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martes, 27 de noviembre de 2012

Lanzar gatos desde un avión (animales, no actores II)


En relación a entradas anteriores, dedicadas al uso más o menos voluntario de los animales como actores de las narraciones naturalistas del mercado audivisual actual, me ha parecido oportuno recordar la infinidad de ocasiones en que los animales han servido como reclamo icónico en producciones de carácter estrictamente publicitario.
Sin ánimos ni tiempo, ahora mismo, para dedicarle un estudio en profundidad, que sin duda sería extenso y complejo (todo llegará), me conformo con hacerme partícipe de la denuncia de Natura ante el uso de animales en publicidad:


Lanzar gatos desde un avión no es una buena idea

Los gatos son sin duda los animales que más vídeos virales han protagonizado en la historia de YouTube, un fenómeno que muchas marcas han intentado explotar en sus campañas publicitarias. Se han presentado a los felinos en tantas situaciones surrealistas que parece que ya sea imposible innovar, pero siempre hay algo que nunca antes se había hecho...
La aseguradora sueca Firm Folksam está dando mucho que hablar con su nuevo anuncio, donde se ve ni más ni menos que a un grupo de felinos haciendo paracaidismo. La original escena muestra a los gatos en caída libre justo después de saltar del avión, una idea que no ha gustado nada a los defensores de los animales.
El anuncio que ha indignado a todo el mundoLas campañas publicitarias con gatos suelen ser un éxito. Sin embargo, la última ocurrencia de Firm Folksam no ha gustado a nadie, poniendo a los felinos a hacer parapente. ¡Te lo mostramos!
El spot ha recibido un gran número de críticas de usuarios que, por increíble que parezca, pensaron que realmente los gatos habían sido lanzados al vacío para grabar el anuncio. En la pieza se ven detalles llevados al extremo, ya que los animales chocan sus pezuñas e incluso hacen una formación en el aire.Pero ni esas exageradas situaciones han servido para que los más críticos se den cuenta de que es una ficción hecha por ordenador. De hecho, la propia compañía ha tenido que salir a la palestra para confirmar que todo se realizó en un estudio y que ningún animal resultó lastimado durante la grabación.
Curiosamente, la idea sobre la que gira el vídeo no procede de la aseguradora sino de los propios usuarios. La compañía realizó un concurso en el que instaban a sus clientes a sugerir vídeos que fueran divertidos. La ganadora fue una chica llamada Eva Leijonmark, que propuso mostrar a varios gatos haciendo skydiving y que sonara de fondo la canción "I believe I can fly". Dicho y hecho.
La exagerada reacción de los defensores de los animales no ha debido hacerle mucha gracia a la empresa, ya que nunca es agradable generar corrientes de opinión negativas. Sin embargo, la agencia responsable de la grabación del anuncio debe estar encantada. Si han conseguido que la gente piense que de verdad lanzaron a los gatos desde un avión, es que su trabajo con los efectos especiales ha sido sobresaliente.

¿Una agencia de publicidad sólo para vídeos de gatos?
La trascendencia que han adquirido los felinos en el mundo de los vídeos virales ha dado pie a que se hagan bromas muy creíbles sobre la manera de explotar su gran potencial. La agencia John St llegó a hacer creer a miles de personas que habían creado una delegación especializada únicamente en rodar vídeos sobre gatos. No parecía mala idea, viendo los increíbles resultados que generan los contenidos sobre estos animales.
La broma de la agencia de los gatosLa agencia John St llegó a hacer creer a miles de personas que habían creado una delegación especializada únicamente en rodar vídeos sobre gatos.




Demasiado a menudo se suscitan polémicas por el uso irrespetuoso o tendencioso de las imágenes de los animales. La publicidad no es un mundo que pretenda entender demasiado de etología ni de ecología.
Lo que me sorprende del caso reproducido más abajo, el origen de la polémica me parece estúpido, e incluso más polémico o problemático que la supuesta polémica sugerida. Categoriza a ciertos animales como feos o asquerosos, de manera subjetiva, y, llegando más lejos, se considera ofensivo por parte de un sector del público que, lejos de ser desestimado, a través de los medios encuentra un amplificador de su mensaje.

En particular encuentro la idea en el terreno del chascarrillo fácil, un mero chiste visual no exento de gracia, y bastante inocente en el uso de un mensaje claro y directo, al poder besar una gran boca de enormes colmillos de un animal marino que consume moluscos, con un aliento fácil de imaginar, gracias al consumo del producto anunciado. Exagerar es humanísimo.




Lo que parece exagerado a la mayor parte de personas con las que he comentado el vídeo, es el tamaño de la morsa respecto a la muchacha protagonista. Creo que esto apunta a una concatenación de fenómenos semióticos en la apreciación de la imagen de la morsa, que, no sólo es así de grande, sino mucho mas en el caso de machos longevos.
Básicamente se ha reproducido la morsa como una foca con colmillos sobredimensionados, y, aunque tal asociación tiene su lógica filogenética implícita, lo cierto es que también se ha asociado a las numerosas especies de focas con algo parecido e perros acuáticos, perros con aletas, con unas proporciones semejantes, pero trasladadas a su adaptación acuática. Si bien es cierto que la gente sabe que muchas especies de focas son grandes, he visto con mucha frecuencia la sorpresa de espectadores atónitos al poder comprobar sus proporciones al natural o cuando menos en documentos audiovisuales en los que los animales aparecen junto a seres humanos que se nos antojan entonces diminutos. También es verdad que en muchos casos, la lejanía, necesaria o voluntaria, del operador de cámara con respecto a la escena le obliga o le invita al uso de teleobjetivos que acentúa la sensación de cercanía entre objetos pertenecientes a planos lejanos comprimidos en la misma profundidad de campo, falseando su escala. 
No suele ser necesario recurrir a efecto óptico alguno para comprobar que, efectivamente, los elefantes marinos y las morsas son animales enormes, que incluso echados sobre su vientre sobrepasan con mucha holgura nuestra propia estatura con sus bigotes.
Creo que este tipo de distorsiones en la imaginación (en sentido estricto) del tamaño de un animal se debe a una persistencia del modelo más cercano y parecido (si uno se habitúa a los ciervos o a otros grandes ungulados cercanos a nuestro entorno ibérico, por ejemplo, encuentra muy grandes las proporciones de un gran wapití, o de un enorme alce canadiense) lo que sitúa la imaginación en el ámbito de la búsqueda de una cierta coherencia entre los fenómenos experimentados y los imaginados.



1720 - By Pieter Van Der Aa
1720 - By Pieter Van Der Aa



 








Blog de Noticias

Polémica por besar a una morsa


Por  | Blog de Noticias – vie, 31 ago 2012
Es el colmo. Una muchacha besando a una morsa, que para mayor desconcierto se nos presenta como el novio de otra joven. ¡Qué publicidad más estrafalaria! Y toda esta escena para vender Skittles, la conocida marca de caramelos. Algunos pueden considerarlo una broma, otras califican el anuncio de "inapropiado e innecesario".
La discusión estalló cuando One Million Moms (OMM), un grupo conservador de madres cristianas, publicó una declaración para manifestar su rechazo al video. "No estamos seguras de la reflexión de Skittles que precedió a este anuncio, pero si intentaban ofender a los consumidores, lo han conseguido", sostiene el texto.
Antes de lanzar su llamado para boicotear la "irresponsable" publicidad hasta que sea retirada, OMM acusó al equipo de marketing de Skittles, una marca de la compañía Mars Inc., de "tratar con ligereza el acto de bestialismo". El Diccionario de la Real Academia Española define el bestialismo como "la relación sexual de personas con animales". Las integrantes de OMM están muy preocupadas por el pésimo ejemplo que los escarceos entre la morsa y la muchacha rubia dan a los niños. ¡Imaginen qué catástrofe si los pequeños comenzaran a besar a cuanto animal encuentran por ahí!
Por su parte, un vocero de Wrigley Co., la división a la cual pertenece Skittles, aseguró al Huffington Post que la marca "ha ganado miles de adeptos solo con este inesperado anuncio". Según el representante, "nunca pretendimos ofender a nadie con nuestro humor irreverente y no creemos que esta situación imaginaria promueva un perjuicio o un comportamiento inapropiado hacia los animales".
Hasta el momento ninguna organización ecologista ha protestado por el beso francés entre la rubia y el portentoso mamífero de alargados colmillos.
Los televidentes estadounidenses ya deberían estar acostumbrados a las extravagancias de Skittles. Quizás algunos recuerden el anuncio de la barba animada en una entrevista de trabajo o aquel en el que un hombre era alimentado por un pájaro en su nido. No obstante, la polémica se ha encendido en Youtube, con alrededor de un millar de comentarios, una cifra similar a la edición estadounidense del Huffington Post.
Aunque OMM expresa seguramente una legítima inquietud, tal vez exageren un poco. La protagonista del anuncio afirma: "esto no es lo que parece". En otras palabras, ni la morsa, ni el beso, ni siquiera los Skittles son reales. Bueno, los caramelos sí, pero nos podemos equivocar de sabor cuando tomamos uno verde limón que en su interior guarda un ponche de frutas. Las apariencias…




PROTECCIÓN

Los animales no son actores

Contra su uso en publicidad
Pilar Gil Villar - 13/06/2012
Leon publicidad
Ilustración elaborada por Ricardo Salamanca para la campaña. Cortesía de Contrapunto.
Despiertan ternura, respeto, admiración... y, claro, venden. Pero la realidad de los animales de anuncio al otro lado de la cámara no resulta siempre tan glamurosa. La campaña Adnimals.free ha lanzado sus focos hacia ese otro lado para mostrarnos a unas criaturas sacadas de su entorno, a menudo entrenadas a base de amenazas y en muchos casos tratadas sin respeto, admiración, ni ternura.
 Sus organizadores, la Fundación para la Adopción, Apadrinamiento y Defensa de los Animales (FAADA), analizan en su web algunos casos reales: chimpancés a los que se extraen los dientes para que no muerdan a sus entrenadores, o que exhiben comportamientos impropios de su especie en libertad. Según afirman los expertos consultados por FAADA, algunos ejemplares sufren daños irreversibles en su conducta. Además de abundante documentación sobre la legislación y el estado de las investigaciones al respecto, el microsite de la campaña también presenta alternativas a la presencia de estas criaturas en los medios publicitarios (como las animaciones por ordenador) y ejemplos de buenas prácticas.
Por último, se ofrece la oportunidad a los profesionales y empresas relacionadas con la publicidad y la comunicación de firmar una carta en la que se comprometan a no recurrir a animales salvajes en sus producciones y productos.

http://www.quo.es/ciencia/naturaleza/los_animales_no_son_actores