburn de pie cogiendo de las patas a la osezna. En 1995 un grupo de oficiales de la 34ª Fort Garry Horse llevó al Zoo de Londres una copia donada por el gobierno de Manitoba.
Un niño, llamado Christopher Robin Milne, acompañó a unos vecinos, cuando tenía cinco años, en su visita al Zoo y allí conoció a Winnie, de la que se hizo amigo hasta el punto de que los cuidadores lo dejaban pasar dentro del recinto para jugar con ella. Se da la circunstancia de que a la oso le gustaba la miel y se trepaba a los árboles . Aquella primera visita inspiró a su padre, el escritor Alan A. Milne, un poema.

El autor

Alan Alexander Milne (1882-1956), su mujer Dorothy (llamada Daphne familiarmente) y su hijo Christopher Robin (que había nacido en 1920) se habían mudado a vivir a Cotchford Farm, en el bosque de Ashdown (Sussex) que luego aparecería como "el bosque de los Cien Acres" en las aventuras de Winnie-the-Pooh. Daphne había regalado a su hijo un típico osito "Edward" —Réplica británica del osito de peluche "Teddy" estadounidense— por su primer cumpleaños. Tras conocer a Winnie, Christopher Robin rebautizó a su osito con el nombre de Winnie-the-Pooh. Lo que no queda tan claro es de dónde viene "Pooh": en la introducción de "Winnie-the-Pooh" Milne nos cuenta que así se llamaba un cisne del que era amigo Christopher. Sin embargo, en el primer capítulo (donde se narra la aventura del árbol de la miel) escribe:
Pero los brazos le quedaron tan rígidos después de aferrarse a la cuerda del globo todo ese tiempo que los tuvo alzados en el aire por más de una semana, y cada vez que una mosca se acercaba volando y se le posaba en la nariz tenía que espantarla soplando. Y creo ―aunque no estoy seguro― que es por eso que siempre lo llamaban Puh.
Peluches originales de Chistopher Robin. Desde la izquierda en el sentido de las agujas del reloj: Tigger, Kanga, Edward Bear (Winnie-the-Pooh), Eeyore, y Piglet.
A. A. Milne escribió varias obras de teatro y novelas pero ninguna alcanzó el enorme éxito de los libros sobre el "osito amarillo" convertidos en clásicos de la literatura británica del siglo XX.

Christopher Robin Milne

Harry Colebourn y Winnie, 1914
El auténtico Christopher Robin nació el 21 de agosto de 1920 y llevó la vida típica de un niño inglés de clase media de la época, siendo cuidado por una niñera y viendo solamente a sus padres en momentos contados del día. El ser incluido en los libros de Winnie-the-Pooh le provocó los obvios problemas en su etapa escolar y durante años guardó rencor a su progenitor, volviéndose introvertido.[cita requerida]
Estudió lengua inglesa en el Trinity College de Cambridge y en 1948 se casó con una prima contrariamente a los deseos de su madre.[cita requerida] A pesar de las molestias que le podría ocasionar, dado su carácter reservado, en 1951 abrió una librería, también en discrepancia con su madre, que resultó ser un éxito. Ese distanciamiento hizo que tras la muerte de su padre ya no volviera a ver a su madre hasta su fallecimiento años después.
A pesar de los trastornos que durante su vida le había ocasionado el ser asociado al personaje de los libros, C. R. Milne luchó activamente para que el bosque de Ashdown (Bosque de los Cien Acres en las aventuras de Pooh) en Sussex no fuera convertido en explotación petrolífera por la British Petroleum.
Christopher Robin Milne murió el 20 de abril de 1996.

Los libros

En 1924 la editorial Methuen, que publicó los libros de Milne durante casi 70 años hasta que Egmont Children Books asumió ese papel, publica un libro de A. A. Milne titulado When we were very young. Aunque encuadrado tradicionalmente dentro de la colección de libros de Pooh, éste sólo es mencionado en uno de los poemas, llamado Edward Bear. El 24 de diciembre de 1925 se publica en el London Evening News el que posteriormente sería el primer capítulo de "Winnie-the-Pooh".
Milne escribió dos libros de aventuras del osito y sus amigos: Winnie-the-Pooh (1926) y The House at Pooh Corner (1928) inspirándose en su propio hijo y sus peluches, convertidos actualmente en piezas de museo. Entre ambos se editó Now We Are Six (1927) en la misma línea de libro de poesías de When we were very young y al igual que éste encuadrado dentro de la colección.
Por lo que respecta a las ilustraciones de los libros de Winnie-the-Pooh, corrieron a cargo de E. H. Shepard, que también ilustró otro clásico de la literatura británica: El viento en los sauces de Kenneth Grahame. El artista se inspiró en "Growler", el oso de peluche de su propio hijo y no en el Pooh real. A. A. Milne donaría posteriormente los manuscritos de los libros a la biblioteca del Trinity College donde él, y más tarde su hijo Christopher Robin, se habían graduado.

Personajes y lugares

Tanto Winnie-the-Pooh, como Piglet, Tigger (que sólo aparece en el segundo libro), Eeyore, Kanga y Roo eran juguetes reales de Christopher Robin Milne mientras que Rabbit (Conejo) y Owl (Búho) fueron inventados por su padre inspirándose en los animales del bosque donde vivían. Gopher (Topo), el constructor compulsivo, fue añadido por Disney.
E. P. Dutton, editora en Estados Unidos de los libros de Milne, compró los peluches originales y actualmente se exhiben en una vitrina en la Central Children Room del Donnell Library Center dependiente de la Biblioteca de Nueva York. Roo no ha llegado a nuestros días ya que se perdió en el campo.
En el bosque de Ashdown se encuentra el puente de Posingford, construido en 1907. Restaurado en los años setenta, fue rebautizado con el nombre por el que fue inmortalizado en los libros de Winnie-the-Pooh, "Puente de los Poohsticks", y reinaugurado en mayo de 1979 por el propio C. R. Milne, a pesar de su aversión a las multitudes.

Nombres de los personajes en español

Mientras Disney ha editado películas y libros en castellano de Winnie-the-Pooh, las traducciones de los libros originales no usan los mismos nombres para los personajes. El primer libro de Pooh, Winnie-the-Pooh, fue traducido por Isabel Gortázar como Winny de Puh; luego para el segundo, El rincón de Puh, Juan Ramón Azaola mantuvo los mismos nombres.
Nombre original Traducción de Disney en los doblajes de Edmundo Santos Traducción en libros por A. A. Milne
Winnie-the-Pooh Winnie the Pooh
o
Winnie Puh
Winnie de Puh
o
Winnie Puh
Piglet Se mantiene el original, ocasionalmente Puerquito Porquete
o
Lechoncito
Eeyore Ígor Iíyoo
o
Igore
Owl Búho
Rabbit Conejo
Gopher Topo
Kanga Cangu Kangu
Roo Rito3 Ruh
Tigger Tigger Tigle
Jagular Jagular Jagular
Heffalumps Efelantes Pelifantes
Woozles Wartas Frusbos
Los libros también le llaman piñas a las bellotas, y miel se escribe myel, para conformar con la versión mal escrita del original (hunny en vez de honey).

El Pooh de Disney

Entre los entusiastas de los libros de Milne se encontraban las propias hijas de Walt Disney, que acabó comprando sus derechos de imagen. En 1966 Disney hace la primera película sobre Pooh: "Winnie Pooh and the honey tree" / "Winnie the Pooh y el árbol de miel" en 1968; "Winnie the Pooh and the Blustery Day" / " Winnie the Pooh y el día borrascoso" en 1974; "Winnie the Pooh and a day for " / Winnie the Pooh y un día para Igor"; y "Winnie the Pooh and Tigger Too" / "Winnie the Pooh y Tiger también". El primer largometraje, "The Many Adventures of Winnie the Pooh" se lanzaría en 1977. En 1997 se rueda "Pooh's Grand Adventure" / "La gran aventura de Pooh", en el 2000 "The Tigger Movie" / "La película de Tiger" y en 2003 "La gran película de Piglet". El 18 de marzo de 2005 se estrenó es España "La película de Héffalump" / "Winnie the Pooh y el pequeño efelante", muy distante de los libros originales. Las canciones más famosas de Winnie the Pooh fueron escritas por los Hermanos Sherman.

El tao de Pooh

Milne no escribió los libros de Pooh para el público infantil. Es equivocada la creencia generalizada de que los hizo para su hijo. El propio Christopher Robin reconoció que su padre no se los leía. El sentido del humor que impregna las aventuras y algunos matices psicológicos de los personajes son difícilmente apreciables por los lectores más pequeños. En el caso concreto de Winnie-the-Pooh, su simplicidad alcanza tales cotas de profundidad que un autor, Benjamin Hoff, ha escrito El tao de Pooh cuyo subtítulo describe muy bien su contenido: "El taoísmo para occidentales... O cómo el Camino es revelado por el Osito de Pequeño Cerebro". En él se entremezclan diálogos ficticios con Pooh, citas de maestros taoístas y explicaciones del autor, todo ello ilustrado con dibujos de los libros originales.
Además existen otros libros como Winnie-the-Pooh y los filósofos del autor John Tyreman Williams, que tratan de mostrar que la entera historia del pensamiento occidental, está contenida de forma simbólica en las historias supuestamente infantiles del oso Winnie.


https://es.wikipedia.org/wiki/Winnie_the_Pooh

Alan Alexander Milne

http://www.bbc.com/news/education-34844669